Silvia Artavia. 29 noviembre, 2020
José Rafael Barquero, obispo de Alajuela entre 1980 y 2007, falleció este domingo, a los 89 años. Foto cortesía de la Conferencia Episcopal.
José Rafael Barquero, obispo de Alajuela entre 1980 y 2007, falleció este domingo, a los 89 años. Foto cortesía de la Conferencia Episcopal.

José Rafael Barquero Arce, obispo emérito de Alajuela, falleció este domingo, a los 89 años.

No trascendió la causa de su muerte.

Su cuerpo será velado en la Catedral de Alajuela, desde las 8 p. m. de este domingo y hasta las 11 a. m. del lunes, cuando se llevará a cabo el funeral.

La Conferencia Episcopal comunicó que, debido a la restricción vehicular por causa de la pandemia, el templo se cerrará a las 12 medianoche del domingo, y abrirá de nuevo las puertas a las 5 a. m. del lunes.

La eucaristía para despedir a monseñor Barquero tendrá un aforo de 300 personas; 100 de ellas serán sacerdotes y seminaristas, y las otras 200, familiares y allegados.

Dicha misa será transmitida por las redes sociales (Facebook y Youtube) de la diócesis de Alajuela, por Radio Pilarcita (frecuencia 1040 AM) y por la red nacional de radios católicas.

Promotor juvenil y familiar

Monseñor José Rafael Barquero sirvió a la diócesis alajuelense durante 28 años.

Ingresó como obispo auxiliar en mayo de 1979, puesto que ocupó hasta el 22 de diciembre de 1980, cuando el papa Juan Pablo II lo designó como el quinto obispo de Alajuela.

La Conferencia Episcopal describe su episcopado como uno que “animó de manera especial la promoción y formación laica, la pastoral juvenil, la pastoral familiar, la pastoral vocacional y la catequesis”.

Agrega: “Monseñor José Rafael ha sido el obispo de corazón sacerdotal entre sus presbíteros, el servidor sencillo y humilde de su rebaño, el peregrino que una y otra vez pone sus sandalias en los hogares y parroquias de la diócesis. Ha sido el impulsor permanente de una pastoral de conjunto”.

El 27 de octubre del 2006, al cumplir los 75 años de vida, Barquero presentó su renuncia al obispado, tal y como lo dicta el Código de Derecho Canónico de la Iglesia católica.

Dicha norma estipula que cuando los prelados llegan a esa edad, deben presentar su dimisión.

Fue hasta el 03 de julio del 2007 cuando el papa Benedicto XVI aceptó la renuncia de Barquero.

Le sucedió monseñor Ángel San Casimiro Fernández, hasta setiembre del 2017.

Estudioso y virtuoso

Fungió como administrador apostólico de la diócesis alajuelense hasta el 12 de octubre de ese mismo año, fecha en que asumió su sucesor, monseñor Ángel San Casimiro Fernández.

José Rafael Barquero, el sexto de siete hijos de Manuel Barquero y Julia Arce, nació el 27 de octubre de 1931 en San Rafael de Heredia.

Realizó sus estudios primarios en la escuela de la localidad, y la secundaria, en el Liceo de Heredia. Ahí obtuvo el bachillerato, en 1949.

Cursó un año en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Costa Rica (UCR).

En 1951 ingresó al Seminario Central de San José, donde completó estudios de Filosofía y Teología.

Se ordenó como presbítero el 22 de diciembre de 1956.

Entre 1957 y 1961 ejerció como auxiliar en las parroquias de San Carlos, San Ramón Los Chiles y Guatuso, en Alajuela, así como de cura párroco en Santa Cruz de Guanacaste.

En 1961 fue enviado a Roma, Italia, donde dos años más tarde obtuvo una licenciatura en Derecho Canónico por la Pontificia Universidad Gregoriana.

A su regreso fue nombrado profesor del Seminario Central en las cátedras de Derecho Canónico y Teología Moral y, entre 1968 y 1970, se desempeñó como rector de esta instancia.

Fue miembro del Consejo Permanente de la Conferencia Episcopal, de la Fundación para la Universidad Católica Anselmo Llorente y Lafuente, y presidente de las Comisiones Episcopales de Liturgia, Familia, Juventud y Vocaciones.

También fue delegado de la Conferencia Episcopal para los asuntos del Seminario.

Participó en dos sínodos romanos; uno dedicado al tema de la familia, en 1980, cuyo fruto fue la exhortación apostólica “Familiaris Consortio”, y el dedicado a la formación sacerdotal, en 1990, del cual surgió la exhortación “Pastores dabo vobis”.