Juan Diego Córdoba González. 3 mayo
Elías Rodríguez recibió este viernes, finalmente, la vacuna contra la covid-19 en el salón parroquial de Tres Ríos. Al salir fue abordado por el matrimonio de Teresita Solano y Rafael Montero, quienes también
Elías Rodríguez recibió este viernes, finalmente, la vacuna contra la covid-19 en el salón parroquial de Tres Ríos. Al salir fue abordado por el matrimonio de Teresita Solano y Rafael Montero, quienes también "recibieron" la vacuna con el mismo funcionario de la Caja investigado y ahora tienen dudas. Foto: Rafael Pacheco

Rafael Montero y su esposa Teresita Solano conversaban este viernes al mediodía afuera del salón comunal de Tres Ríos, en La Unión de Cartago, con su vecino Elías Rodríguez, el adulto mayor a quien un funcionario de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) habría intentado engañar en la vacunación.

Ahí le expresaron que ambos estaban muy preocupados porque días antes de que el video delatara lo sucedido, ellos fueron vacunados contra la covid-19 por el mismo funcionario que aparece en el video, que ahora está bajo investigación por el presunto delito de incumplimiento de deberes.

El temor del matrimonio es haber sido engañados de la misma manera. Ellos no saben si el trabajador realmente les suministró el fármaco o simplemente les metió la aguja en sus brazos, como sucedió con su vecino, quien denunció ese hecho ante la Fiscalía con el video que grabó su hijo Jorge Rodríguez.

Rafael de 62 años y Teresita de 65 tienen agendada su segunda dosis en los próximos días, pero ahora dudan si deben vacunarse o sí, por el contrario, el Ebáis debería repetirles la primera vacunación, como pasó con Rodríguez, con quien conversaron luego de que por fin recibiera su primera dosis.

“A la señora le toca este miércoles la segunda vacuna, pero estamos en un dilema porque no sabemos si ponérsela o no ponérsela verdad. Ninguno de los dos estamos seguros si deberíamos ponernos la segunda dosis.

“Yo también quedé un poco indispuesto con la vacunación porque vi que el señor (el funcionario de la Caja) tenía la jeringa vacía. El no me mostró nada de que le pusiera el líquido.

“Fue algo tan rápido que yo le pregunté ‘¿señor, usted ya me inyectó’ y él me respondió ‘sí, yo ya lo inyecté’. La verdad es que me quedé con una gran duda. Eso fue uno o dos días antes de que saliera la noticia”, afirmó Montero.

Preocupados, Rafael Montero y Teresita Solano aseguraron que acudieron al Ebáis de Tres Ríos para obtener respuestas. No obstante, de ahí los dirigieron a la Dirección Jurídica del Ministerio de Salud.

Ellos piden que se les hagan exámenes de anticuerpos para saber si se les aplicó la vacuna. Aún no reciben respuesta.

“Usted no se puede imaginar nuestra reacción cuando nos enteramos, realmente fue alarmante. Nos causó trauma y desconfianza en ese sentido.

“Nosotros fuimos a preguntar al Ebáis para que nos hicieran un examen para saber si la vacuna fue puesta o no, pero de ahí nos mandaron al Ministerio de Salud.

“Ahí nos dijeron que más bien eso le correspondía a la Caja, pero que si nosotros queríamos, que nos hiciéramos el examen por fuera, diay, jamás, no queremos un examen por fuera. Queremos que la Caja nos haga las pruebas para estar seguros”, dijo.

Ambos afirmaron que estarían más tranquilos si hubieran percibido algún efecto secundario, como dolor en el brazo o hinchazón. Sin embargo, según Montero, ninguno de los dos los tuvo. Eso les genera más preocupación con lo sucedido.

“Más que todo por eso es que tenemos esa duda tan grande. El tipo ese aparentemente me vacunó, pero yo llegué contándole a la señora (lo de la jeringa) y que no sentí el líquido. Estoy con duda. La señora me dijo que ella tampoco sintió nada y también la vacunó ese señor”, contó el hombre.

Este sábado, el Juzgado Penal de La Unión de Cartago dejó en libertad y sin ningún tipo de medidas cautelares al asistente técnico de atención primaria, de apellido Arrieta, sospechoso de simular la vacunación a un adulto mayor en Tres Ríos.

La Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) separó al funcionario con goce de salario mientras se realiza un proceso disciplinario en su contra.

Colaboró el fotoperiodista Rafael Pacheco.