Salud

Fuertes dolores de cabeza incapacitan a más de 30.000 ticos cada año

En 2021, cifra aumentó un 46% pues poco más de 43.000 personas necesitaron una incapacidad. En primeros cuatro meses de este año sumaron más de 18.000

Carolina Rodríguez Benavides llegó el miércoles pasado a la Clínica Marcial Rodríguez, en Alajuela, con el dolor de cabeza que la acompaña desde que era muy joven. Las migrañas han sido frecuentes desde la adolescencia, pero se incrementaron después de tener a su hijo, hace siete años.

Como parte del control de su padecimiento, todos los días debe anotar en una hoja si hubo dolor, así como su nivel de intensidad en una escala de 1 a 10. Según el documento que llevaba en las manos para mostrar al médico, las casillas de todos los días estaban marcadas y en la mayoría señalaba una escala de dolor superior a 7.

“A veces uno está de lo más bien en la mañana, con todas las energías y piensa ‘cuando salga del trabajo voy a ir al supermercado y después me voy a poner a cocinar un plato especial’, y luego se viene un dolor tan fuerte que ni siquiera se puede pensar en ir al supermercado, uno solo quiere estar acostado y que por lo menos la intensidad del dolor sea menor”, contó esta vecina de La Guácima.

En los últimos años, Rodríguez ha experimentado dolores que la obligaron a incapacitarse más de una vez por año de su trabajo como secretaria, pues eran tan intensos que le impedían realizar sus tareas.

Su situación, en realidad, no es rara en Costa Rica, donde cada año al menos 30.000 asegurados solicitan incapacidades debido a diferentes tipos de cefaleas o dolores de cabeza. Solo entre enero de 2019 y abril de 2022, la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) registró 175.291 órdenes de incapacidad por esta causa, las cuales sumaron 292.138 días de licencia, para un promedio de 1,67 por episodio.

“Si fuera por incapacitarme, pasaría constantemente incapacitada y no puedo hacer eso. A veces solo Dios y yo sabemos cómo trabajo. He visto la pantalla de la computadora en negro de tanto dolor, pero he tenido que aprender a vivir con esto y a estar en un control médico que me permite aminorar las crisis”, dijo la mujer de 38 años, que luego de esa cita y tratamiento quedaría incapacitada por tres días.

Damaris Araya Araya era la siguiente paciente en lista cuando Rodríguez terminó su tratamiento del día. Ella también sabe lo que es vivir con dolor constante y ya había tenido que escalar en el nivel de analgésicos. Esta enfermera, vecina de San Ramón, comparte el sufrimiento de no poder realizar su trabajo por la intensidad de una migraña.

“Han sido dolores de cabeza terribles, que a uno le cortan la vida de todo tipo, la vida laboral, la vida con la familia, la vida con la pareja. Uno lo que desearía tener es dolores de cabeza como los tienen las demás personas, de vez en cuando nada más, o que por lo menos no sean tan fuertes”, recalcó.

Como Carolina y Damaris, la gran mayoría de personas que viven este padecimiento son mujeres, población que recibe tres de cada cuatro atenciones (77%) en consulta externa de la CCSS. Son al menos 100.000 visitas por este problema en los servicios de clínicas y hospitales, cifra que también refleja el impacto de la dolencia, lo mismo que las incapacidades. Los números podrían ser mucho más altos si se considera que una parte de los afectados acude a servicios privados o solo puede buscar ayuda en farmacias.

A nivel mundial se considera que específicamente la migraña afecta al 8% de los hombres y al 17% de las mujeres.

“Los dolores de cabeza son la causa de incapacidad más común en las mujeres en edad reproductiva”, resumió Gustavo Adolfo Mora Vargas, médico especialista en Medicina Familiar y quien atiende la clínica de cefaleas en la Marcial Rodríguez.

Aparte del dolor, los pacientes no toleran la luz ni los ruidos. En algunos casos, también sufren las llamadas auras, que son destellos o manchas que se ven cerca de una hora antes que se den los “ataques” de migraña.

Así nos duele la cabeza a los ticos

Durante los últimos años, los diferentes tipos de dolores de cabeza han sido de las causas más frecuentes de incapacidad.

FUENTE: CCSS, Gustavo Adolfo Mora, médico especialista en migrañas.    || INFOGRAFÍA / LA NACIÓN.

Aunque el problema ya era reconocido, con el segundo año de la pandemia los registros aumentaron. En 2021, 43.883 trabajadores fueron incapacitados 64.812 veces durante 107.423 días. Esto es un aumento de 46% de personas que requirieron ausentarse de sus labores entre 2020 y 2021.

Entretanto, en los primeros cuatro meses de 2022, la cifra de individuos que recibieron esta licencia fue de 18.186, unos 4.546 al mes. De mantenerse se promedio mensual se estaría llegando a 54.558 en diciembre, es decir, un crecimiento del 81%.

Las visitas a consulta externa también vieron un aumento del 9,67% en este período, al pasar de 104.456 a 114.556.

¿Podría el aumento ser resultado de una mayor conciencia del problema y de cuándo buscar ayuda? Sí, pero no la única, pues hay que considerar que los últimos dos años, la salud de la población no solo recibió el impacto de la covid-19, sino que esta vino acompañada de otros efectos.

“Uno de los factores que cronifican la migraña es la depresión y la ansiedad. Y por efecto de la pandemia, de las pérdidas y duelos que hemos tenido, del desempleo, eso puede repercutir en los pacientes, pueden llegar más pacientes o llegar con más dolor”, explicó Mora.

Por esa razón, es que el médico trabaja de la mano de la psicóloga clínica Pamela Barquero Campos, quien ofrece acompañamiento para quienes acuden al centro de salud alajuelense.

“Hay alta prevalencia de factores de ansiedad y depresión en quienes tienen migraña. No podemos decir que la depresión o ansiedad sean causa o resultado de la cefalea, sino que hay una relación bidireccional. Entonces los acompañamos con estrategias o técnicas que permitan aliviar el dolor, trabajamos en técnicas de relajación”, explicó.

Además, si encuentran que hay ideas, pensamientos o creencias que obstaculizan el manejo del dolor o la percepción de estrés también se trabaja sobre ello.

“No podemos minimizar el dolor. No es un dolor psicológico, pero sí hay factores que detonan o precipitan el dolor y sobre eso trabajamos”, subrayó la psicóloga.

Gustavo Mora comenzó a atender estas dolencias hace varios años, mientras realizaba su residencia para convertirse en médico de familia, los neurólogos del Hospital de Alajuela se le acercaron preocupados por la cantidad de casos que veían y las imposibilidades de abarcarlos todos. Desde entonces, con el aval del director de su clínica, comenzó a profundizar su estudio de las migrañas y otros tipos de dolores de cabeza. Hoy, su consulta atiende a cerca de 1.650 personas por año.

“Querían también a un médico de familia porque tenemos una visión más social y más integral de lo que pueden pasar estas personas. El dolor no es solo físico, hay muchas variables. La migraña también va más allá de un dolor”, aseguró el médico.

Rodríguez y Araya son dos de las pacientes que Mora ve en su consulta regular, donde el 85% de los pacientes tienen como causa de visita el dolor de cabeza. Como sabe que hay una gran demanda del servicio en todo el país, una de sus misiones como profesor del posgrado en Medicina Familiar es entrenar a otros profesionales a detectar y tratar estos dolores.

En este momento, Mora solo atiende población de Alajuela, pero a partir del año entrante se convertirá en centro para pacientes de todo el país que sean referidos por neurólogos o médicos de Ebáis.

Allí se atenderán los enfermos más crónicos. En casos específicos, como los de Carolina y Damaris, que tienen un dolor muy intenso, se aplican tratamientos que consisten en “bloquear” el dolor, se les inyecta anestesia para ayudar con el alivio.

“Me ha servido mucho. Cada vez que me los hago mi situación mejora un montón durante unos siete u ocho meses y me siento más aliviada, ya después de eso tengo que volver”, dijo Rodríguez.

La esperanza es que, al convertirse en clínica de referencia se tengan los recursos para poder atender a más personas que hasta el momento no han encontrado solución a un problema que va más allá de un dolor de cabeza.

Irene Rodríguez

Irene Rodríguez

Periodista en la sección El País. Máster en Salud Pública con Énfasis en Gerencia de la Salud en la Universidad de Costa Rica. Ganó el Premio Nacional de Periodismo Científico del Conicit 2013-2014, el premio Health Systems Global 2018 y la mención honorífica al Premio Nacional de Periodismo de Ciencia, Tecnología e Innovación 2017-2018.

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