Aarón Sequeira. 31 julio
Carlos Alvarado, presidente de la República, durante una conferencia de prensa en Casa Presidencial. Foto: Roberto Carlos Sánchez / Presidencia para LN
Carlos Alvarado, presidente de la República, durante una conferencia de prensa en Casa Presidencial. Foto: Roberto Carlos Sánchez / Presidencia para LN

“Yo haría un llamado humilde y respetuoso al liderazgo de la Uccaep y las cámaras, a reflexionar sobre cuál es su rol en este momento de la pandemia, a poner las barbas en remojo”.

“Yo creo que azuzando a la población no van a conseguir nada o asustándola. Azuzando a este servidor o al Gobierno, tampoco van a conseguir nada. Esa no es la forma.”

Así le respondió el presidente, Carlos Alvarado, este viernes por la tarde a la Unión Costarricense de Cámaras y Asociaciones de la Empresa Privada (Uccaep), por su advertencia de que los cierres de negocios durante las celebraciones del Día de la Madre afectarían el aguinaldo.

En un comunicado emitido este viernes por la mañana, el presidente de la Uccaep, Álvaro Sáenz, dijo que la “decisión inconsulta del Gobierno” de abrir y cerrar la economía en tres fases durante agosto “terminará de colapsar muchas empresas pequeñas y medianas”.

Sáenz alegó que los comercios dependen de “esa importante temporada de ventas para ahorrar el dinero necesario y pagar los aguinaldos de los trabajadores del sector privado”.

El presidente del gremio empresarial alegó que a la Unión de Cámaras no se le permitió aportar opiniones ni argumentos “que permitieran aplicar medidas inteligentes para suavizar el impacto económico y en el empleo”.

La molestia de la Uccaep surgió después de que el Gobierno anunciara que, para el mes de agosto, se podrán abrir durante 18 días tiendas, restaurantes, centros comerciales, gimnasios y salones de belleza, entre una larga lista de establecimientos, en 24 cantones bajo alerta naranja.

Sin embargo, no serán 18 días seguidos, sino divididos en dos periodos: del sábado 1.° al domingo 9, y del sábado 22 al domingo 30. En los 12 días intermedios, en cambio, habrá un cierre total de negocios.

Frente al criterio de los empresarios, Alvarado alegó que asustar no es la forma, menos cuando “se usan epítetos o se hacen insinuaciones, que tal vez tengan buena intención, pero no tienen buenas consecuencias”.

Carlos Alvarado argumentó que, hace dos semanas, la tasa de contagio del coronavirus estaba en sus niveles más altos desde que empezó la pandemia, en 1,5. Eso significa que cada contagiado con covid-19 pasa el coronavirus a una y media personas más.

“Eso genera un crecimiento grande, exponencial de la pandemia. Si esa tendencia no cambiaba, estaríamos con miles de casos más y miles de hospitalizaciones, probablemente con varias decenas más de muertos”, explicó el mandatario.

Sostuvo que este jueves, se logró -gracias a las medidas- bajar ese indicador a 1 o 1,2 y alegó que “eso hace toda la diferencia”.

Alvarado añadió que, si la tendencia de reporte de casos diario seguía, el país habría superado los mil casos por jornada días atrás.

“Con este gran sacrificio que hemos hecho, sí golpeamos números superiores a los 800, pero hemos logrado ahora mantenernos en 500, 400. No se nos han disparado y eso es gracias a lo que se está haciendo”, comentó el presidente.

“Cuando uno actúa por un resultado que a la larga es para proteger vidas, eso lo justifica. ¿Que es muy duro? Sí. En ese entendimiento, no solo de mi sector, sino de un país, creo que los diferentes sectores tienen que estar a la altura”, añadió.

En el reclamo que lanzó la Uccaep este viernes, Álvaro Sáenz dijo que las autoridades de Salud no le explican a los costarricenses los sustentos técnicos de las medidas de cierre y “cada día que pasa revelan la carencia de planes y de rumbo”.

El presidente de la Unión de Cámaras también dijo lo que él considera que deben hacer las autoridades sanitarias para contener la pandemia del covid-19.

“Deben enfocarse en ubicar dónde se está extendiendo la pandemia, pero con mira telescópica, no con rifle de perdigones; en vez de pegarle martillazos a sectores importantes de la economía, deben aplicar controles totales en sitios específicos”, arguyó Sáenz.

El sector empresarial insistió en que se hagan pruebas masivas y se realice “trazabilidad con los avances tecnológicos existentes y fortaleciendo el sistema de salud”.

Cámara de Comercio reacciona

Después de las declaraciones del presidente, Alonso Elizondo, director ejecutivo Cámara de Comercio de Costa Rica, emitió una nueva reacción en la que argumentó que la Constitución Política garantiza el derecho a asociarse para fines lícitos, así como “para discutir asuntos políticos y examinar la conducta pública de los funcionarios”.

“Nosotros preferimos el diálogo y la denuncia pública, como lo hemos hecho desde hace cinco meses, cuando inició la pandemia. Siempre hemos sido y seremos respetuosos de la investidura del señor presidente, estemos o no de acuerdo con él. Nuestro foco es sostener el empleo. Somos conscientes de la situación que vivimos. Estamos en medio de una pandemia y lo que estamos solicitando es que nos permitan operar, bajo estrictos protocolos estipulados por las autoridades de salud”.

“Desde el día uno, nos hemos enfocado en aportar soluciones para mitigar los efectos que ha generado el covid-19 en la economía nacional, que ha afectado no sólo a las empresas, sino también a instituciones públicas como la Caja Costarricense del Social, la cual ha dejado de percibir ¢37.000 millones, solo por la operación del comercio.”

“En las últimas semanas, hicimos un recuento de los daños directos que ha sufrido el sector comercial: 137.794 trabajadores afectados y 150.000 personas en riesgo; pérdidas económicas superiores a los $1.850 millones, entre los principales. Estamos a la altura de las circunstancias señor presidente, protegiendo también la salud económica de Costa Rica y, una vez más, nos ponemos a sus órdenes para encontrar por fin el balance adecuado entre la salud de las personas y la salud de la economía”, dijo Elizondo.