
Tras dos años de negociaciones y un acuerdo confidencial, la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) logró una rebaja del 49,6% en el medicamento en el que más dinero gasta y por el que más recursos de amparo recibe de parte de pacientes, quienes acuden a la Sala Constitucional para reclamar el tratamiento.
Se trata del pembrolizumab, cuyo nombre comercial es Keytruda, un medicamento oncológico de inmunoterapia, que se utiliza para tratar padecimientos como:
- Melanoma
- Cáncer renal
- Cáncer de cabeza
- Cáncer de cuello
- Cáncer de mama
- Linfoma de Hodgkin
- Cáncer de cérvix
Este fármaco solo es producido y comercializado por la farmacéutica Merck & Co. (MSD) y su patente está protegida, al menos, hasta el 2028, lo que impide que otra compañía pueda generar un biosimilar para hacerle competencia y abaratarlo.
A diferencia de la quimioterapia, que daña tejido sano mientras destruye células cancerosas, el tratamiento de inmunoterapia ayuda al sistema del paciente para que las identifique y destruya.
Al tener un único oferente, la farmacéutica fija el precio de venta y, por eso, la CCSS se vio en la necesidad de negociar.
En el 2024, la Caja compraba cada dosis de 25 mg/ml en $2.900. En el 2025, el precio bajó a $2.700 y ahora, en el 2026, a $1.440, según datos del Sistema Integrado de Compras Públicas (Sicop).
En el sector privado, a nivel nacional, cada dosis puede rondar los $5.000.
Este precio poco asequible causa, entre otros factores, que el pembrolizumab sea el medicamento que más se reclama en la Sala Constitucional. Representa uno de cada cuatro recursos de amparos sobre medicamentos.
Este reportaje sobre este tema forma parte de la investigación global, La medicina del millón (The Cancer Calculus), coordinada por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ, por sus siglas en inglés).
¿A qué se comprometió la CCSS?
La CCSS logró la reducción del 49,6% en el precio de las dosis (hasta llegar a los $1.440) en cuestión de dos años y, a cambio, se comprometió a ampliar el número de tumores que se tratarán con este medicamento. Ahora, atenderá 21 categorías y, en consecuencia, también elevará el número de dosis adquiridas.
Así lo explicó Esteban Vega de O, gerente de Logística de la Caja, quien detalló que se requirió de múltiples reuniones y varias contrapropuestas para llegar a un acuerdo con la firma MSD Central America Services, mediante la cual Merck comercializa sus productos en Centroamérica.
Se pidieron bonificaciones
“Definimos una propuesta de cuánto estaríamos dispuestos a pagar e iniciamos un proceso de negociación. La empresa, por supuesto, define un precio”, indicó el gerente de Logística de la institución.
“En ese momento, empezamos a hacer contrapropuestas en el sentido de qué (cantidad) puede ser bonificada. Es decir, si voy a consumir 100 frascos, deme 70 bonificados a costo cero y yo pago los otros 30. Pero, adicionalmente, me hace una mejora en el precio de esos 30 restantes con respecto al precio que venía pagando.
“No es que la empresa llega y dice: ‘Yo le ofrezco este precio’. No, no, nosotros por eso duramos casi dos años en ese proceso de negociación, hasta que obtuvieramos una oferta en el precio directo del producto y en una cantidad de producto bonificado que satisfacía nuestras pretensiones y la capacidad que podríamos cubrir y pagar, sin que representara un riesgo financiero para la institución”, dijo Vega de la O.
El funcionario no ahondó en los detalles del acuerdo alcanzado con MSD Central America Services. Precisó que la empresa solicitó confidencialidad, alegando que “los precios son información sensible” y que tal cláusula “constituye un elemento clave para concretar acuerdos de acceso innovadores en los países”.
En el Sicop, aparece que la CCSS pretende adquirir a lo largo de este año, hasta el 15 de diciembre, 24.042 dosis, para lo que cuenta con un presupuesto de hasta $34,6 millones.
Incluso, en los primeros tres meses del año ya hizo pedidos por un total de 9.500 dosis, que en conjunto suman $13,7 millones.
La cantidad de dosis del primer trimestre del 2026 se equipara al total de adquisiciones del 2025, con la diferencia de que el año pasado se invirtieron $25,7 millones, un 47% más.
No obstante, Vega de la O sostuvo que el monto gastado el año pasado en Keytruda fue de $31,2 millones.
“Solo en el 2025, de la totalidad de los ahorros alcanzados en la compra de medicamentos, el pembrolizumab representó un ahorro de cerca de $9,8 millones”, subrayó el funcionario de la Caja.
Empresa se pronuncia sobre ‘acuerdo innovador multianual’
MSD Central America Services, mediante un correo electrónico, tampoco se refirió a lo acordado con la CCSS de manera confidencial. Solo insistió en que tiene el compromiso de garantizar que sus productos sean “asequibles” y en promover “la equidad en salud”.
“En el 2025, firmamos con la CCSS un acuerdo innovador multianual para varios tipos de cáncer en diferentes estadios, otorgando cobertura y reembolso al 100% de Keytruda en el sector público, para las indicaciones aprobadas a diciembre del 2025″, agregó la empresa con sede en Panamá.

Para 21 tumores
Esteban Vega de O, gerente de Logística de la Caja, insistió en que con la caída del precio y el consecuente menor peso dentro de las finanzas de la institución, se decidió ampliar el uso de este tratamiento de inmunoterapia a 21 diferentes tipos de tumores.
Además de recetarse para melanoma, linfoma de Hodgkin y cánceres como el de mamá triple negativo, cérvix, cabeza y cuello, también se recetará, sin necesidad de acudir a la Sala IV, a pacientes de cáncer renal, gástrico, de pulmón, de vejiga, de esófago y de unión gastroesofágico.
“Se aprobó la autorización de uso por parte del Comité Central de Farmacoterapia para 21 diferentes tipos tumores, en los cuales la evidencia científica respalda que este medicamento es realmente una maravilla para el control de la enfermedad y es una inmunoterapia que, de acuerdo al tipo de cáncer, sobre todo, de mama, puede ser curativo.
”Costa Rica es el primer país de Latinoamérica que apoya en 21 diferentes tipos de tumores el uso de la inmunoterapia con pembrolizumab. Eso se logró a través de un proceso de negociación que generó importantes ahorros, de millones de dólares, para la institución versus el precio qué teníamos", recalcó Vega de la O.
Algunos pacientes mueren a la espera del medicamento
Al incrementar el número de tumores a tratar con Keytruda, la CCSS espera disminuir la cantidad de recursos de amparo que reciben para entregar ese medicamento.
Eso ayudaría a evitar el drama que viven decenas de pacientes para acceder a ese medicamento, quienes, en promedio, duran hasta seis meses para que se les autorice la receta.
Ese es el plazo que corre desde que el médico especialista receta el medicamento, el Comité Central de Farmacoterapia lo niega y la Sala IV ordena su entrega.
En ese lapso, algunos pacientes fallecen a la espera del medicamento. La CCSS no se lo receta de primera entrada por su alto costo y los enfermos tampoco lo pueden comprar en el sector privado.
En el 2024, la Caja recibió 648 recursos de amparo por motivo de acceso a medicamentos de alto costo y de esa cifra, 165 (el 25%) fueron para pembrolizumab.
En el segundo lugar, se ubicó el nintedanib — que se usa para tratar la fibrosis pulmonar— con 48 amparos, es decir, el 7,4%. Los restantes 435 fueron para otros 54 medicamentos, de acuerdo con datos suministrados por el Seguro Social.
El año pasado, la tónica se mantuvo. En la plataforma Nexus, de jurisprudencia del Poder Judicial, aparecen 273 sentencias de la Sala Constitucional vinculadas a Keytruda. Y en los primeros tres meses de este 2026 van 22.
“Con el objetivo de facilitar la expansión de su uso a nivel institucional, el pembrolizumab fue incorporado formalmente a la Lista Oficial de Medicamentos (LOM). Esta inclusión se concretó mediante acuerdo del Comité Central de Farmacoterapia en diciembre del 2025″, recalcó Vega de la O.

Sala IV opta por tercera opinión
El presidente de la Sala Constitucional, Fernando Castillo, precisó que, en términos generales, el Tribunal dura, en promedio, de mes y medio a dos meses para resolver este tipo de amparos.
Explicó que, para los magistrados, el criterio del médico prescriptor no es absoluto ni tampoco el criterio del Comité Central de Farmacoterapia de la CCSS. Por ello, para dirimir el choque de criterios, piden una tercera opinión, un peritaje, al Departamento de Medicina Legal del Poder Judicial.
Y, en caso de que esa dependencia no tenga un especialista adecuado, recurren a un experto designado por la junta directiva del Colegio de Médicos y Cirujanos.
“Si este tercer criterio es favorable al paciente, entonces declaramos con lugar del amparo”, dijo el magistrado Castillo, quien precisó que el 95% de los medicamentos reclamados son para tratar algún tipo de cáncer y son de alto costo.
“En ese tipo de análisis, la Sala no entra a determinar si se trata de una determinada casa farmacéutica. Nosotros lo que vemos es la controversia jurídica”, agregó, al tiempo que detalló que la tercera opinión no consiste en una lectura del expediente, sino que se cita al paciente a un chequeo en persona.
“Al paciente se le hace un examen como corresponde y además de eso, los peritos hacen el estudio del expediente médico y a partir de ahí rinden un determinado informe”, aseveró Castillo.



