Patricia Recio. 7 diciembre, 2019
06/12/2019 La llamada ruta de la leche que incluye los tramos de la rutas nacionales 906 y 929, entre los distritos de Moracia, San Antonio y Pozo de Agua, en Nicoya, Guanacaste. Esta es una de los proyectos que el MOPT desarrolla con su maquinaria.
06/12/2019 La llamada ruta de la leche que incluye los tramos de la rutas nacionales 906 y 929, entre los distritos de Moracia, San Antonio y Pozo de Agua, en Nicoya, Guanacaste. Esta es una de los proyectos que el MOPT desarrolla con su maquinaria.

Un cambio en el MOPT permitió poner a trabajar en arreglo de carreteras y atención de emergencias a funcionarios y maquinaria que estaban ociosos desde que esa entidad dejó de hacer obra pública, hace años.

Se trata de ingenieros y operarios a los que, por ejemplo, se les destinó ahora al asfaltado de 10 km de la llamada Ruta de la Leche, en Nicoya, o de otros 10 km en la vía entre playa Garza y Nosara, en Guanacaste, donde en total se invierten ¢5.750 millones.

¿En qué consistió el cambio?

Antes, el Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) operaba distribuido en 12 macroregiones. Unas brigadas tenían suficientes empleados pero les faltaban equipos. Otras, lo contrario. La solución fue reducir a seis macroregiones en las cuales se reagruparon los recursos humanos y materiales necesarios.

“Había macroregiones que tenían dos vagonetas y un tractor, por ejemplo. ¿Qué se puede hacer con eso si no tenía personal?”, explicó el viceministro de Administración y Reformas, Rodolfo Solano, responsable de plan.

Con la reestructuración se logró poner a trabajar a las cuadrillas en obras de menor costo y se convino que el Consejo Nacional de Vialidad (Conavi) aporte los materiales.

¿Cómo se logró hacer el cambio?

“Simplemente con sentar a la gente, conversar con ellos, ubicar el proceso y dónde estaba la pega (...) empezar poco a poco y darle seguimiento. Hay una gran diferencia entre delegar y desentenderse y no, cuando usted delega usted tiene que darle seguimiento y esa es la responsabilidad que le estamos dando a todos los ejecutores y los gerentes del ministerio”, explicó el viceministro.

En la revisión que hicieron de toda la estructura del MOPT se encontraron con otra sorpresa.

Entre los 3.822 funcionarios en la planilla del MOPT, agregó el jerarca, se descubrieron 350 plazas sin uso pues unas estaban vacantes y otras congeladas. Ahora, fueron reconvertidas. De ellas, 110 van al área de ingeniería y 220 a nuevos oficiales de tránsito.

“No estamos aumentando ni un centavo el gasto corriente. Lo que hemos hecho es simplemente reacomodar, porque, por ejemplo, tenemos necesidad de crear 220 plazas de oficiales de tránsito y no de tener plazas administrativas, que pueden ser útiles, pero el Ministerio tiene que potenciar lo que es, un Ministerio que construye”, dijo.

Solano añadió que la reactivación de cada puesto que estaba vacante o congelado se ligó a un proyecto u objetivo específico que permita medir la razón por la cuál se habilitó.

“Aquí ni estamos despidiendo ni estamos cerrando, estamos haciendo que la gente trabaje más eficientemente y más eficazmente y para eso hay que poner métricas, porque lo que no se mide, no existe”, agregó.

Otro de los aspectos de esa reestructuración incluye la unificación de los presupuestos de los órganos desconcentrados y consejos.

A partir del próximo año, la formulación presupuestaria total va a quedar en manos del ministerio. Eso también permitirá tener un panorama global de las plazas del sector de infraestructura y transportes.

“Lo que quiero decir –indicó Solano– es que la idea de que el ministerio era inservible ha quedado demostrado que no es cierta. Simplemente, es capacidad de gerenciar, ubicar cuáles son esos nichos que podemos potenciar y entender que ni el Conavi ni el Cosevi (Consejo de Seguridad Vial) son islas, ni siquiera archipiélagos, sino que todos somos el MOPT”.

¿Por qué en abril, ante los diputados, el ministro de esa cartera, Rodolfo Méndez, dijo: “Sobra personal en el MOPT”.

Ocho meses después, el viceministro asegura que Méndez se refería a que el personal que se tenía en obras públicas había que “ponerlo a trabajar”, pues en ese momento había ausencia de proyectos en los que ocupar a ingenieros y personal técnico.

El viceministro también es partidario de una ley para reformar las funciones del MOPT y proyectarlo hacia el futuro.

El director de la Cámara Costarricense de la Construcción, Randall Murillo, coincidió en que la necesidad de una “cirugía mayor” tanto para el MOPT como para sus consejos es inminente.

Afirmó que las reformas y el alineamiento de perfiles que se hizo son positivos, sin embargo, el enfoque de volver a un MOPT constructor debe ser visto con precaución.

“La posición nuestra en general es que vamos siempre a apoyar lo que sea más eficiente para el uso de los recursos (...) y estar en contra de que se incorporen figuras en los procesos que lo que hacen es encarecer las obras o que se trabaje a un costo que nadie sabe qué es”, sostuvo.

Para él, fortalecer el brazo técnico debe ser la tarea más importante, pues ese personal es el que le permitirá al ministerio contar con una mejor planificación de los proyectos.

“Planificar proyectos no es una tarea fácil, nadie ha dicho que sea fácil, y es más difícil cuando se tienen administrativos y no se cuenta con personal técnico... es cuando salen proyectos sin planificación y la historia ya la sabemos de ahí es un desastre”, advirtió.

(Video) Viceministro administrativo explica cómo echar a andar la maquinaria del MOPT