Patricia Recio. 29 noviembre, 2019
Como parte de las medidas para agilizar la construcción de los puentes, la empresa llevó una lanzadora de vigas, similar a la que se utiliza en el tramo norte de Circunvalación. Foto Reyner Montero.
Como parte de las medidas para agilizar la construcción de los puentes, la empresa llevó una lanzadora de vigas, similar a la que se utiliza en el tramo norte de Circunvalación. Foto Reyner Montero.

La empresa a cargo de la ampliación de la ruta 32 pidió al Consejo Nacional de Vialidad (Conavi) una prórroga de 400 días (más de un año) para entregar la obra de 107 kilómetros, entre el cruce a Río Frío y el centro de Limón.

Conavi aceptó darle más plazo, pero no el solicitado. La constructora China Engineering Company (CHEC) solo tendrá 174 días (menos de 6 meses ), que se le reconocieron debido a atrasos causados por razones ajenas a su control como las expropiaciones, el traslado de servicios públicos e interferencia por huelgas.

Con este cambio en el cronograma, la firma china debería terminar el proyecto vial en marzo de 2021.

Mediante un mensaje de WhatsApp, este jueves, la compañía se limitó a confirmar el haber recibido la comunicación del Conavi sobre el “plazo adicional”.

Mario Rodríguez, director del Consejo, informó de que con la aceptación del plazo se le exigió a la empresa presentar, a más tardar la próxima semana, un plan que detalle las acciones para garantizar que dentro de dos meses entregará los primeros 20 kilómetros de esa vía.

“Todavía en la última reunión se comprometieron a que iban a dar prioridad para lograr eso (los primeros kilómetros); estamos esperando que ellos cumplan lo que ofrecieron. En la reunión que viene tienen que presentarnos cómo van a lograr lo que nos están prometiendo, esperamos ver en esa reunión esa estrategia de incremento en la producción en la zona", manifestó Rodríguez.

La fecha de reunión tienen que definirse la próxima semana, con la idea de que se concrete antes de concluir el año.

La entrega de los primeros 20 kilómetros le servirá al Conavi –órgano adscrito al Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT)– para medir calidad, logística y rendimiento de la empresa, así como para determinar si hay otro aspecto que deba subsanarse.

El proyecto de ampliación representa una inversión de $465 millones, de los cuales $396 son financiados por el Eximbank de China y $69 millones corresponden a una contrapartida nacional.

Adicionalmente, el MOPT alista una solicitud de financiamiento por unos $100 millones ante el mismo banco chino, para completar una serie de obras que no se incluyeron en el contrato original.

Lento, desde el principio

El plazo original del contrato de ampliación de la carretera era de 34 meses, los cuales comenzaron a contar en noviembre del 2017 y vencían en octubre del próximo año. Ahora, será en marzo del 2021.

Desde el inicio, sin embargo, el lento avance del proyecto ha generado llamados de atención y ultimátums por parte de la Administración y deficiencias en la programación de las obras.

Estos problemas han provocado que a dos años exactos de la orden de inicio, el avance del proyecto sea apenas de 15%, según detalló el encargado de la unidad ejecutora Kenneth Solano.

Actualmente trabajan en 28 de los 33 puentes, específicamente en la construcción de las subestructuras, pilotes y vigas de amarre. Además se han intervenido 209 de las 316 alcantarillas.

No obstante, CHEC solo ha trabajado en 46,8 kilómetros de los 107 que comprende la ampliación de la carretera.

Camino empedrado

FUENTE: ELABORACIÓN PROPIA CON DATOS DE ARCHIVO.    || w. s. / LA NACIÓN.

En los primeros kilómetros ya terminó la subbase, capas de préstamo y base y en algunos puntos se iniciaron las pruebas requeridas para colocar la base estabilizadora.

Según la información dada a conocer este miércoles por el MOPT, en Guácimo se realizan movimientos de tierra para la construcción de un paso superior vehicular.

En setiembre, la Unidad Ejecutora del proyecto estableció un cronograma en el que se indicaban los plazos y las obras a ejecutar, debido a la inacción de la misma compañía por establecer su propio plan.

Esa medida se tomó luego de que la compañía china les presentara un plan que no se ajustaba a las posibilidades reales, ya que desde un inicio han arrastrado atrasos significativos.

Comunicación

Parte de la problemática que el MOPT y Conavi han enfrentado con CHEC tiene que ver con las barreras culturales y las deficiencias en el intercambio de información.

En febrero de este año, durante la única entrevista que el director de la constructora, Zhou Jingxiong, ha dado a La Nación desde que recibieron orden de inicio, aseguró que los atrasos son responsabilidad del Estado.

Argumentó, entre otras cosas, aque cuando recibieron la orden de inicio no contaban con todas las condiciones para empezar a trabajar y porque luego el Gobierno incorporó labores extra que demandarán más tiempo.

Según dijo en esa ocasión, cuando recibieron la orden de inicio, en noviembre de 2017, faltaban los permisos ambientales. Además,, fue a partir de esa fecha que empezaron solicitar otras autorizaciones para corta de árboles, investigación arqueológica y extracción de aguas.

Para ese entonces, añadió, no habían arrancado las expropiaciones y la movilización de servicios públicos y aún estaban perfeccionando los diseños.

En ese momento, afirmó que el atraso no sería mayor a tres meses.

Sin embargo, poco después después, presentaron la solicitud de 400 días de plazo, por considerar que faltaban todavía muchos terrenos.

Expropiaciones

La Administración, sin embargo, ha defendido que a la empresa se le pidió apegarse en todo lo posible al derecho de vía existente. En un inicio, CHEC presentó diseños en los que se requería más de 1.200 terrenos.

Según los datos del Consejo Nacional de Vialidad (Conavi), para el tronco principal que corresponde a la vía completa sin intersecciones, se requieren al menos 300 inmuebles, de los cuales más de 200 ya están en proceso.

Aún está pendiente por definir los inmuebles requeridos para las intersecciones.

En total la empresa debe construir cinco intercambios que se ubicarán en el cruce a Río Frío, Guápiles, Siquirres, el acceso a la Terminal de Contenedores de Moín (TCM) y otro Moín.

Las intersecciones a nivel se construirán en el acceso a la ruta cantonal de Moín, el acceso al nuevo estadio de Limón, el entronque con la ruta 241 en Santa Rosa y el entronque a la ruta 36.

La empresa CHEC recibió la orden de inicio en noviembre del 2017, en el gobierno de Luis Guillermo Solís, sin que para entonces se contara con los diseños definitivos, expropiaciones, permisos y traslado de servicio entre otros requisitos de las etapas previas.

Las obras de la carretera que conecta San José con Limón, contemplan, aparte de la ampliación a cuatro carriles de 107 kilómetros, 36 nuevos puentes y el refuerzo de los ya existentes.

Además, se construirán 13 pasos a desnivel, 11 retornos, 24 puentes peatonales y cinco intersecciones en los intercambios de Río Frío, Guápiles, Siquirres, Moín y en el ingreso a la nueva Terminal de Contenedores de Moín (TCM).

Entretanto, las obras adicionales incluyen la construcción de más vías marginales, bahías de autobuses, aceras, ciclovías y puentes peatonales.