Juan Diego Córdoba González. 27 noviembre, 2019
A Caldera solo entran embarcaciones fabricadas antes de 1980, como las llamadas Early Container Ship o pequeños Fully Cellular. Foto Alonso Tenorio
A Caldera solo entran embarcaciones fabricadas antes de 1980, como las llamadas Early Container Ship o pequeños Fully Cellular. Foto Alonso Tenorio

La competencia está declarada. El Incop, administrador de los puertos del Pacífico, promete construir en Caldera, Puntarenas, un “puerto ideal” pero a un costo más bajo y con tarifas más reducidas a las que cobra el megapuerto de Moín, Limón, operado por el gigante holandés APM Terminals.

Juan Ramón Rivera, presidente ejecutivo del Instituto Costarricense de Puertos del Pacífico (Incop), dijo que para cerrar la ecuación el Estado deberá dar en concesión la terminal puntarenense a un plazo mayor a los 33 años de APM.

El plan maestro de lo que será el nuevo puerto de Caldera lo desarrolla Arcadis, empresa holandesa de diseño e ingeniería.

“APM Terminals invirtió cerca de $900 millones para hacer 650 metros de pantalla (zona de atraque) a 14 metros de profundidad. Nosotros pretendemos invertir al final de todas las etapas $350 millones con 800 metros de pantalla a 16 metros de profundidad”, afirmó Rivera.

Agregó: “Sería la tercera parte de la inversión que hizo APM Terminals, con una pantalla 200 metros más larga con todas las facilidades que tiene Caldera, acceso a las cuatro principales rutas del país y esperando a que el Incofer pueda rehabilitar el tren de carga. Va a ser el puerto ideal de logística de este país”.

Las inversiones que se realicen sobre la actual terminal de Caldera serían graduales, es decir, cada etapa se construirá hasta que el mercado lo necesite.

La gran diferencia en el monto de la inversión, añadió, también se verá reflejada en la tarifa que cobraría la terminal por cada movimiento de contenedor. Pretenden que sea cerca de la mitad de los $261,62 que cobra APM Terminals por carga o descarga de contenedor, actualmente.

“Por ahí andan insistiendo algunas personas en hacer un megapuerto aquí, pero mire, yo puedo pedir que la ruta 27 me la hagan de 12 carriles... vamos a ver si los usuarios están dispuestos a pagar por esa carretera, porque las cosas no se pagan solas”, señaló Rivera.

Mientras esperan por el plan maestro, que debía estar listo en octubre, Incop ya encontró al menos dos interesados en el proyecto de Caldera.

La primera empresa en levantar la mano es la Sociedad Portuaria de Caldera (SPC), concesionaria de la terminal desde el 2006, por un plazo de 20 años.

El gerente general de la firma de capital chileno, Ricardo Ospina, reveló el interés de esa corporación de negociar la extensión del contrato de concesión para levantar la nueva terminal.

"Debemos modernizar el puerto, pero procurando que las tarifas no se nos vuelvan locales y pase lo que está pasando en Limón.

“Si logramos cerrar la ampliación de tener un puerto moderno con tarifas razonables, seríamos altamente competitivos porque ofreceríamos ruta directa a Asia, tendríamos la profundidad para traer los buques del momento (más modernos), pero todo eso a la mitad de la tarifa”, afirmó Ospina.

Emiratos Árabes también ofreció al Gobierno invertir en los puertos del Pacífico, a través de la empresa portuaria estatal DP World.

Será la Contraloría General de la República (CGR) la que defina si se puede ampliar la concesión con SPC, o si Incop tendrá que hacer una licitación pública en donde DP World y otras firmas portuarias puedan hacer sus ofertas.

“La legalidad es lo que debe predominar, entonces lo que hay que hacer es implementar el plan maestro con SPC, eso es prioridad. Si la Contraloría nos dijera que no se puede y tenemos que salir a una licitación ahí si tendría que haber concurso”, afirmó Rivera.

Los empresarios miran con expectativa la evolución de este proyecto.

José Manuel Quirce, presidente de la Cámara de Comercio Exterior de Costa Rica (Crecex), declara esta obra como urgente.

"La adecuación de puerto Caldera a las necesidades del país es impostergable, porque no se pueden perder oportunidades de desarrollar el comercio de forma competitiva con Asia y en el litoral Pacífico del continente.

“Además, el encarecimiento por demora (del buque) en las actividades de importación y exportación es algo que se debe evitar y si además de eso, las tarifas que va a tener Caldera son sustancialmente menores de las que ha tenido que cobrar la Terminal de Contenedores de Moín, en Limón, pues cuanto mejor. Yo esperaría que eso fuera así”, señaló Quirce.

‘Emergencia nacional’

El problema surge porque a la actual concesionaria de Caldera le quedan todavía seis años de contrato. Sin embargo, el puerto quedó obsoleto e impide exportaciones de productos tropicales costarricenses.

Los trabajos de dragado que se hacen en la zona de cuatro puestos de atraque apenas son un paliativo para el puerto.

“Uhh mire, eso es emergencia nacional. Todo lo que viene y va a Asia tiene que hacer escala en algún otro puerto. Caldera no tiene capacidad para recibir barcos que vayan directamente a China, particularmente, o a Corea”, afirmó el presidente del Incop.

Tamaño y capacidad de la terminal

Incop pretende modernizar infraestructura

FUENTE: SOCIEDAD PORTUARIA DE CALDERA    || C.F. / LA NACIÓN.

El rezago de Caldera le genera sobrecostos a los exportadores nacionales, quienes deben embarcar sus productos en barcos pequeños que viajan hasta Colombia, México o Panamá para ser descargados en otros puertos, y luego ser nuevamente cargados en los barcos rumbo a su destino final.

Eso no solo aumenta los costos, sino también imposibilita la exportación de algunas frutas por ese puerto rumbo a Asia, debido a que los productos tropicales se pudrirían o llegarían de mala calidad a su destino, por el aumento en los días de viaje.

Los consumidores nacionales también pagan más por esta situación, debido a que los importadores también deben hacer trasbordo de sus mercancías en otros puertos, para traer sus productos en barcos pequeños.

Ese costo al final lo paga el consumidor.

Por ejemplo, a Caldera solo entran embarcaciones fabricadas antes de 1980, como las llamadas Early Container Ship o pequeños Fully Cellular.

Por calado (profundidad), por eslora (largo) o manga (ancho), los buques mayormente utilizados no pueden atracar en Caldera.

La ampliación de la terminal del Pacífico permitiría atender embarcaciones Panamax, Post Panamax y Post Panamax Plus, que son los que atraviesan el canal de Panamá y navegan cerca de nuestro país.

El puerto fue diseñado en los años 70 y entró en operación en diciembre de 1981, por lo que, según Rivera, está “fuera de servicio” para barcos más modernos por su poco calado.

Nota del editor: Esta nota fue modificada el 27 de noviembre para incluir la tarifa de carga y descarga de contenedores de APM Terminals que es de $261,62.