
Durante la noche de este domingo 8 de marzo, los costarricenses fueron testigos del avistamiento de un meteoro que provocó un gran destello en el cielo. Aunque los términos suelen confundirse, existe una diferencia marcada entre un asteroide, un meteoroide, un meteoro y un meteorito. Incluso el color del fenómeno es variable y depende de su composición química.
Para entenderlo mejor, La Nación conversó con Gerardo Soto, geólogo y vulcanólogo de la Universidad de Costa Rica (UCR), quien confirmó que lo visto este domingo corresponde a un meteoro muy brillante, clasificado como bólido.
“Lo que se vio anoche fue un meteoro bastante brillante. (...) Cuando alcanzan cierta visibilidad se les llama bolas de fuego. Luego ya cuando son muy brillantes e incluso tienen ese impacto visible de ruptura o de fragmentación, es cuando se les llama bólido”, explicó Soto. Según el especialista, las grabaciones muestran justamente esa fragmentación al terminar su trayectoria.
El fenómeno fue visible desde distintos puntos del país debido a que las condiciones atmosféricas fueron favorables. “El cielo estaba despejado y eso permitió una buena visibilidad del evento desde muchos lugares de la República”, indicó el geólogo.
Diferencias y etapas: ¿Asteroide, meteoroide, meteoro o meteorito?
La confusión con los nombres es común, pero cada término describe una etapa distinta del objeto:
- Asteroide: Cuerpo rocoso de más de un metro que viaja por el espacio. La mayoría se ubica en el cinturón entre Marte y Júpiter.
- Meteoroide: Fragmentos rocosos más pequeños, de menos de un metro en el espacio.
- Meteoro: El destello visible cuando uno de esos objetos entra a la atmósfera terrestre y se calienta por la fricción.
- Bólido: Un meteoro de gran tamaño que simula una bola de fuego y suele fragmentarse.
- Meteorito: Cuando el objeto logra sobrevivir al paso por la atmósfera y cae en tierra.
“Lo que nosotros vemos en el cielo es el meteoro. Mucha gente habla de meteorito, pero ese término solo aplica a la roca cuando cae y se recupera”, aclaró Soto, quien explicó que hasta el momento, no existen reportes de que algún fragmento del meteoro visto este domingo haya caído en tierra.
El lenguaje de los colores del meteoro
El color de un meteoro depende del elemento químico predominante que se quema al contacto con la atmósfera:
- Azul: Magnesio.
- Naranja: Hierro.
- Morado: Calcio.
- Amarillo: Sodio.
- Rojo: Nitrógeno u oxígeno.

Por otro lado, las populares “estrellas fugaces” son también meteoros, pero originados por partículas del tamaño de un grano de arena que se desintegran rápidamente.
Aunque parezca extraordinario, estos eventos son recurrentes. Según Soto, cada año se avistan entre 25 y 30 fenómenos de este tipo en el mundo.
Casos históricos
La mayoría de estos objetos se desintegra antes de tocar suelo. Si los fragmentos sobreviven, suelen causar daños menores en techos o vehículos. Sin embargo, los impactos graves son extremadamente raros. El caso más notable del siglo XXI ocurrió en 2013 en Cheliábinsk, Rusia, donde una onda de choque rompió miles de ventanas.
Históricamente, solo se tiene registro documentado de una persona golpeada por un meteorito: ocurrió en los años 50 en Alabama, Estados Unidos.
En el caso de Costa Rica, uno de los hitos más recordados es el meteorito de Aguas Zarcas, en San Carlos en el 2019, donde se recuperaron fragmentos de gran valor científico.
Finalmente, el experto recordó el impacto económico de estos eventos. En el caso de Aguas Zarcas, la llegada de “cazadores de meteoritos” internacionales disparó los precios de los fragmentos, alcanzando hasta los $100 por gramo, debido a la rareza científica del material.
Soto señala que, aunque hoy hay más población e infraestructura, las probabilidades de un impacto directo siguen siendo mínimas.
