El costo de trasladarse en autobús o taxi podría cambiar para algunos usuarios en Costa Rica. La Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (Aresep) presentó este 13 de agosto una propuesta que contempla rebajas en algunas tarifas de autobús y aumentos en servicios de taxi. Los cambios todavía no están vigentes y se encuentran en consulta pública.
En el caso de los autobuses, la propuesta reduciría el precio de 842 de las 4.793 tarifas que integran el pliego tarifario nacional. Esto representa un 17,6% del total. Las otras 3.951 tarifas, equivalentes al 82,4%, permanecerían sin cambios.
Las rebajas para los pasajeros serían de ¢10, ¢20 y más de ¢30, según la ruta. De las tarifas que cambiarían, 676 bajarían ¢10, otras 105 disminuirían ¢20 y 61 registrarían reducciones superiores a ¢30.
Aresep explicó que la propuesta forma parte de la revisión tarifaria semestral de oficio. En este proceso se analizan variaciones en salarios, combustibles, insumos de mantenimiento y gastos administrativos de los servicios regulados.
Según la Autoridad Reguladora, los cambios planteados en esta ocasión responden principalmente a las variaciones en los insumos de mantenimiento. Los incrementos en combustibles del primer semestre ya se incorporaron en una fijación tarifaria por caso fortuito aprobada en mayo. Por esa razón, el ajuste pendiente por ese componente resulta mínimo.
Estas son algunas rutas de autobús que bajarían de precio
Entre los ejemplos incluidos por Aresep está la ruta Liberia–La Cruz–Peñas Blancas, cuya tarifa pasaría de ¢2.000 a ¢1.990. El recorrido Limón–Sixaola bajaría de ¢4.070 a ¢4.060.
La ruta Puntarenas–Quepos pasaría de ¢3.050 a ¢3.040. En tanto, el servicio Ciudad Neilly–Puerto Jiménez tendría una reducción de ¢30, pues el pasaje bajaría de ¢7.150 a ¢7.120.
El porcentaje de reducción depende del tamaño de la empresa operadora y de si la ruta utiliza el Sistema Nacional de Pago Electrónico en el Transporte Público (SINPE-TP). Los ajustes porcentuales planteados oscilan entre 0,173% y 0,199%.
Taxis rojos tendrían aumentos
La propuesta toma una dirección diferente para los taxis rojos, pues plantea aumentos en las tarifas de los vehículos tipo sedán y rural. Aresep atribuyó estos cambios al incremento en los costos relacionados con las pólizas de seguros.
En un taxi sedán, el banderazo pasaría de ¢840 a ¢850 y la tarifa variable subiría en el mismo monto. La tarifa por demora aumentaría de ¢3.520 a ¢3.550. Los incrementos porcentuales serían de 1,19% para el banderazo y la tarifa variable, y de 0,85% para la demora.
Para los taxis rurales, el banderazo aumentaría de ¢930 a ¢940 y la tarifa variable también pasaría a ¢940. La tarifa por demora subiría de ¢3.790 a ¢3.820.
En los taxis adaptados para personas con discapacidad, el banderazo y la tarifa variable se mantendrían en ¢760. La tarifa por demora sería la única con un cambio: pasaría de ¢3.760 a ¢3.780, un incremento de 0,53%.
Taxis del aeropuerto también tendrían un cambio
Para los taxis que prestan servicio en el Aeropuerto Internacional Juan Santamaría, Aresep propone mantener sin cambios las tarifas de banderazo y variable. Los ajustes se concentrarían únicamente en la tarifa por demora.
En los sedanes del aeropuerto, el banderazo y la tarifa variable permanecerían en ¢730, mientras que la tarifa por demora pasaría de ¢3.710 a ¢3.730. En los microbuses, el banderazo y la tarifa variable también continuarían en ¢730, pero la demora aumentaría de ¢3.910 a ¢3.930.
Cambios todavía no están vigentes
Los montos corresponden a una propuesta sometida a consulta pública, por lo que todavía no constituyen las tarifas definitivas que deberán pagar los usuarios. El periodo de consulta finalizará el 24 de agosto.
Aresep también trabaja en una actualización del modelo tarifario de autobús para incorporar incentivos relacionados con el uso de Sinpe-TP. Según la entidad, el proceso de aprobación está previsto para el segundo semestre de 2026.