
Tulsi Gabbard anunció este viernes su renuncia como directora nacional de Inteligencia del gobierno del presidente estadounidense Donald Trump para acompañar a su esposo, quien enfrenta una rara forma de cáncer óseo.
En una carta dirigida a Trump, Gabbard agradeció al mandatario la oportunidad de encabezar la Oficina del Director Nacional de Inteligencia, pero explicó que necesita apoyar a su esposo, después de que él la respaldara durante tantos años.
Así lo informó primero Fox News y lo confirmaron otros medios como NPR, el New York Times y CBS.
“Su fortaleza y su amor me han sostenido en cada desafío”, escribió Gabbard. “No puedo, en conciencia, pedirle que enfrente esta lucha solo mientras yo continúo en este cargo tan exigente y absorbente de tiempo.”
Aunque apoyaba a Trump, Gabbard ha sido muy crítica de las incursiones militares de Estados Unidos en el extranjero. En marzo, durante una audiencia ante el Congreso, contradijo a Trump al declarar que Irán no había hecho más esfuerzos por enriquecer uranio desde los bombardeos de junio de 2025.
Pero por otra parte, también dirigió una supuesta investigación en Georgia por los resultados electorales de 2020, cuando Trump perdió ante Biden. El presidente republicano insiste sin evidencia que esas elecciones fueron amañadas y ha dedicado copiosos recursos y acciones de su personal a investigarlas.
“Tulsi Gabbard ha hecho un trabajo increíble y la vamos a extrañar. Su muy respetado subdirector principal de Inteligencia Nacional, Aaron Lukas, se desempeñará como director interino de Inteligencia Nacional“, escribió Donald Trump en su cuenta de Truth Social.

El senador demócrata Adam Schiff afirmó que la “única contribución positiva” de la saliente directora nacional de Inteligencia a la seguridad nacional de Estados Unidos fue su renuncia, en una publicación en X.
"Politizó la inteligencia. Desmanteló agencias clave que mantienen seguros a los estadounidenses. Utilizó la comunidad de inteligencia como arma para impulsar acusaciones infundadas de fraude electoral. Y más. Debemos asegurarnos de que su gestión —marcada por una devoción hacia la figura del presidente y no hacia la seguridad del país— represente una terrible excepción en la Dirección Nacional de Inteligencia y no la nueva normalidad", escribió.
De acuerdo con The Guardian, Tulsi Gabbard “ha alternado períodos de cercanía y distanciamiento con el presidente”. El Wall Street Journal había reportado que no participó de manera significativa en la incursión en Irán, omisión muy inusual para una jefa de inteligencia.
