Sofía Chinchilla C.. 13 febrero
La magistrada Garro Vargas (al centro) se juramentó este jueves en la Asamblea Legislativa. En su ingreso al plenario contó con la escolta de las diputadas Paola Valladares, del PLN (izquierda), y Laura Guido, del PAC. Foto: José Cordero
La magistrada Garro Vargas (al centro) se juramentó este jueves en la Asamblea Legislativa. En su ingreso al plenario contó con la escolta de las diputadas Paola Valladares, del PLN (izquierda), y Laura Guido, del PAC. Foto: José Cordero

Anamari Garro Vargas, la nueva magistrada de la Sala Constitucional, afirmó que durante su nombramiento procurará contribuir con que se garantice la protección de todos los derechos de las mujeres.

Para la jurista, su elección como jueza del tribunal constitucional es una muestra de cómo avanza el reconocimiento del derecho que tiene la población femenina de participar en cargos como el que se le encomendó, así como de la necesidad que tiene la sociedad de que las mujeres hagan un aporte en la esfera pública.

“Procuraré contribuir en ese proceso de perfeccionamiento, de consolidación, de hacer más robusta toda la jurisprudencia que pueda suponer que la mujer vea reconocidos todos sus derechos”, afirmó Garro.

Con la designación de Garro, será la primera vez que la Sala Constitucional cuenta con dos magistradas propietarias: ella y la jueza Nancy Hernández. La nueva integrante de la Corte Suprema de Justicia dijo que, para ella, es un honor protagonizar el hito.

(Video) Anamari Garro: Sala IV marcó 'un antes y un después' al exigir paridad en papeletas

En opinión de Garro, además de fortalecer el derecho de las mujeres a la participación política, hace falta que se les garantice una retribución justa en el aspecto laboral y doméstico.

“No es posible que, por igual trabajo, haya remuneración desigual, pero también reconocer el papel que la mujer debe jugar tanto en el ámbito de la esfera pública como en el ámbito doméstico, en el clima de una máxima dignidad, es una cosa que la Sala tiene siempre que resguardar y proteger”, declaró la magistrada.

Garro ejerció como magistrada suplente de la Sala Constitucional desde el 2013 hasta este jueves.

Al consultarle por los votos en los que participó en ese periodo y que, en su opinión, tuvieron un impacto particular, la nueva magistrada mencionó varios relacionados con derechos de participación política de las mujeres.

Tal es el caso de una sentencia del 2014 en la que la Sala protegió la obligación legal de que las mujeres tengan la misma cantidad de asientos que los hombres en las juntas directivas de asociaciones civiles, comunales y sindicales.

También, el voto del 2015 que obligó a los partidos políticos a distribuir los encabezamientos de sus papeletas para diputados de forma equitativa entre hombres y mujeres, una regla conocida como paridad horizontal.

“Creo que eso marca un antes y un después en la protección de los derechos de las mujeres; si no fuera por esa acción, hoy no tendríamos un parlamento en el que se da esa paridad de género”, declaró Garro.

Respetuosa de la Constitución

Al consultársele si considera que se requiere de avances en materia de derechos sexuales y reproductivos de las mujeres, respondió: “La Sala tiene ya una jurisprudencia al respecto, me parece que en ese sentido yo seré siempre respetuosa de lo que la Constitución establezca, y los instrumentos internacionales de derechos humanos”.

“Yo realmente acabo de jurar aquí en el plenario de la Asamblea cumplir con la Constitución y así lo haré, de manera que no veo que esté llamada a otra cosa más que a eso”, contestó Garro.

Otro interés de la nueva magistrada, según dijo, es hacer un aporte en mejorar el acceso de la población a la justicia.

Para Garro, la Sala Constitucional debe perfilar los criterios de admisibilidad de los recursos relacionados con mora judicial, para que los magistrados determinen qué tipo de casos deben conocer y cuáles no.

De acuerdo con la jueza, por ejemplo, es más razonable que la Sala atienda los casos relacionados con mora en tribunales de familia, los cuales tramitan casos más urgentes y sensibles que aquellos que se conocen en los juzgados de tránsito.