
El ejército israelí ha utilizado fósforo blanco, una sustancia incendiaria que puede causar graves daños, en zonas habitadas del sur de Líbano durante sus operaciones contra Hezbolá, según expertos, organizaciones humanitarias y evidencia visual analizada por The New York Times.
De acuerdo con el periódico estadounidense, imágenes verificadas muestran rastros de humo característicos de este tipo de munición sobre la ciudad de Nabatieh, de unos 40.000 habitantes, durante operaciones militares israelíes realizadas a finales de mayo cerca del histórico castillo de Beaufort.
El diario también verificó material audiovisual que apunta al uso de fósforo blanco en las cercanías de la ciudad costera de Tiro y en las localidades de Qlayaa, Khiam y Yohmor, en el contexto de los enfrentamientos reanudados en marzo entre Israel y Hezbolá, grupo respaldado por Irán.
Human Rights Watch había señalado el uso de fósforo blanco desde marzo, cuando empezó el ataque contra Hezbolá.
La nueva escalada comenzó después de que Hezbolá lanzara cohetes contra el norte de Israel tras ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel contra Irán.
El fósforo blanco se enciende espontáneamente al entrar en contacto con el aire y resulta extremadamente difícil de extinguir. Aunque su uso no está prohibido por el derecho internacional, emplearlo deliberadamente contra civiles o en áreas densamente pobladas puede constituir una violación de las leyes de la guerra.
Diversas organizaciones defensoras de derechos humanos han expresado preocupación por el posible impacto de estas municiones sobre la población civil. Sin embargo, Israel rechaza haber empleado fósforo blanco de forma contraria al derecho internacional.
Consultado por The New York Times sobre varios incidentes específicos ocurridos en Nabatieh, Qlayaa, Khiam y Tiro, el ejército israelí no respondió sobre esos casos concretos.

En un comunicado, afirmó que sus procedimientos internos establecen que este tipo de proyectiles no debe utilizarse en zonas densamente pobladas, salvo determinadas excepciones, y sostuvo que esas normas cumplen e incluso superan los requisitos del derecho internacional.
Peligros del fósforo blanco
Según el reporte, Israel utiliza proyectiles de artillería M825A1 de fabricación estadounidense y calibre 155 milímetros, que contienen 116 segmentos recubiertos de fósforo blanco.
Estas municiones están diseñadas para generar densas cortinas de humo durante entre cinco y diez minutos, con el fin de proporcionar cobertura a las fuerzas que participan en combate.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el fósforo blanco puede provocar quemaduras graves al entrar en contacto con la piel, además de lesiones respiratorias y oculares cuando sus partículas o humos son inhalados.
Bonnie Docherty, asesora principal sobre armamento de Human Rights Watch, afirmó a The New York Times que los daños causados por esta sustancia son “horribles” y que las quemaduras pueden penetrar hasta los huesos.
También advirtió que el humo denso generado por estas municiones puede causar severos daños respiratorios e incluso fallos orgánicos. Además, restos de fósforo blanco pueden volver a inflamarse al quedar expuestos al oxígeno durante la atención médica de las heridas.
El fósforo blanco también puede provocar incendios en viviendas, vehículos, edificios y terrenos agrícolas. Un informe de Amnistía Internacional publicado en 2023 documentó que habitantes de la localidad libanesa de Dhayra abandonaron sus hogares tras repetidos ataques con fósforo blanco el 16 de octubre de ese año.
Según la organización, cuando algunos residentes regresaron días después, todavía encontraron casas y automóviles en llamas.
