
Centroamérica enfrenta un nuevo episodio de inestabilidad climática. Un frente frío avanza sobre la región y, al interactuar con otros sistemas atmosféricos, genera un escenario de lluvias persistentes, vientos fuertes y descensos de temperatura. Los pronósticos indican que el periodo más activo se extenderá entre este 4 y el 8 de febrero, con mayor impacto en países del sur del istmo.
El fenómeno no actúa de manera aislada. Su interacción con una vaguada y con la vaguada monzónica incrementa la probabilidad de precipitaciones durante varios días consecutivos. Esta combinación mantiene condiciones adversas, especialmente en zonas vulnerables a inundaciones, explicó el meteorólogo Osmany Lorenzo Amaro.
Los países más afectados serán Costa Rica y Panamá. En el caso costarricense, el Caribe concentra los mayores acumulados de lluvia. En Panamá, el impacto se siente con mayor fuerza en el sector occidental, donde las precipitaciones serán intensas y frecuentes.
Las lluvias también alcanzan otras áreas de la región. Parte de las precipitaciones se extienden hacia San Andrés y Providencia. En Honduras, sobre todo en el norte, los acumulados serán moderados y se limitarán a chubascos aislados en ciudades como San Pedro Sula y La Ceiba.
En Nicaragua, el sureste del país enfrenta un impacto relevante, principalmente por el incremento del viento. Zonas cercanas a Liberia, en el noroeste de Costa Rica, también registran efectos asociados al sistema atmosférico.
El avance de este frente frío confirma un inicio de febrero con condiciones climáticas activas en Centroamérica. La combinación de lluvias, viento y oleaje mantiene el riesgo de afectaciones puntuales en diversas zonas del istmo.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
