
Managua. La dictadura de Nicaragua dio casa por cárcel este sábado a 40 presos políticos, en momentos en que aumenta la presión de Estados Unidos en su contra y frente a su principal aliado Venezuela, informó la prensa en el exilio y grupos de activistas.
Medios nicaragüenses que trabajan desde el exilio, sobre todo en Costa Rica, como La Prensa, Confidencial y 100% Noticias, señalaron que la cifra podría alcanzar las 40 personas. El gobierno aún no se ha pronunciado.
Según el Confidencial, que dijo basarse en fuentes del sistema penitenciario, “entre los reos de conciencia hay varios con enfermedades crónicas, agravadas por las condiciones de cautiverio, y mayores de 60 años”.
La Gran Confederación Opositora Nicaragüense, que opera en el exilio, advirtió en un comunicado que no se trata “de una liberación plena”, sino de arresto domiciliario que “sigue manteniendo a los opositores bajo el yugo de la dictadura”.
En su nota publicada en X, el grupo advirtió que estas personas seguirán sometidas a “tortura sicológica”, “acoso sistemático” y “humillación”.
Avanza, otra grupo de activistas nicaragüenses, expresó satisfacción por la medida.
El privado Mecanismo para el Reconocimiento de Personas Presas Políticas precisó en su reporte del pasado 29 de octubre que había 77 opositores en las cárceles de Nicaragua.
La noticia se conoce cuando faltan pocas semanas para que Estados Unidos anuncie si aplicará aranceles de hasta 100% a Nicaragua aduciendo violaciones de derechos humanos.
Nicaragua, aliada de Venezuela, es gobernada por los copresidentes Daniel Ortega y su esposa Rosario Murillo. Ambos ostentan un poder absoluto, cortaron libertades y aniquilaron a la oposición tras las protestas de 2018 que dejaron 300 muertos. Managua las considera un intento de golpe de Estado patrocinado por Washington.
Según informes de la oposición, Ortega, de 80 años y en el poder desde 2007, enfrenta problemas de salud por lo que Murillo, de 74 años, hace una purga interna para garantizar la sucesión.

