
Abogados del Gobierno de Estados Unidos insistieron este martes 8 de abril, ante un juez federal, en que el Departamento de Seguridad Nacional aún tiene la intención de deportar al salvadoreño Kilmar Ábrego García a Liberia, África, pese a la firma del nuevo acuerdo con Costa Rica para enviar deportados que no pueden ser devueltos legalmente a sus países de origen.
El medio británico The Guardian informó de la batalla legal que continúa en torno al salvadoreño, quien no puede regresar a su país. Las intenciones de deportación han chocado con la justicia reiteradamente. La jueza federal de distrito Paula Xinis (Maryland) prohibió al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) deportarlo o detenerlo.
Xinis reclamó que el gobierno ha recurrido a “una amenaza vacía tras otra de enviarlo a países de África sin ninguna posibilidad real de éxito”, pese a que ya Costa Rica había aceptado recibir a Ábrego.
Sus abogados alegan que, al ser países vecinos y con idioma español como principal, sería más fácil para él adaptarse.
Sin embargo, The Guardian también reveló que, en un memorándum enviado en marzo, Todd Lyons, jefe interino del ICE, señaló que deportar a Ábrego García a Costa Rica sería “perjudicial para Estados Unidos”.
Según Lyons, el gobierno estadounidense ya ha invertido “recursos de gobierno” y “capital político” negociando con Liberia para recibir a migrantes.
El Gobierno de Costa Rica firmó en marzo un acuerdo con Estados Unidos que les permitirá deportar hasta 25 personas por semana a suelo costarricense. El acuerdo le facilitará a la administración estadounidense trasladar a personas extranjeras que están ilegales en su territorio.
Este martes, en una audiencia frente a la jueza Xinis, Ernesto Molina, director de la oficina de litigios de inmigración del Departamento de Justicia, sugirió que Ábrego García podría “marcharse por su cuenta” a Costa Rica, algo que la jueza rechazó.
