Los propietarios de automóviles pagarán más por el Seguro Obligatorio de Automóviles (SOA) en el Marchamo 2027. El aumento fue informado este lunes 12 de octubre por la Superintendencia General de Seguros (Sugese).
De acuerdo con la entidad, los montos autorizados para los distintos participantes de la flota vehicular del país representan un aumento del 4,03% en la prima media ponderada, impulsado principalmente por el incremento de la siniestralidad, es decir, los accidentes y daños registrados en las carreteras. Este rubro promedio pasa de ¢44.889 a ¢46.700.
Específicamente, los automóviles particulares, el seguro obligatorio tendrá un costo de ¢31.881 en 2027, frente a los ¢30.238 de 2026. La diferencia es de ¢1.643, equivalente a un alza del 5,43%.
Para las motocicletas o bicimotos, el monto pasará de ¢99.623 este año a ¢104.110 en 2027, lo que equivale a un aumento del 4,50%, es decir, ¢4.487 más.
En el caso de los autobuses, la Superintendencia informó de que esta categoría registrará el mayor incremento en el pago del SOA. La tarifa pasará de ¢81.060 a ¢91.108, un aumento de ¢10.048, equivalente al 12,4%.
El superintendente general de Seguros y Valores, Tomás Soley Pérez, explicó a este diario que el aumento en esta categoría responde a accidentes más aparatosos y a una mayor cantidad de lesionados en carretera que requieren atención del SOA.
El jerarca indicó que las primas se calculan a partir de estudios de siniestralidad de varios años, en los cuales se identificó un incremento significativo en el número de personas heridas en accidentes que involucran autobuses.
En contraste, la Superintendencia anunció rebajas en las primas para los vehículos de carga liviana (8,9%), carga pesada (2,4%), taxis (7,5%) y equipo especial (9,6%).
El SOA es un seguro de pago obligatorio que se cobra cada año como parte del marchamo, requisito para circular legalmente en el país. La póliza cubre lesiones personales y gastos médicos y hospitalarios de conductores, pasajeros y peatones, además de indemnizaciones por incapacidades o fallecimiento. Actualmente, la cobertura básica por víctima es de ¢6 millones.
Aumento en accidentes
Según datos de la Superintendencia, los accidentes de tránsito aumentaron en 6.359 casos entre 2024 y 2025, al pasar de 40.590 a 46.949. Los siniestros en motocicleta impulsaron principalmente este crecimiento, con 30.737 incidentes, equivalentes al 65,5% del total. Esta categoría acumula cinco años consecutivos de incrementos.
En cuanto a las víctimas mortales atendidas, la cifra pasó de 136 en 2024 a 144 en 2025, es decir, ocho fallecidos más.
Por su parte, la cantidad de lesionados atendidos aumentó de 45.570 a 52.269 en ese período, lo que representa 6.699 personas adicionales en un año.
El incremento de los accidentes cubiertos por el Seguro Obligatorio Automotor (SOA) también se reflejó en los desembolsos. Durante el 2025, se destinaron ¢60.167 millones a la atención de estas emergencias, ¢8.177 millones más que en el año anterior.
De acuerdo con el superintendente general, el aumento del 15% en la cantidad de lesionados entre 2024 y 2025 incide en el ajuste de las primas.
“Esto evidencia lo estrechamente relacionado que está este cobro con lo que ocurre en las carreteras, ya que una mayor siniestralidad tiene consecuencias humanas y aumenta los recursos necesarios para atender a las personas lesionadas”, señaló Soley.
Superintendente advierte sobre cobertura insuficiente
La cobertura del SOA se mantiene en ¢6 millones por víctima desde el 2016 para cada una de las tres categorías que contempla la póliza: gastos médicos, incapacidades y fallecimiento.
Sin embargo, el superintendente Tomás Soley advirtió que ese monto resulta insuficiente para cubrir los costos de atención ante el aumento sostenido de los accidentes de tránsito.
Según explicó el jerarca, cuando se estableció ese límite, permitía cubrir al 98% de los lesionados atendidos. No obstante, el incremento de la siniestralidad y el crecimiento de la flota vehicular, que alcanzó los 2.087.356 automotores, redujeron esa proporción al 90%.
Ante este panorama, Soley afirmó que la Sugese mantiene su posición de elevar la cobertura a ¢15 millones por víctima, pero de manera gradual, en un plazo de entre cinco y seis años. Según indicó, debido a la magnitud del incremento, no sería viable aplicarlo de una sola vez.
Soley señaló que la brecha entre el monto de la cobertura y el costo real de la atención médica es cada vez mayor. Cuando el SOA agota los recursos disponibles, la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) debe asumir los gastos restantes.
De acuerdo con el superintendente, en los últimos años la institución destinó aproximadamente ¢20.000 millones anuales para cubrir esos costos. Si la situación persiste, advirtió, podría generar una presión financiera adicional para la Caja.
De hecho, en marzo pasado, la institución autónoma planteó la posibilidad de impulsar un proyecto de ley para modificar este esquema y garantizar que el SOA cubra la totalidad de los gastos de atención.
