
A partir de junio se estima que se instale en Costa Rica el evento climático El Niño Oscilación del Sur (ENOS). No obstante, a diferencia de otros años, en la comunidad científica internacional se le identifica en esta ocasión como El Niño Godzilla.
Los efectos adversos previstos de este fenómeno llevaron a Róger Madrigal, presidente del Banco Central, y a economistas a coincidir en que tendrá incidencia directa en la economía, principalmente porque provocará un alza en la inflación.
De acuerdo con los pronósticos del Instituto Meteorológico Nacional (IMN), El Niño se instalará hasta inicios de 2027.
Pero, ¿por qué se le denomina El Niño Godzilla? El nombre surgió debido a las consecuencias devastadoras provocadas por el fenómeno hace una década, cuando la ausencia de lluvias y el aumento de la temperatura alcanzaron niveles críticos.
Raquel Ramírez, docente de Meteorología de la Universidad de Costa Rica (UCR), explicó que la probabilidad de un Súper Niño impactaría el comportamiento de la atmósfera debido al calentamiento oceánico, aunque advirtió que el escenario podría no materializarse.
La especialista dijo que existen probabilidades del Súper Niño y eso tiene consecuencias en cómo se comportará la atmósfera producto del calentamiento de los océanos, aunque advirtió que también puede que no se presente”.
Las escalas de aumento de temperatura del océano son:
- Niño débil: aumento de 0,5 °C a 1 °C
- Niño moderado: entre 1 °C y 1,5 °C
- Niño fuerte: entre 1,5 °C y 2 °C
- Niño muy fuerte o “Súper Niño”: más de 2 °C
Por su parte, Karina Hernández Espinoza, coordinadora de Pronósticos Climáticos Estacionales del IMN, explicó que existe alta incertidumbre.
Algunos escenarios plantean un evento de gran magnitud, mientras otras fuentes científicas no respaldan esas proyecciones.
“Lo más importante es que sí o sí viene El Niño, hay bastante consistencia en las fuentes de pronóstico”, destacó Hernández.
El principal impacto será el déficit de lluvias, estimado entre -10% y -30%, según la región y la época del año.
