Laura Ávila. 2 marzo, 2019
Los retrasos en los trámites de comercio exterior se pueden dar por varios factores, uno de ellos es que hay productos sensibles que no están integrados en la plataforma 24/7 lo que genera que sea menos expedito. En la imagen, un buque atraca en la terminal de contenedores de Moín, Limón. Fotógrafo: José Cordero.
Los retrasos en los trámites de comercio exterior se pueden dar por varios factores, uno de ellos es que hay productos sensibles que no están integrados en la plataforma 24/7 lo que genera que sea menos expedito. En la imagen, un buque atraca en la terminal de contenedores de Moín, Limón. Fotógrafo: José Cordero.

La Ventanilla Única de Comercio Exterior (VUCE) unifica trámites y simplifica procesos para la exportación y la importación de productos, sin embargo, a pesar de la mejora en los plazos, los atrasos en la entrega de certificados y la lentitud de algunos sistemas se conciben como los principales retos para la herramienta.

La VUCE comenzó a funcionar en 1996 pero fue en el 2014, hace unos cinco años, que se implementó la primera versión de VUCE 2.0 que integra 16 instituciones, 130 procesos y 45 permisos (23 de importación y 22 de exportación) necesarios para las transacciones en el mercado internacional, con la promesa de trámites “cero papeles” y en minutos.

Para diciembre del 2018 la VUCE contabilizaba una cartera activa de 2.450 exportadores; por año gestiona cerca de 350.000 permisos, 72.000 certificados de origen y 3.000 registros de exportador.

Los sistemas se han consolidado como herramientas con procesos más expeditos, si se comparan con los mecanismos que se utilizaban antes de su entrada en operación.

Sin embargo, los empresarios se encuentran diariamente con desafíos que el sistema debe superar.

Para Jorge Gutiérrez, director comercial de Tomatissimo (productora de tomate hidropónico), la VUCE es una buena herramienta pero debe hacer una reingeniería para estar acorde con las necesidades de las empresas.

“Ahora todo es digital pero siguen con los mismos lapsos de tiempo, antes presentaba el formulario físico y duraba tres días, ahora con el proceso digital, es el mismo tiempo de respuesta”, indicó el director comercial de Tomatissimo.

Los retrasos se pueden dar por varios factores, uno de ellos es que hay productos sensibles que no están integrados en la plataforma 24/7, lo que genera que sea menos expedito, según comentó Marvin Salas, director de la VUCE.

Otro factor que podría generar retraso son los requisitos que solicitan algunos mercados para ciertos productos.

Para la comercialización de plantas en Estados Unidos, por ejemplo, se requiere una inspección previa a la exportación, lo que implica la intervención presencial de un funcionario público.

Otro de los elementos de mejora que señaló Gutiérrez es la capacidad de crecimiento en el personal de la VUCE.

A final de año es frecuente que crezcan las importaciones, por lo que el personal recibe más trámites que deben de procesar con la misma cantidad de colaboradores que en otras épocas del año, de acuerdo con este exportador.

Para Gabriela Ruiz, jefa de Logística de Upala Agrícola, aun existen trámites engorrosos como la entrega de certificados de tratado de libre comercio.

Este es un documento que requiere el exportador en caso de que desee aplicar los beneficios que brindan los pactos comerciales.

Ruiz afirma que estos retrasos generan que los consignatarios tengan que pagar multas al no tener el documento a tiempo. Según ella, este problema se puede presentar una vez a la semana.

Estos costos los trasladan a la empresa exportadora, y cada multa puede oscilar entre los 300 euros y los 500 euros, tal y como explicó la jefe de logística de Upala Agrícola.

Ante este caso, el director de la VUCE indicó que los exportadores que hacen la gestión de forma directa en la ventanilla, pueden realizar el trámite aproximadamente en cinco minutos.

No obstante, si el empresario deja el trámite en manos de una agencia aduanal, el proceso puede tardar unas tres horas por el volumen de gestiones que manejan estas empresas.

Laura Bonilla, presidenta de la Cámara de Exportadores de Costa Rica (Cadexco), además considera que se debe mejorar el sistema de servidores TICA, porque es lento en las transmisiones de la Declaración Única Aduanera (DUA).

Sobre este aspecto, Salas comentó que todos los permisos de la TICA se tramitan por medio del sistema VAN, que en ocasiones ha presentado problemas.

Mientras que Mauricio Quesada, encargado de logística de Ticofrut, considera que uno de los retos tiene que ver con las instituciones de gobierno que no trabajan las 24 horas al día, lo que representa una disonancia con los otros actores del VUCE que sí lo hacen.

“¿El sistema fitosanitario atendería una llamada a las 10 de la noche si se presenta un problema con un contenedor? No creo”, comentó Quesada.

Procesos más simples

A pesar de los desafíos que señalaron los exportadores consultados, estos también indicaron puntos positivos. Uno de ellos son los trámites finales a la hora de realizar el envío de productos.

Para el Director Comercial de Tomatissimo: “los documentos salen y ahí sí porque son trámites centralizados”. Aquí la VUCE se dedica a tareas como oficializar los certificados sanitarios o de origen, procesos que son más “mecánicos”.

Otro aspecto positivo es la unificación y la simplificación de los procesos.

“El sistema (...) se ha caracterizado por incluir procesos más ágiles y expeditos en comparación con los mecanismo usados en periodos anteriores facilitando las exportaciones, todas las gestiones se pueden tramitar en línea sin necesidad de ir a las oficinas”, indicó la presidenta de Cadexco.

El encargado de logística y exportaciones de Ticofruit coincide con la posición de Cadexco al considera que el VUCE sí ha permitido acortar los tiempos significativamente.