Negocios

Casa Blanca cierra ocho locales y se reinventa para salir de la insolvencia

Cadena despidió a 100 personas y diversificó sus líneas de productos con nuevo sistema de créditos, venta de paquetes turísticos y herramientas

Casa Blanca atraviesa un difícil momento financiero, por esa razón la empresa costarricense inició una drástica reducción de sus operaciones que implicó el cierre de 45 tiendas en el 2016 y ocho más este año. También se tradujo en la reducción de 100 puestos de trabajo, entre plazas que no se repusieron y despidos.

La cadena de almacenes entró en una crisis financiera a inicios del 2017 por lo que se vio obligada a presentar un convenio preventivo de pago para sus acreedores ante un juzgado. El difícil panorama de la empresa dio pie a una reinvención para lograr la estabilidad financiera y fortalecer la estrategia comercial.

El primer cambio vino con la llegada de Diego Artiñano a la gerencia general de Casa Blanca, en abril de este año. Durante los primeros siete meses al mando de una empresa en crisis, el nuevo gerente se enfocó en dos cosas: cuidar el negocio en su gestión financiera y hacer los cambios necesarios para impulsar el crecimiento comercial.

Artiñano confirmó en entrevista con La Nación, este miércoles 29 de noviembre, que en el 2016 la cadena de tiendas pasó de 104 locales en todo el país a 59, lo que implicó el cierre de 45 puntos de venta. Durante el 2017, la empresa cerró ocho establecimientos más ubicados en Limón, Guápiles, Siquirres, Atenas, Filadelfia, El Roble, Esparza y avenida segunda.

“De estas tiendas, cinco estaban muy cerca de otros puntos de venta por lo que no tenía sentido mantenerlas abiertas y las otras tres eran insostenibles porque no generaban las ganancias necesarias para que siguieran operando”, explicó Artiñano.

Actualmente, la empresa mantiene 51 tiendas abiertas, pero su planilla también se redujo al pasar de 500 empleados, en el 2016, a 400 este año.

Otro de los cambios administrativos que hizo la empresa fue pagar de contado a los proveedores para ordenar el flujo de compras. En este punto, cabe destacar que Casa Blanca tienen suspendido el pago de deudas a acreedores hasta que finalice el convenio preventivo.

Esta figura legal es, en pocas palabras, una propuesta de arreglo de pago que hace un deudor a sus acreedores en la vía judicial concursal.

Para aumentar las ventas y generar mayores ingresos, Casa Blanca apuesta por la inclusión de nuevos productos para diferenciar su oferta de la competencia.

De acuerdo con Artiñano, el próximo lunes lanzarán al mercado una nueva opción para vender paquetes de viajes dentro y fuera de Costa Rica, el producto se llamará Casa Blanca Turismo.

“Para esta nueva línea de productos nos asociamos con la agencia de viajes Vemsa Travel Network, lo que permitirá a los clientes encontrar paquetes de viaje con destinos previamente establecidos. La otra opción es que cada persona arme su propio paquete de viaje”, agregó el gerente.

Casa Blanca también se asoció con la empresa Kuiki Credit –según consta en su página web– para crear su nueva línea de financiamiento llamada Credi-Flash.

El objetivo de Credi-Flash es financiar a los clientes de la cadena de almacenes para que puedan adquirir productos o servicios en las tiendas Casa Blanca.

Este sistema de crédito se puede aplicar para la compra de paquetes de viajes, artículos de línea blanca, tecnología y teléfonos celulares.

La idea de reforzar el componente de financiamiento dentro del negocio de venta de electrodoméstico es un paso que ya han dado competidores de Casa Blanca como es el caso de Grupo Monge, que el año pasado inauguró su propia financiera, FlexiCredit.

Otro de los cambios en la diversificación de la oferta de productos de Casa Blanca, fue la inclusión de herramientas eléctricas que también pueden ser adquiridas por medio del nuevo sistema de crédito.

“Encontramos un socio que vende herramientas en el país y quiso colocarlas no solo en ferreterías, sino también llevarlas al detalle a una cadena destinada a un segmento de ventas para el hogar”, precisó Artiñano.

Aunque todavía es muy pronto para hablar de recuperación, el gerente general de Casa Blanca aseguró que los resultados de las ventas de mayo a noviembre han sido bastante positivos, en parte impulsados por el "viernes negro".

La empresa espera mantener la tendencia de crecimiento en las ventas durante diciembre, la época comercial más fuerte del año, y en los primeros meses del 2018.

Uno de los factores que ha ayudado a Casa Blanca en su proceso de recuperación financiera es la negociación de deudas con sus acreedores, ya que la presentación del convenio preventivo les permitió congelar el pago de pasivos.

Pese a esto, Artiñano detalló que han logrado acuerdos con casi todos los proveedores de la cadena para pagar de contado en unos casos, y en otros, hacer abonos a la deuda principal.

En 2012, Casa Blanca puso en marcha una estrategia enfocada en el crecimiento en la cantidad de tiendas y en el aumento de ventas mediante el financiamiento a sus clientes.

Para implementar la estrategia en ese entonces, Land Business S.A., sociedad propietaria de Casa Blanca, se endeudó con créditos revolutivos a plazos muy cortos –de seis meses– con bancos públicos, privados y entidades financieras reguladas del país.

Empero, la compañía empezó a otorgar créditos a sus clientes a un plazo mayor, por lo que sufrió un descalce entre las fechas de ingreso de efectivo y las fechas de pago de los préstamos que adquirió con los bancos y entidades financieras.

Como parte de las negociaciones que se llevan a cabo en el proceso de convenio preventivo ante el Juzgado Concursal del I Circuito Judicial de San José, Casa Blanca ha alcanzado acuerdos con algunos proveedores y con todas las entidades financieras, apuntó Artiñano.

Ahora la empresa está a la espera de que el juez convoque la junta de acreedores para que entre todos decidan si aceptan el convenio de pago presentado por Land Business S.A.

Los acuerdos entre Casa Blanca y las entidades financieras con las que tienen deudas están orientados a renegociar los plazos de los préstamos para pasarlos del formato revolutivo a créditos de 15 años, con los primeros cinco años como periodo de gracia.

Land Business S.A. registró deudas por $61,5 millones con 202 acreedores al 6 de enero del 2017, fecha en la cual solicitó el convenio preventivo ante el Juzgado Concursal.

La lista de acreedores de Casa Blanca incluye a bancos públicos, privados, financieras, proveedores y amigos del dueño de la compañía.

El 48% de la deuda total de Casa Blanca está en bancos públicos y privados, para un monto de $29,5 millones.

Land Business sumaba entonces, una deuda total de $16,1 millones con cuatro bancos públicos, cifra que representa el 26% del monto total que adeuda la empresa a todos sus acreedores.

Los otros rubros de la deuda se distribuyeron en un 22% a financistas ($13,3 millones), 12% a proveedores ($7,5 millones), 15% a otros -incluye amigos y empresas ligadas al dueño de Casa Blanca- ($9,3 millones), y 3% a financieras ($1,7 millones).

Manuel Avendaño Arce

Manuel Avendaño Arce

Manuel Avendaño es periodista de la sección de Economía y Política de El Financiero.

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