
El presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, Jerome Powell, envió este miércoles un mensaje al mandatario republicano, Donald Trump, durante su última conferencia de prensa al frente de la Fed.
Powell subrayó la importancia de contar con un banco central que opere “libre de influencias políticas”.
Además, indicó que ve con buenos ojos la decisión del Departamento de Justicia de poner fin a una investigación en su contra y sobre la institución, y añadió que se mantiene atento a los próximos pasos del proceso.
El jerarca reiteró que no abandonará la Reserva Federal hasta que la investigación esté “total y verdaderamente concluida”, y señaló que permanece a la espera de que eso ocurra.
Por otra parte, Powell aseguró que cuando termine su mandato prevé permanecer en el banco central como gobernador, y felicitó a su probable sucesor, Kevin Warsh, por el avance en su proceso de confirmación.
“Después de que mi mandato como presidente termine el 15 de mayo, seguiré desempeñándome como gobernador por un período de tiempo que se determinará”, dijo Powell, y apuntó que prevé “mantener un perfil bajo”.
“Me iré cuando considere que es apropiado hacerlo”, agregó.
Tasas de interés sin cambios
La Reserva Federal de Estados Unidos mantuvo este miércoles sin cambios sus tasas de interés. La reunión del Comité de Política Monetaria de la Fed (FOMC) tuvo en cuenta los trastornos en la economía provocados por la guerra en Oriente Medio.
“La inflación sigue siendo elevada, en parte por el reciente aumento de los precios mundiales de la energía”, señaló el banco central.
La Fed mantuvo las tasas en un rango de entre 3,50% y 3,75%.
Pero cuatro de los 12 funcionarios con derecho a voto se opusieron a la decisión, incluido Stephen Miran, quien abogaba por un recorte de un cuarto de punto.
Otros tres —Beth Hammack, Neel Kashkari y Lorie Logan— respaldaron la pausa, pero no la declaración de la Fed que señala una inclinación hacia tasas de interés más bajas.
Esta fue la mayor cantidad de votos disidentes desde 1992, y la divergencia entre los funcionarios será observada de cerca.
La Fed ha seguido una senda de recortes de tasas desde finales del año pasado.
Pero con el aumento de los costos de la energía y los trastornos en las cadenas de suministro provocados por la guerra, los analistas están atentos a si la inflación podría llevar a los responsables de la política monetaria a considerar, en cambio, la necesidad de un aumento de tasas.
La atención inmediata se centra ahora en los planes futuros de Powell, blanco frecuente de la ira del presidente Donald Trump.
La conferencia de prensa del presidente de la Fed está programada, como de costumbre, a las 2:30 p. m. locales (6:30 p. m. GMT) tras el anuncio de la decisión del FOMC.
Desde que volvió al poder el año pasado, Trump ha criticado e insultado con frecuencia a Powell por no recortar las tasas de interés, una política que impulsaría con fuerza la actividad económica pero que podría avivar la inflación.
Por ahora, el exgobernador de la Fed (2006-2011) Kevin Warsh, nominado por Trump, parte con ventaja para sustituirlo.
Una comisión del Senado de mayoría republicana aprobó este miércoles su nombramiento, allanando el camino para su designación definitiva, que debe obtener el visto bueno del pleno de la Cámara Alta.
