
La corporación Intel moderó sus estrepitosas pérdidas del 2024 luego de registrar un perjuicio considerablemente menor en su resultado financiero de 2025, un año marcado por una importante reestructuración anunciada en julio, cuyo objetivo es reducir costos.
De acuerdo con el resultado financiero publicado por la empresa este jueves 22 de enero, en 2025 tuvieron pérdidas atribuibles a la firma por $267 millones, cifra muy por debajo de los $18.756 millones del año previo.
“Cerramos el año con un desempeño sólido y avanzamos en nuestro camino para construir un nuevo Intel”, manifestó Lip-Bu Tan, director ejecutivo (CEO) de Intel, en un comunicado de prensa.
El alto ejecutivo de la compañía explicó que están trabajando “de manera agresiva” para aumentar la oferta y satisfacer la “fuerte demanda” de los clientes de la tecnología Intel 18A, que es el nodo de fabricación de semiconductores más avanzado de la firma.
“Nuestras prioridades son claras: afinar la ejecución, revitalizar la excelencia en ingeniería y capitalizar plenamente la vasta oportunidad que la IA presenta en todos nuestros negocios”, añadió Tan.
En relación con los ingresos anuales de la compañía, se redujeron de $53.101 millones a $52.853 millones. El registro para el último trimestre del año pasado también disminuyó, de $14.260 millones a $13.674 millones, aunque la empresa afirmó haber superado sus expectativas.
“Superamos las expectativas del cuarto trimestre en ingresos, margen bruto y ganancia por acción, incluso mientras afrontábamos escasez de suministro en toda la industria”, afirmó David Zinsner, director financiero de Intel.
El negocio de centros de datos e inteligencia artificial (IA) creció 5% en el año, mientras que el de Client Computing Group, relacionado con el diseño y la venta de procesadores y componentes para computadoras personales, decreció 3%.
En el cuarto trimestre, la compañía generó pérdidas por $591 millones, aumentando en comparación con los $126 millones perdidos en el mismo periodo de 2024. Sin embargo, el balance anual fue más favorable en este 2025.
‘Progreso sólido’
El director ejecutivo de Intel afirmó, en una llamada con inversionistas, que el 2025 fue un año de “progreso sólido”, en el cual reclutaron a nuevos líderes, fortalecieron su balance y profundizaron sus relaciones con clientes.
“Durante los últimos 10 meses, sentamos las bases para una nueva Intel, una empresa más enfocada y orientada a la ejecución. Simplificamos nuestra organización y reducimos la burocracia para mejorar la eficiencia y agilizar la toma de decisiones", expresó.
Tan dijo que clientes y socios en el mundo “ven el progreso” que están logrando y añadió que la era de la IA está impulsando una demanda sin precedentes de semiconductores en múltiples áreas del negocio.
“La oportunidad que tenemos ante nosotros es significativa e importante (...) De cara a 2026, seguiremos posicionando a Intel para aprovechar la importante oportunidad de crecimiento que presenta la IA en todos nuestros negocios”, manifestó.
El director ejecutivo de Intel enfatizó en que el auge de la computación basada en IA es una oportunidad muy significativa, que deben capitalizar en sus mercados. “Terminamos el año con una base más sólida y un plan más claro para el 2026 y los años posteriores”, agregó.
Para este 2026, la compañía anticipa un arranque débil, con ingresos entre los $11.700 y $12.700 millones. Sin embargo, proyecta una mejora conforme se normalice la oferta y avance su estrategia en manufactura avanzada e IA.
Año de cambios
A mitad del año pasado, Intel anunció fuertes recortes en su fuerza laboral para reducir costos e implementar cambios orientados a mejorar la productividad. En ese momento, la empresa previó un recorte de casi 25.000 personas a nivel global.
Según los resultados presentados este jueves 22 de enero, Intel avanzó en los despidos. Al 27 de diciembre, la compañía registraba 85.100 empleados, 23.800 menos que los 108.900 vinculados a la firma al cierre del 2024.
El 24 de julio, Intel también anunció el cierre progresivo de su planta de Ensamblaje y Prueba en Costa Rica, trasladando estas operaciones a sus sedes en Malasia y Vietnam, y canceló los proyectos previstos en Alemania y Polonia.
Además, el año estuvo marcado por fuertes inyecciones de capital en la compañía, con sede en California. La firma anunció inversiones millonarias por parte de Nvidia, SoftBank Group y del gobierno de Estados Unidos, en una operación sin precedentes.
En setiembre se anunció que Nvidia invertirá $5.000 millones en acciones de Intel. Esta alianza entre empresas otrora rivales fortaleció aún más a la compañía, un mes después de que el gobierno estadounidense anunciara la adquisición de una participación del 10% en una operación extraordinaria del sector privado.
En el caso de SoftBank Group, realizó una inversión de $2.000 millones. El banco japonés de inversión en tecnología adquirió acciones comunes de la compañía en agosto del año pasado.
Este panorama se dan luego de un periodo altamente turbulento en Intel, con resultados financieros muy poco alentadores en 2024, desencadenando una fuerte reestructuración de sus operaciones mundiales, la cual impactó a Costa Rica.
