
Intel informó en su reporte anual de 2025 la fecha estimada para completar el cierre de su planta de ensamblaje y prueba de semiconductores en Costa Rica, anunciado el 24 de julio del año pasado.
La corporación planea completar el proceso hacia finales de 2026, el cual contempla el traslado de la operación en el país a sus instalaciones en Vietnam y Malasia, de acuerdo con el documento.
En este reporte, lntel no descarta retrasos o cancelaciones adicionales de proyectos en el futuro, como consecuencia de sus resultados financieros de los últimos años.
La empresa explicó que en 2025 transitó hacia una estrategia de despliegue de capital más disciplinada, con una mejor alineación de las nuevas inversiones, tras un periodo en el que destinó recursos sustanciales a áreas de desarrollo tecnológico, infraestructura de manufactura y herramientas de producción avanzadas.
“Como parte de ese enfoque, en 2025 iniciamos la consolidación de nuestras operaciones de ensamblaje y pruebas en Costa Rica hacia instalaciones existentes de mayor tamaño en Vietnam y Malasia, proceso que esperamos completar a finales de 2026″, manifestó la compañía.
Además, Intel redujo el ritmo de construcción de su nueva planta en Ohio y canceló expansiones planificadas en Alemania (planta de fabricación) y Polonia (ensamblaje y pruebas) para alinear mejor su gasto de capital.
“Estas acciones reflejan nuestro enfoque en desplegar capital en coordinación con hitos concretos y en escalar la capacidad según sea necesario”, afirmó la empresa tecnológica en su reporte.
Sobre la expansión de proyectos de manufactura, la firma señaló que el diseño, desarrollo y fabricación de semiconductores de vanguardia es un proceso riesgoso, que requiere una alta inversión de capital y que toma años en generar retorno.
De acuerdo con la empresa, los resultados financieros en los últimos años han limitado su capacidad para realizar inversiones, por lo que retrasó o canceló algunos proyectos de construcción o expansión de instalaciones de manufactura en Ohio, Alemania, Polonia, Malasia e Israel.
Asimismo, la empresa señaló que, por esta razón, inició el traslado de la operación de su planta en Costa Rica hacia otras instalaciones. Además, indicó que podrían presentarse retrasos o cancelaciones adicionales de proyectos en el futuro.
“Nuestros esfuerzos pueden verse obstaculizados por mayores costos, las restricciones regulatorias y ambientales, así como por el tiempo requerido para construir instalaciones de fabricación, ensamblaje y pruebas en las jurisdicciones donde operamos y planeamos expandirnos, en comparación con aquellas donde operan predominantemente nuestros competidores”, indicó Intel.
No es la primera vez que Intel cierra su operación de ensamblaje y prueba en Costa Rica. En abril de 2014, la compañía atravesó un proceso de reestructuración que derivó en el cierre de la planta de manufactura de microprocesadores y en el despido de alrededor de 1.500 trabajadores.
En ese momento, el cierre y los despidos se realizaron en un plazo de seis meses. Ahora, la empresa afirma que consolidará el traslado de sus operaciones hacia Asia en poco más de un año, pues el anuncio se comunicó en julio pasado y se prevé terminar el proceso a finales de 2026.
Resultado anual
En 2025, Intel moderó sus estrepitosas pérdidas del 2024 tras registrar un perjuicio considerablemente menor en su resultado financiero del año pasado, marcado por una importante reestructuración anunciada en julio, cuyo objetivo es reducir costos.
De acuerdo con el resultado financiero publicado por la empresa, en 2025 tuvieron pérdidas atribuibles a la firma por $267 millones, cifra muy por debajo de los $18.756 millones del año previo.
En relación con los ingresos anuales de la compañía, se redujeron de $53.101 millones a $52.853 millones. El registro para el último trimestre del año pasado también disminuyó, de $14.260 millones a $13.674 millones, aunque la empresa afirmó haber superado sus expectativas.
En el cuarto trimestre, la compañía generó pérdidas por $591 millones, aumentando en comparación con los $126 millones perdidos en el mismo periodo de 2024. Sin embargo, el balance anual fue más favorable en este 2025.
A mitad del año pasado, Intel anunció fuertes recortes en su fuerza laboral para reducir costos e implementar cambios orientados a mejorar la productividad. En ese momento, la empresa previó un recorte de casi 25.000 personas a nivel global.
