
El Instituto Nacional de Seguros (INS) registró una fuerte caída en las utilidades durante el primer semestre de este año, frente al mismo periodo del 2025, a raíz de las pérdidas registradas en pólizas clave y por la baja en el precio del dólar.
La aseguradora estatal registró una caída de ¢26.205,8 millones en el resultado de medio periodo de este año, según sus estados financieros.
La ganancia neta pasó de ¢30.763,6 millones en junio del 2025 a ¢4.557,8 millones en el mismo plazo de este año, lo que representa una disminución del 85,2%.
Pese al resultado adverso, el Instituto mantuvo el liderazgo del mercado de seguros de Costa Rica, con una participación de 64,05% de las primas de vendidas, seguido por Pan‑American Life (10,05%) y ASSA (7,07%), según datos de la Superintendencia General de Seguros (Sugese).
¿Qué pasa en la aseguradora estatal?
La entidad pública explicó a La Nación que esta caída responde, principalmente, a un efecto no recurrente registrado en el primer semestre del 2025, cuando se realizó una liberación de reservas del Seguro de Riesgos del Trabajo por ¢21.480 millones, lo cual incrementó de manera extraordinaria los resultados de ese periodo.
En mayo del 2025, la Sugese ordenó a la aseguradora pública revertir un ajuste contable por ese monto en el ramo de Riesgos del Trabajo, registrado originalmente en 2024, y reconocerlo en el ejercicio 2025.
En setiembre del año pasado, el Tribunal de Apelaciones de lo Contencioso Administrativo y Civil de Hacienda rechazó una medida cautelar solicitada por el INS de suspender dicha instrucción.
Tras el fallo, la entidad indicó que procedería a cumplir con la orden de la Sugese y realizaría el ajuste contable en el plazo concedido.
“Al excluir ese efecto puntual (la orden judicial), la utilidad neta base del primer semestre del 2025 era de aproximadamente ¢9.284 millones, lo que sitúa la comparación en términos más reales”, detalló el INS a este diario.
Las utilidades menos cuantiosas en el primer semestre del 2026 respondieron además a la apreciación del colón frente al dólar, lo que generó ajustes contables por diferencial cambiario sobre activos y pasivos denominados en moneda extranjera.
Entre enero y junio del 2025, el precio del dólar en el Mercado de Monedas Extranjeras (Monex) pasó de ¢509,74 a ¢506,23, una disminución del 0,69%. En el mismo periodo del 2026, la caída fue considerablemente mayor: pasó de ¢497,07 a ¢454,44, equivalente a una baja de 8,58%.
“Ambos efectos (la liberación de reservas y el tipo de cambio) son de naturaleza no operativa y no reflejan un deterioro en la gestión fundamental del negocio. El INS mantiene una posición patrimonial sólida incluso reportando un incremento en su patrimonio del 3%, niveles de solvencia adecuados conforme a los requerimientos de Sugese”, aseveró la aseguradora.
Pérdidas del INS en negocio de seguros
Pese al argumento del INS, cuando se analiza la evolución del negocio de seguros (resultado técnico), la entidad sufrió retrocesos en algunas pólizas.
La actividad principal del Instituto es la suscripción de seguros en el mercado local, los cuales constituyen seguros personales, los seguros de daños, seguros solidarios que comprenden los seguros de Riesgos de Trabajo (RT) y el Seguro Obligatorio de Automóviles (SOA), así como el seguro integral de cosechas.
Cuando los ingresos obtenidos por el cobro de primas no son suficientes para cubrir el costo de los siniestros, las comisiones y los gastos operativos asociados a la actividad aseguradora, las entidades deben reportar pérdidas técnicas.
Al cierre del primer semestre del 2026, según datos de la Sugese, el INS registró una pérdida técnica de ¢10.203,5 millones. Un año antes, el resultado de la cuenta técnica había sido positivo: ¢20.987,6 millones.
Las pérdidas técnicas del INS a junio del 2026 se concentraron en cinco ramos. Riesgos del Trabajo registró un resultado negativo de ¢13.852 millones, seguido por Salud (-¢5.383 millones), el SOA (-¢1.166 millones), Aviación (-¢101,9 millones), y Agrícolas y Pecuarios (-¢47,37 millones).
El negocio asegurador opera sobre dos pilares, el resultado técnico, que proviene de la actividad de suscripción y atención de siniestros, y el resultado financiero, generado por la gestión de la cartera de inversiones de las reservas, propias de cada una de las líneas de seguros. Esta es la estructura estándar del modelo asegurador a nivel internacional, y el INS no es la excepción.
— INS
De acuerdo con el INS, durante el primer semestre del 2026, la actividad de aseguramiento registró “presiones” en varias líneas, principalmente asociadas al incremento en la siniestralidad en Riesgos del Trabajo y SOA, lo cual refleja el comportamiento real de los accidentes laborales y de tránsito en el país, especialmente el crecimiento en percances de motociclistas, que explica cerca del 80% del incremento en el SOA.
La aseguradora indicó que, como parte de las acciones para fortalecer su rentabilidad técnica, la Administración “ha revisado y actualizado” los planes de acción aplicados en los distintos ramos de seguros, incorporando metas específicas e indicadores de seguimiento que permitan evaluar oportunamente su efectividad.
Además, señaló, sin dar mayor detalle, que ha ajustado su participación en algunos segmentos donde las condiciones de riesgo y rentabilidad no eran adecuadas.
Según el INS, algunas de estas acciones ya muestran resultados en ramos como Automóviles, donde las medidas implementadas permitieron una mejora gradual en los indicadores técnicos.
Sin embargo, advirtió de que, “debido a la naturaleza del negocio asegurador”, algunos cambios requieren más tiempo para reflejarse plenamente en los estados financieros.
Pese al resultado negativo en la cuenta técnica (que proviene de la actividad de suscripción y atención de siniestros), el INS cerró el semestre con utilidades gracias al rendimiento de sus inversiones financieras.
De acuerdo con los datos brindados por la aseguradora, el resultado de la cuenta financiera fue de ¢18.021 millones en el primer semestre del 2026, lo cual implica una caída del 66% frente a los ¢53.640 millones del mismo periodo del 2025.
Pese a la merma, la aseguradora aseveró que el resultado a junio del 2026 refleja una gestión financiera sólida y prudente. “Este resultado de inversiones fue afectado parcialmente por el diferencial cambiario derivado de la apreciación del colón, un efecto contable de naturaleza coyuntural que impactó al sector financiero en general durante el periodo”, agregó.
El resultado integrado de ambos pilares —técnico y financiero— arrojó una utilidad neta para el Instituto de ¢4.557,8 millones a junio del 2026, “lo que confirma la capacidad del modelo de negocio del INS para generar resultados positivos para el Estado, aun en contextos de mayor presión siniestral”.
La Nación consultó a la Sugese, a través de un correo enviado a el pasado 5 de agosto a las 2:32 p. m., sobre la valoración que hace el ente supervisor de los resultados del INS, y la sostenibilidad de compensar las pérdidas técnicas con los rendimientos de las inversiones financieras. Al cierre de esta publicación no se obtuvo respuesta.
