Óscar Rodríguez. 9 enero
La variación interanual en el precio de los huevos estuvo, durante todo el 2019, en terreno negativo. A diciembre pasado cerró en -11,6%, según el cálculo hecho por el INEC. Foto: Luis Navarro
La variación interanual en el precio de los huevos estuvo, durante todo el 2019, en terreno negativo. A diciembre pasado cerró en -11,6%, según el cálculo hecho por el INEC. Foto: Luis Navarro

La desaceleración, o reducción, en ocho productos con un alto peso en la canasta de consumo de los hogares de Costa Rica, tuvo una fuerte influencia en la baja inflación del país, en el 2019.

El menor crecimiento de los precios del bus urbano y el atún; la estabilidad en los del pan salado y el arroz (fijado por ley), así como la caída en el valor de los automóviles, los huevos, la leche y los combustibles –en varios meses del año–, fueron determinantes para que el índice de precios al consumidor (IPC) aumentara solo 1,52%, el año pasado.

Dicho indicador, elaborado por Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), y que monitorea la evolución de 315 bienes y servicios, también experimentó una desaceleración de cinco meses consecutivos, con corte a diciembre.

Estos ocho productos fueron los que más influyeron los precios en el país, durante el 2019, porque tienen el mayor peso relativo en el cálculo del indicador general, explicó Nelson Castillo, coordinador de la Unidad de Índice de Precios del INEC.

Además, son parte de los grupos de Alimentos y bebidas no alcohólicas; y el de Transportes, que son los más relevantes dentro del consumo mensual de los hogares y empresas, y por lo tanto, los más decisivos en el cálculo del IPC. E4l primero tiene una ponderación en el indicador del 21,4% y el segundo, del 15%.

“Hay dos factores que determinan (la variación del IPC) que es la ponderación del alimento o el artículo y también el porcentaje de variación que registre el artículo”, explicó el especialista.

Castillo comentó que hay bienes con variaciones elevadas durante el año, como los productos frescos, pero no tienen una peso significativo en la variación del índice de precios.

Sin embargo, estos ocho bienes que redujeron su valor, durante el año pasado, sí fueron relevantes.

“Hay que considerar que los bienes y servicios que tienen un mayor peso dentro del gasto de consumo de los hogares implican un comportamiento a la baja (el año pasado) en las tasas de variación del indicador general”, destacó Castillo.

La información publicada por el INEC muestra que los huevos fue el bien, con peso relevante en la canasta de consumo, que reportó las mayores caídas en precio durante los 12 meses del 2019.

Este bien finalizó el año anterior con una tasa de variación interanual de -11,6%, comparado con el mismo periodo del 2018.

La variación en el precio de los automóviles también cerró en terreno negativo con -4,95%. La evolución de este producto es la más importante en el IPC, pues tiene el mayor peso relativo al ponderar 5,17% del 100% de los 315 artículos del indicador, se detalla en la medolología de cálculo.

Otros de los productos de consumo de los hogares que finalizaron el 2019 con variaciones porcentuales negativas fueron el arroz, con una variación interanual de -0,04%; y la gasolina, con -0,92%, muestran los datos del INEC.

Entre tanto, terminaron el año en un proceso de desaceleración el pan salado, con una variación de 3,4%; el atún enlatado, con 3,9% y el pasaje de autobús urbano, con 5,4%.

Factores relevantes

Además de comportamientos puntuales en los diferentes bienes y servicios, existieron condiciones macroeconómicas que influenciaron la evolución de los indicadores de precios.

Rodrigo Cubero, presidente del Banco Central de Costa Rica (BCCR), destacó que hubo “fuerzas desinflacionarias” determinantes en el movimiento a la baja de los precios.

La inflación finalizó el año por debajo del rango meta del ente emisor que es entre el 2% y el 4%, según sus estimaciones macroeconómicas.

“El bajo nivel de crecimiento de la actividad económica y una brecha de producto negativa, una tasa de desempleo superior a la tasa de largo plazo en que se estabilizaría la inflación, y el bajo crecimiento en el crédito al sector privado”, destacó Cubero.

También influyó, según el jerarca, el comportamiento de los precios internacionales de las materias primas y de algunos bienes agropecuarios.

Para el economista José Luis Arce, la debilidad de la demanda interna con un bajo crecimiento del gasto y de la actividad económica fueron relevantes en la evolución de la inflación del país.

“La inflación no ha sido, ni probablemente será este año, un tema que genere preocupaciones a las familias y empresas o que genere dolores de cabeza al Banco Central”, resaltó Arce, director de FCS Capital.

Otro factor que influyó en el IPC fue la disminución del precio del dólar respecto del colón, por su influencia en los bienes importados y en los servicios que utilizan la moneda extranjera como referecia, destacó Alberto Franco, economista de Ecoanálisis.

Para el 2020, uno de los factores de riesgo inflacionario son las recientes tensiones entre Estados Unidos e Irán, pues podrían generar presiones al alza sobre los precios locales.

"El BCCR sigue de cerca los acontecimientos recientes en el Medio Oriente así como la trayectoria del precio del petróleo en el mercado de contado y de los contratos a futuro. No obstante, reconoce la elevada volatilidad que le caracteriza, en el tanto este precio responde con rapidez a eventos puntuales de diversa índole (políticos, naturales y económicos)", destacó el Presidente del ente emisor.

El funcionario destacó que luego de un incremento incial en costos del crudo, durante la semana anterior, el efecto ha tendido a diluirse en los últimos días.

Cubero explicó que la información sobre la trayectoria de los precios de las materias primas serán tomadas en cuenta para las proyecciones que anunciarán, a final de este mes, en el Programa Macroeconómico 2020-2021.