
El Ministerio de Hacienda presentó al Congreso un proyecto de ley para cerrar un portillo que abrió por decreto en el 2024, el cual permite pagar menos impuestos por la importación de vehículos, especialmente los de lujo.
El gobierno estimó que el ajuste representaría un aumento de ¢2.455 millones en la recaudación del impuesto a la propiedad de vehículos. Sin embargo, si se suma el margen de ganancia promedio por la venta de cada automotor, los ingresos podrían crecer en ¢3.289 millones. Así lo estimó Hacienda con base en los datos de importación de autos del 2025 y el 2026.
No obstante, el ministerio indicó que “los efectos de la corrección aplicarán únicamente respecto de periodos fiscales futuros”.
Según había revelado La Nación, Hacienda abrió el portillo a mediados de setiembre del 2024, cuando derogó tres decretos que definían las diferentes clases tributarias para la importación de vehículos.
En estas se fijaban valores mínimos para el pago de impuestos de importación, con base en la marca, el modelo y el año. En su lugar, se estableció que el valor de los carros ahora se fija con base en la factura presentada por el importador, sin ningún condicionante adicional.
Gracias a esa derogatoria, por ejemplo, una persona introdujo al país un BMW X6 M, modelo 2025, con un valor de $7.367, a pesar de que en Estados Unidos el automóvil puede costar más de $130.000 y, en Costa Rica, vale al menos $195.000.
El importador declaró el BMW X6 M por el equivalente al 3% de su valor comercial en el mercado costarricense. Solo pagó $3.540 en impuestos, principalmente por IVA e impuesto selectivo de consumo. En cambio, con el precio de Estados Unidos, habría tenido que pagar $62.400.
¿Qué propone el proyecto?
El proyecto de ley propone que la Administración Tributaria pueda ajustar, de oficio o a solicitud de parte, el valor fiscal de los bienes en casos específicos en los que exista una diferencia significativa y verificable entre el precio reportado y el de mercado.
Para ello, se agregaría un artículo a la Ley de Reajuste Tributario y Resolución y sus reformas.
“Su alcance se limita exclusivamente a la corrección del valor fiscal utilizado como base imponible del impuesto a la propiedad de vehículos”, indicó Hacienda.
Para determinar los eventuales ajustes en los valores, la institución propone que la Dirección General de Tributación pueda utilizar las guías de valores oficiales publicadas por Hacienda, tomando como parámetros de comparabilidad la marca, el modelo y el año de fabricación.
Hacienda explicó que la diferencia en la declaración de valores de importación puede afectar la determinación del valor fiscal de los vehículos.
“Esta situación en la declaración de valores provoca una distorsión de la base imponible del impuesto sobre la propiedad de vehículos y genera una disminución directa de la recaudación tributaria. El monto efectivamente cancelado por algunos contribuyentes resulta inferior al que corresponde conforme al valor económico real de los bienes”, expuso Hacienda.
La institución explicó que la propuesta busca la correcta determinación de la base imponible de tributos ya establecidos, por lo que no corresponde a la creación de nuevas cargas tributarias.
Hacienda argumentó que la propuesta procura fortalecer la equidad tributaria y dotar a la entidad de una herramienta legal para corregir estas deficiencias.
