
La caída prevista en los ingresos vía impuestos del Gobierno Central en 2026 y la baja en la carga tributaria de Costa Rica para los próximos años obligarán al Ministerio de Hacienda a tomar acciones para enfrentar el deterioro fiscal.
La cartera confirmó a La Nación que se generarán una serie de proyectos de ley para mejorar la recaudación de impuestos actuales, la calidad del gasto público y mantendrán las medidas de contención de los egresos. Además, según indicó, promoverán una lucha frontal contra la evasión fiscal.
Sin embargo, Hacienda no precisó los cambios legales que enviará al Congreso, aunque sí descartó que se trate de una reforma fiscal.
“No se visualiza una nueva reforma fiscal que busque incrementar la carga tributaria de los costarricenses”, aseguró la institución por escrito.
En mayo del 2023, Nogui Acosta, entonces ministro de Hacienda, presentó un paquete tributario de cinco reformas de impuestos y la eliminación de incentivos fiscales.
Su iniciativa incluía cambios en los tributos de renta, propiedad de vehículos, exoneraciones, emisión de deuda externa y “dar dientes” a Tributación para el cobro de tributos y sanciones.
En el informe Marco Fiscal de Mediano Plazo 2026-2031 se describe un retroceso en las finanzas públicas para los próximos años. Los resultados previstos fueron analizados con preocupación en la Junta Directiva del Banco Central de Costa Rica (BCCR).
Róger Madrigal, presidente del ente emisor, manifestó: “Ni modo,eso son los datos. No sé cómo lo van a explicar, peroesos son los datos”. Max Soto, quien fue directivo del BCCR hasta el 8 de mayo, también externó su preocupación en una de las sesiones.
El menor dinamismo previsto en los ingresos generará que el endeudamiento del Gobierno Central se mantenga por encima del 60% del producto interno bruto (PIB) en los próximos años. Para el 2031, se prevé sea equivalente al 67,2% del PIB.
Hacienda afirmó que el escenario esperado responde a factores estructurales asociados al balance fiscal y el contexto macroeconómico costarricense. Además, el superávit primario será moderado.
“Si bien el Gobierno Central mantiene superávits primarios positivos a lo largo del horizonte, estos son relativamente moderados y no logran compensar completamente el peso del pago de intereses, que se ubica en niveles cercanos al 5% del PIB”, reconoció la entidad.
Adicionalmente, Hacienda señaló el efecto en la baja de la carga tributaria de leyes aprobadas en el Congreso como el nuevo cálculo del impuesto a la propiedad de vehículos; así como las exoneraciones a micro, pequeñas y medianas empresas, y el tratamiento del impuesto a la utilidades para trabajadores independientes.

