
El Ministerio de Hacienda detectó al menos 30.000 vehículos con valores fiscales inferiores al precio de mercado, que ingresaron al país por medio de un portillo habilitado mediante un decreto a mediados de setiembre del 2024. Esto permitió a los propietarios pagar menos impuestos en Aduanas y menos marchamo.
Gracias al decreto, por ejemplo, una persona introdujo al país un BMW X6 M, modelo 2025, como si su valor fuese de $7.367, a pesar de que en Estados Unidos el automóvil puede costar más de $130.000 y, en Costa Rica, vale al menos $195.000. Quien trajo este auto solo pagó $3.540 en impuestos (principalmente IVA y selectivo de consumo). Con el precio de EE. UU., habría tenido que pagar $62.400.
Los dueños de estos automotores enfrentarán un ajuste en su valor fiscal, de aprobarse un proyecto de ley propuesto por Hacienda para que Tributación pueda modificarlo, de oficio o a solicitud de parte, en los casos específicos en los que exista una diferencia significativa y verificable entre el precio reportado y el de mercado.
Víctor Carvajal, viceministro de Ingresos de Hacienda, explicó que la propuesta de ley busca facultar a Tributación para corregir los valores de los vehículos que ingresaron a Costa Rica con precios declarados “artificialmente bajos”, con el propósito de cobrar correctamente el impuesto a la propiedad de vehículos.
“Todos estos vehículos que ingresaron en los años anteriores, con valores muy bajos, quedan con ese valor el resto de la vida de ellos, a efectos del impuesto a la propiedad de vehículos, que lo pagamos cuando pagamos el marchamo”, aseguró Carvajal.
El jerarca de Hacienda puso como ejemplo un vehículo tipo pick-up de lujo, con un valor de $100.000, que paga un marchamo similar al de un automóvil de gama baja, con cinco años de uso.
La subfacturación y subvaloración de vehículos importados generó una evasión de impuestos estimada en ¢20.000 millones, según Hacienda. Además de afectar la recaudación tributaria, el Ministerio señaló que estas prácticas generan distorsiones en el mercado.
A pesar de que el portillo fue abierto por decreto, Carvajal aseguró que es consecuencia de la ley que redujo el costo del marchamo. Añadió que hasta ahora lograron encontrar la vía para cerrarlo y descartó que se realice una investigación administrativa.
Según había revelado La Nación, Hacienda abrió el portillo a mediados de setiembre del 2024, cuando derogó tres decretos que definían las diferentes clases tributarias para la importación de vehículos.
En estos se fijaban valores mínimos para el pago de impuestos de importación, con base en la marca, el modelo y el año. En su lugar, se estableció que el valor de los carros se fijaría con base en la factura presentada por el importador, sin ningún condicionante adicional.
Vehículos de lujo y camionetas
De los 30.000 vehículos identificados por Hacienda que ingresaron con valores fiscales inferiores al precio de mercado, hay “muchos” de lujo, así como modelos de pick-up que suelen ser costosos en territorio nacional.
Carvajal manifestó que también identificaron una importante cifra de vehículos importados desde Panamá. “Tenemos en todos los segmentos, pero a nivel de dinero que se ha evadido en impuestos, principalmente los de gama alta”, agregó.
El jerarca explicó que los automotores identificados son “cuasi-nuevos”; la gran mayoría son del año 2024 o 2025, incluso modelos con un millaje muy bajo.
“Hay un negocio marcado de algunas personas, que usaron ese portillo. Tal vez el primer año reportaron un valor (del vehículo) de 10%, después fueron bajando, hasta reportar un valor residual”.
— Víctor Carvajal, viceministro de Hacienda
Otra de las medidas tomadas por Hacienda para corregir el portillo fue publicar un decreto que ya está en aplicación y permite corregir las distorsiones en el valor de los vehículos en durante el proceso de importación. De esta manera, también se incide en el cobro de los derechos aduaneros al momento de nacionalizar el bien.
Por un lado, el proyecto de ley permitiría ajustar los casos de vehículos que ya ingresaron al país con un valor menor al de mercado, incidiendo en el impuesto a la propiedad, mientras que el decreto permite corregir los valores de los que están siendo importados desde que entró en vigor el cambio.
Ajuste en valor fiscal
Al contar con un valor fiscal “artificialmente bajo”, estos vehículos pagan un impuesto a la propiedad mucho menor al que realmente deberían, según Carvajal. Puso como ejemplo una camioneta de $140.000 que paga el impuesto sobre una base imponible de $7.000.
Para ajustar el valor fiscal de los vehículos en esta condición, es necesario que se apruebe el proyecto de ley, según explicó el viceministro. Una vez ajustado el precio, este se reflejaría en un aumento en el cobro del marchamo para los dueños de esos automotores.
Hacienda afirmó que el fin de la medida no es aumentar los valores que ya están registrados correctamente. Su aplicación se limita a aquellos casos en los que el valor consignado en el registro es inferior al promedio de vehículos con características similares.
Carvajal enfatizó que no es un ajuste masivo, por lo que la gran mayoría de propietarios de vehículos no experimentarán cambios en el monto que pagan por el impuesto a la propiedad, ya que los valores registrados son correctos.
La actualización en los valores se aplicará tanto a vehículos importados como a los que ya se encuentran en circulación. La institución explicó que la propuesta de ley busca la correcta determinación de la base imponible de tributos ya establecidos.
Para determinar los eventuales ajustes en los valores, la institución propone que la Dirección General de Tributación pueda utilizar las guías de valores oficiales publicadas por Hacienda, tomando como parámetros de comparabilidad la marca, el modelo y el año de fabricación.
Carvajal agregó que el precio fiscal de los vehículos definido por Hacienda contempla el valor de inscripción menos la tabla de depreciación. Por ejemplo, si un carro es modelo 2022, se toma el valor que tenía en ese momento y se le aplica la depreciación correspondiente.
“Supongamos alguna marca de carros, que tiene una versión pick-up que se vendió en Costa Rica en el 2022 a ¢10 millones. Le aplicamos la tabla de depreciación y hoy ese vehículo vale ¢7 millones. A esos ¢7 millones les hacemos una reversión de todos los impuestos que pagó y nos da un valor (fiscal) de ¢3,5 millones, por ejemplo”, aseveró el jerarca.
El viceministro enfatizó en que el valor fiscal de los vehículos siempre irá a la baja. Añadió que solamente se aplicará este ajuste fiscal a los que ingresaron bajo estas condiciones de subfacturación. La cifra inicial es de al menos 30.000 vehículos, pero podría ser mayor.
Portillo generó negocio
Hacienda reconoció que este portillo, abierto a mediados de setiembre del 2024, generó un negocio. “Hay un negocio marcado de algunas personas, que usaron ese portillo. Tal vez el primer año reportaron un valor de 10%, después fueron bajando, hasta reportar un valor residual”, dijo Carvajal.
El viceministro señaló que hay personas dedicadas a este negocio y otras que se encargan de traer el vehículo, pero que no realizan el desalmacenaje del bien. Ante esto, Hacienda definió que las personas físicas que no estén inscritas como contribuyentes en la actividad de venta de vehículos podrán importar únicamente una unidad por año.
Mientras tanto, quienes quieran nacionalizar más de una unidad por año deberán inscribirse en la actividad económica de venta de vehículos. Esta modificación se realizó por medio del decreto.
