Óscar Rodríguez. Hace 6 días

Los problemas de insolvencia en el régimen de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM) comenzarán a evidenciarse en dos años (2021) y llegarán a su momento crítico en el 2037, cuando se agote la reserva del principal fondo de pensiones de Costa Rica.

El más reciente estudio actuarial del régimen, de julio pasado, plantea una serie de escenarios de ajustes dolorosos en la cotización, edad de retiro y monto de pensión, para hacer sostenible el régimen a futuro.

Jaime Barrantes, gerente de Pensiones de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), advierte la necesidad discutir las reformas el próximo año, para evitar cambios drásticos, garantizarle la pensión a quien hoy está jubilado y el pago de beneficios futuros a los trabajadores.

En el IVM cotizan 1,7 millones de trabajadores, 88.000 patronos y el Estado. Además, actualmente, tiene 281.000 jubilados. Jaime Barrantes, gerente de Pensiones de la Caja, afirma que las reformas para dar sostenibilidad al sistema deben discutirse de inmediato. Foto: Alonso Tenorio.
En el IVM cotizan 1,7 millones de trabajadores, 88.000 patronos y el Estado. Además, actualmente, tiene 281.000 jubilados. Jaime Barrantes, gerente de Pensiones de la Caja, afirma que las reformas para dar sostenibilidad al sistema deben discutirse de inmediato. Foto: Alonso Tenorio.

El estudio actuarial plantea trabajar más tiempo, recibir menos pensión y cotizar más. ¿Cómo no generar un desestímulo para estar en el régimen?

– Esas no son recomendaciones puntales del informe, sino que son escenarios de cómo impactaría en el régimen las diferentes alternativas que ahí están planteadas.

“Hay que ver esto en el contexto de la dinámica de lo que hoy se vive como país. Costa Rica experimenta un proceso de maduración normal del régimen, principalmente por el aumento de la esperanza de vida y la disminución a futuro del número de cotizantes. Aspectos normales en todos los regímenes de pensiones. Nada más hay que observar los países europeos”.

¿Con cuál medida se debe iniciar primero?

– Eso es algo que el grupo técnico deberá analizar y es parte de los argumentos que se deben hacer. No adelantaría criterio hasta que podamos discutir esas medidas.

“Lo ideal es que la reforma, en la próxima discusión, sea lo más profunda posible porque es la que nos dará la mayor posibilidad de gradualidad. Siempre que se tomen decisiones sobre estos parámetros (edad jubilación, cotización y monto de pensión) son muy sensibles, pero deben tomarse a tiempo”.

¿Hay tiempo? La principal crítica a la Caja es la falta de diligencia en la toma de decisiones.

– Si uno ve el estudio de la UCR (Universidad de Costa Rica) y la opinión de los actuarios institucionales coinciden en que hay espacio, pero no tenemos mucho tiempo tampoco para reformar el IVM. La idea es que se empiece la discusión el año entrante (2020), para poder tener el tiempo posible.

“Teníamos una estrategia de corto plazo que ya se materializó y nos da esta ventana de cuatro o cinco años para discutir las opciones de fondo, para garantizar la sostenibilidad del régimen en el tiempo. Aquí lo importante es llevar la tranquilidad a la población de que estamos trabajando en eso”.

¿Qué significa no tener mucho tiempo, para una persona ya pensionada y para otra que está cotizando?

– Precisamente, para esto son los estudios actuariales, pues nos dicen cuáles son las medidas que se requieren para que el sistema sea sostenible en el tiempo. En este caso, para un pensionado es garantizar que se le seguirá pagando la pensión. Para una que está cotizando, es garantizarle que su aporte se traducirá en una pensión a futuro.

“El informe actuarial nos dice que las medidas se deben tomar lo antes posible para no entrar, después, a medidas más drásticas a futuro”.

Una de las propuestas del estudio es no actualizar el monto de las pensiones por costo de vida, sino que sean solo el 90% o 80% de la inflación…

– Lo ideal en este caso es lograr mantener el ajuste por inflación para los pensionados, ese es un esfuerzo importante que debe estudiarse. Si se logra mantener (el ajuste por inflación) más bien hay que pensar en las demás.

¿El trabajador debe aceptar la idea de que tendrá que laborar por más tiempo?

– La edad de retiro del IVM es de 65 años, esa es la edad normal (...) Pero sí deben analizarse las posibilidades de anticipar la pensión antes de los 65 años, porque el estudio actuarial advierte que tienen un impacto significativo.

Dado los escenarios propuestos en el estudio, al final queda claro que no habrá una única medida, sino una combinación de cambios.

– Esto sería un poco adelantar el tema, pero viendo cómo se ha desarrollado en otros países, lo que uno ha visto es la combinación de medidas y de fuentes de financiamiento. En pensiones debe verse como un paquete de medidas y ajustes. Una sola medida es muy difícil.