Óscar Rodríguez. 2 enero
La deuda pública del Gobierno se ubicaría en un 65% del PIB en 2023, según el Banco Central. Foto Rafael Pacheco.
La deuda pública del Gobierno se ubicaría en un 65% del PIB en 2023, según el Banco Central. Foto Rafael Pacheco.

La deuda del Gobierno Central llegó en noviembre a ser casi equivalente al 60% del producto interno bruto (PIB) de Costa Rica.

El saldo total del endeudamiento ascendió a ¢21 billones, es decir un 59,3% del PIB, según datos del Ministerio de Hacienda y el Banco Central de Costa Rica (BCCR).

En tanto, al mismo mes del 2018, fue de ¢18 billones o el 52,9% de la producción. Es decir, en un plazo de 12 meses, la deuda pública del Poder Ejecutivo se incrementó en 6,4 puntos porcentuales (p.p.), según reseñó el BCCR en su Comentario sobre la Economía Nacional, publicado el 31 de diciembre.

La deuda pública se elevó como consecuencia de la colocación de bonos, internos y externos, hecha por el Ministerio de Hacienda para hacerle frente a los gastos del Gobierno.

“En el financiamiento del déficit del Gobierno Central ha aumentado la participación del endeudamiento externo proveniente de la colocación de títulos de deuda en los mercados internacionales de $1.500 millones y el crédito de apoyo presupuestario con el BID (Banco Interamericano de Desarrollo) por $350 millones”, destaca el ente emisor.

Dichos compromisos se suscribieron para sustituir deuda interna, colocada a tasas de interés mayores y, de esta forma, reducir la presión de Hacienda en el mercado local; sin embargo, también tuvo el efecto de elevar la proporción del endeudamiento externo en el total de la deuda pública del Ejecutivo.*

La carga de la deuda del Gobierno Central ha aumentado a grandes pasos en Costa Rica desde el 2008. En ese año, el indicador representó un 24% de la producción y, partir de ahí, debido al constante déficit fiscal (gasta más de lo que recibe principalmente por impuestos), más que se duplicó en 10 años.

El crecimiento del endeudamiento tiene consecuencias para el Gobierno, pues la regla fiscal estableció límites a los gastos del Ejecutivo cuando la carga de la deuda supera el 60% del PIB.

La regla fiscal, aprobada en la Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas, establece que cuando la deuda del Gobierno se ubica entre 45% del PIB y el 60% del PIB, el crecimiento del gasto corriente (excluye inversión) no sobrepasará el 75% del promedio del crecimiento del PIB nominal en los últimos cuatro años.

Si sobrepasa el 60% el crecimiento del gasto total (corriente y de capital), no puede exceder el 65% del promedio de crecimiento de la producción.

En el 2019, el incremento de la producción previsto por el BCCR, es de apenas 2,2% del PIB; lo cual haría que se aplicara fuerte ajuste en el Presupuesto Nacional del 2021.

Contrapeso

La previsión del BCCR es que la deuda pública del Gobierno siga en ascenso y alcance casi el 65% del PIB en 2023.

Sin embargo, a partir de ese año comenzará un proceso de descenso, sustentado en los efectos positivos de la reforma fiscal en las finanzas públicas, según el Programa Macroeconómico 2019-2020.

En específico, el Banco Central proyecta que se generará un superávit primario (exceso de gastos sobre los ingresos, sin contar el pago de los intereses de la deuda), lo cual ayudará a nivelar las cuentas del país.

Dicha situación provocará que el déficit fiscal anual sea equivalente al 3% de la producción, a partir del 2023, en vez de casi el 6%del PIB de hoy.

Actualmente, las finanzas públicas solo generan déficit primario, pues los ingresos tributarios son insuficientes para hacer frente a los egresos del Ejecutivo.

Sin embargo, el informe Cifras Fiscales del Gobierno Central, de noviembre del 2019, muestra que el déficit primario tuvo una reducción.

Entre enero y noviembre del año pasado, dicho indicador se ubicó en un 2,2% del PIB, comparado con el 2,3% al mismo periodo del 2018, se detalla en el documento elaborado por la Secretaría Técnica de la Autoridad Presupuestaria.

En número absolutos, el déficit primario fue menor. En 11 meses del 2019 ascendió a -¢787.649 millones, frente a los -¢804.630 al mismo periodo del 2018.

La leve mejora se explica porque los ingresos tributarios del Gobierno crecieron, en el acumulado hasta noviembre anterior, en casi un 10% frente al mismo periodo del 2018.

El incremento se explica por la mayor recaudación del impuesto sobre el valor agregado (IVA) y el tributo de renta, tras la aprobación de la reforma fiscal.

* Nota del redactor: El artículo se actualizó a las 11 a.m., del 3 de enero, para precisar que la deuda externa se elevó, como proporción de la deuda pública total del Gobierno, con la colocación de los eurobonos y el crédito del BID.