Finanzas

Cooperativas amplían menú para refundir deudas y atraer a clientes desterrados de bancos

Entidades someterán a la persona a un análisis de riesgo para revisar su récord crediticio, la capacidad de pago y estabilidad laboral previos a brindar una opción para refundir deudas.

Las cooperativas de ahorro y crédito implementaron nuevos programas para refundir deudas de las personas a quienes la banca comercial cerró las tarjetas de crédito por la implementación de la reforma legal conocida como “ley de intereses de usura”.

Las cooperativas ampliaron su oferta de productos para darle oxígeno a los clientes sobreendeudados desterrados de los bancos ante las nuevas condiciones de tope a tasa de interés.

Así lo confirmaron tres de las principales cooperativas del país Coopenae, Coopeservidores y Coopemep ante consultas de La Nación.

Mucap también confirmó que cuenta con programas de crédito que se adaptan a las necesidades de este tipo de clientes.

Para acceder a estos salvavidas financieros los deudores deben someterse a una valoración del perfil de riesgo.

En dicho análisis las entidades revisan aspectos como el récord crediticio, la capacidad de pago, estabilidad laboral y a qué sector pertenecen, ya que en algunos casos existen ofertas diferenciadas para las personas que laboran en el sector público o privado (ver tabla con las ofertas disponibles).

Los productos que ofrecen las entidades son variadas y el financiamiento dependerá de lo que pueda ofrecer cada cliente.

Por ejemplo, si una persona opta por un crédito sin fiador deberá pagar una tasa de interés más alta.

Este es el caso de Coopemep que cuenta con un instrumento para refundir deudas donde no se requiere fiador o garantía.

Esta línea otorga hasta un máximo de ¢20 millones para trabajadores del sector público y hasta ¢12 millones para las personas que laboran en el sector privado. Las tasas de interés oscilan entre el 15,95% y el 19,95%, explicó Ariel León, jefe de crédito y cobro de Coopemep.

Mucap también ofrece créditos fiduciarios sin fiador donde el cliente puede acceder hasta un máximo de ¢5 millones a una tasa de interés del 24%, pero si cuenta con un fiador puede acceder a un monto igual y a una tasa 2 puntos porcentuales más baja (22%), comentó Jorge Fernández, Jefe del Centro de Negocios.

Sin embargo, si la persona cuenta con una garantía como un lote o una casa puede acceder a un crédito a una tasa de interés más baja.

Coopemep ofrece una línea que financia hasta el 80% del valor del bien con tasas que oscilan entre el 14% y el 16,50%.

Por su parte, Coopeservidores apunta hacia los clientes desterrados de los bancos, tras la implementación de la ‘ley de interes de usura‘, que dejó a 79.789 clientes de BAC Credomatic sin tarjeta de crédito, por citar un ejemplo.

Apuntar hacia una cartera riesgosa de clientes se debe a que la refundición de deudas representa parte del modelo de negocios de la entidad, explicó Hugo Villalta, director de mercadeo de la cooperativa.

No obstante, la entidad realiza una valoración del perfil de riesgo antes de otorgar un financiamiento.

En este caso Coopeservidores ofrece un producto financiero para el público en general y esta cartera riesgosa. Se trata de la tarjeta de crédito CS Camaleón que compra el saldo anterior y le da la posibilidad al cliente de volver a obtener una tarjeta de crédito.

En este caso ofrece una a 60 meses plazo con una tasa de interés fija a 21,5% y otra a 10 años plazo con una tasa fija del 27%.

La Cooperativa Nacional de Educadores (Coopenae) también ofrece una tarjeta de crédito que compra los saldos de otra tarjeta, en este caso es un intrafinanciamiento que cuenta con una tasa de interés desde el 28%, explicó Yorleny Quesada, gerente de crédito.

No obstante, esta entidad no necesariamente apunta a la cartera de clientes a los que se les canceló la tarjeta de crédito. Aunque si cumplen con los requisitos del perfil de riesgo pueden optar por una línea de financiamiento.

Consejos para compra de saldos

Refundir deudas es un paso que pueden tomar las personas con sobreendeudamiento para retomar la salud financiera, sin embargo, esto no debe hacerse a la ligera.

La primera recomendación es acercarse a la entidad financiera donde tienen la deuda para analizar si es posible hacer un arreglo de pago. En algunos casos se pueden implementar readecuaciones como disminuir la tasa de interés y la cuota para dar alivio mensual al cliente, considera Javier Angulo, director de Finanzas con Propósito.

“Hay que acercarse a la entidad porque la deuda sigue pendiente ante el banco y la Superintendencia General de Entidades Financieras (Sugef)”, explicó Angulo.

Si el consumidor, por ejemplo, tiene tres tarjetas de crédito con diferentes tasas de interés y cuotas, una de las opciones es acudir a la entidad financiera para valorar si es posible comprar los saldos más onerosos y así quedar con una sola deuda de tarjeta de crédito.

Otro aspecto a considerar a la hora de implementar una refundición es que las personas elijan un crédito con una tasa de interés inferior a la deuda actual para lograr un alivio sustantivo al bolsillo.

El deudor debería de recurrir en primera instancia a buscar una línea de crédito para compra de saldos en la entidad bancaria donde posee la deuda, porque dicha institución ya conoce al cliente y cuenta con un récord de pago. El escenario ideal es que este ofrezca un salvavidas financiero a una tasa de interés más baja que la deuda original, dijo Angulo.

Pero si este no es el caso el deudor puede acudir a asociaciones solidaristas, cooperativas y fondos de ahorro para solicitar un crédito, aseguró el Director de Finanzas con Propósito. Estas instituciones suelen ofrecer tasas de interés más accesibles.

Por otro lado, una consideración que deben tener presente las personas a las que se les canceló la tarjeta de crédito es que conozcan cuántas cuentas de pago (de servicios públicos, seguros o cuentas de entretenimiento como Spotify o Netflix) tenían asociadas a ese instrumento financiero, para evitar una suspensión de los servicios por impago.

Laura Ávila

Laura Ávila

Es periodista de Economía y Política de El Financiero