AFP , Esteban Ramírez. 13 abril
Muchos inversores tradicionales se están interesando por el bitcóin, la principal criptomoneda, y grandes nombres de Wall Street como JP Morgan o BlackRock ofrecen ahora fondos especializados a sus clientes. Archivo.
Muchos inversores tradicionales se están interesando por el bitcóin, la principal criptomoneda, y grandes nombres de Wall Street como JP Morgan o BlackRock ofrecen ahora fondos especializados a sus clientes. Archivo.

El precio del bitcóin superó los $62.000 este martes 13 de abril para batir así su récord de cotización en vísperas de la salida a bolsa de una de las mayores plataformas de intercambio de criptomonedas, Coinbase.

Hacia las 08H30 GMT, el bitcóin se vendía a $62.732, con lo cual su precio ha aumentado 114% desde el inicio del año, en un momento en que Wall Street se dispone a recibir por primera vez en sus cotizaciones a una empresa dedicada a las criptomonedas.

“Es una señal importante, ya que indica que cada vez es más improbable que los reguladores decidan mostrarse más duros con el sector”, comentó Naeem Aslam, analista de Avatrade.

Muchos inversores tradicionales se están interesando por el bitcóin, la principal criptomoneda, y grandes nombres de Wall Street como JP Morgan o BlackRock ofrecen ahora fondos especializados a sus clientes.

Desde octubre del 2020, cuando la plataforma de pagos en línea Paypal anunció la posibilidad de utilizar criptomonedas en su red, el precio del bitcóin se ha disparado: hasta entonces se vendía en torno a los $15.000 y nunca había superado los $20.000.

“El riesgo de que la burbuja del bitcóin estalle sigue existiendo”, advirtió, sin embargo, Ipek Ozkardeskaya, analista de Swiss Quote.

El mercado del bitcóin está acostumbrado a los movimientos bruscos. En el 2017, comenzó el año a menos de $1.000 antes de rozar los $20.000 en diciembre, para luego desplomarse en el 2018 por debajo de los $4.000.

A pesar del creciente valor del bitcóin y de su paulatina aceptación internacional, en Costa Rica su uso como medio de pago es todavía incipiente pese a que los intentos por popularizar su adopción vienen desde hace algunos años.

Tal y como informó La Nación, a finales de diciembre del año pasado, el primer y único cajero de bitcóin en Costa Rica se colocó en el 2017 y es administrado por la empresa Edenia, integrante de la Asociación Blockchain.

Ya desde ese mismo año el Banco Central se pronunció acerca del uso de las critomonedas y recordó que aunque no era ilegal, advertía de sus “riesgos”.

“Toda persona que adquiera este tipo de activos digitales, ya sea como forma de ahorro o con el interés de usarlo como medio de pago, y aquellos que lo acepten con esa función en transacciones comerciales, también lo harán bajo su propia cuenta y riesgo”, señaló la institución en ese momento.

En el 2020 la autoridad monetaria costarricense reiteró su posición ante una consulta de este medio, y agregó un estudio propio, del 2019, donde se señaló que la volatilidad del valor de las criptomonedas y la falta de respaldo son justamente las dos principales razones de recelo hacia estos instrumentos.