
El proceso de envejecimiento poblacional que enfrenta Costa Rica podría favorecer a la economía nacional mediante el impulso a varios sectores orientados a las personas adultas mayores.
La denominada “economía plateada”, que está enfocada en la promoción de soluciones para estas poblaciones, representa una oportunidad para aprovechar el cambio demográfico que experimenta el país.
El economista Alberto Franco consideró que el envejecimiento de la población abre algunas oportunidades económicas en campos como el turismo local, la salud, el entretenimiento y el cuido.
Gilbert Brenes, demógrafo e investigador del Centro Centroamericano de Población de la Universidad de Costa Rica (CCP-UCR), manifestó que una de las ventajas del retiro, principalmente desde empleos formales y con ingresos estables, es que las personas adultas mayores pueden fortalecer el consumo de ciertos bienes y servicios.
“Por ejemplo, empresas privadas que provean servicios de alimentación especializada o de diversificación del tiempo libre para personas de edad avanzada pueden beneficiarse de la expansión de su mercado”, aseguró el investigador.
Brenes añadió que la población adulta mayor también puede aprovechar su tiempo libre en actividades que le generen bienestar. “Pueden permanecer más tiempo con sus familiares y personas de su comunidad, más aún si el proceso ocurre en condiciones de envejecimiento saludable”, afirmó.
En marzo, la Fundación Crusa señaló que en menos de dos décadas Costa Rica duplicará su población adulta mayor, con lo cual el país avanzará rápidamente hacia una sociedad donde este grupo tendrá un peso cada vez mayor dentro de la población.
De acuerdo con Crusa, aunque el envejecimiento poblacional representa retos importantes, también abre oportunidades para el desarrollo de nuevos servicios, innovación social y emprendimientos orientados a una sociedad más longeva y con mejor calidad de vida.
“En ese contexto, la economía plateada se perfila como un sector con alto potencial para generar bienestar, inclusión y desarrollo económico en las próximas décadas”, manifestó Crusa.
En esa misma línea, la fundación destacó que la economía plateada promueve soluciones en áreas como servicios de cuido, programas de prevención de la fragilidad, atención en salud física y mental, así como oportunidades de empleo y emprendimiento para personas adultas mayores.
Industria de viajes
Otra de las industrias que identifica un potencial impulso es la de viajes, sobre todo entre adultos mayores con mayor comodidad económica para destinar recursos a explorar otros países.
Hernán Jackson, presidente de la Asociación Costarricense de Agencias de Viajes (ACAV), manifestó que el envejecimiento poblacional sí está generando una nueva oportunidad estratégica para las agencias de viajes.
“El reto para el sector será adaptar productos, infraestructura y atención al cliente a las necesidades de una población adulta mayor cada vez más activa, interesada en experiencias de bienestar, comodidad, socialización y turismo seguro”, afirmó Jackson.
El presidente de ACAV aseguró que la industria de agencias de viajes ya empieza a percibir esta tendencia, pues existe un interés creciente de las personas adultas mayores por viajar. Añadió que varias agencias nacionales ya incluyen dentro de su oferta programas orientados a este segmento, especialmente en turismo nacional, bienestar y viajes grupales.
Cambio demográfico
Según la Valuación Actuarial del Seguro de Salud, elaborada por la Dirección Actuarial y Económica de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), la proporción de personas de 65 años o más pasaría de 10,6% de la población total en 2023 a 18,3% en 2038.
Se prevé que, en apenas 15 años, la proporción de personas adultas mayores aumente en 7,6 puntos porcentuales (p. p.), lo que evidencia un proceso de envejecimiento acelerado. El estudio contempla un horizonte de 15 años y utiliza datos con corte a diciembre de 2023.
De acuerdo con el documento, la población adulta mayor ascendía a 546.225 personas en 2023. Para 2038, se proyecta un incremento de 81%, hasta alcanzar un total de 988.860 personas.
A esto se suma que la esperanza de vida mantiene una tendencia creciente y actualmente alcanza los 81,05 años. En hombres llega a los 78,57 años y en mujeres a 83,53. Al mismo tiempo, la tasa de natalidad del país se redujo drásticamente, muy por debajo de los niveles de reemplazo.
De mantenerse esta tendencia, en el país habrá cada vez más personas en edad avanzada —es decir, cercanas a la jubilación o pensionadas— y menos población joven y activa en el mercado laboral.
