La economía costarricense desacelerará en 2026 en relación con el crecimiento registrado en 2025, de acuerdo con las proyecciones más recientes del Banco Mundial, publicadas este martes 6 de octubre.
El organismo estima que la economía de Costa Rica crecerá 3,3% en 2026, frente al 4,5% que registró en 2025. A pesar de la desaceleración prevista, el crecimiento superaría el 2,2% previsto para América Latina y el Caribe.
La previsión de la institución internacional es ligeramente inferior al 3,4% previsto por el Banco Central de Costa Rica (BCCR) en su Informe de Política Monetaria (IPM), publicado a finales de julio.
En el informe previo, presentado a finales de abril, el ente emisor estimó el crecimiento de la producción de Costa Rica en 3,5% para el año en curso. Sin embargo, en julio ajustó a la baja la proyección.
Para 2026, Costa Rica tendría la tasa de crecimiento más baja entre los países de América Central, incluida República Dominicana, con un incremento de la economía nacional cercano al de Honduras (3,4%) y Nicaragua (3,6%).
En este informe, el Banco Mundial también proyectó un crecimiento de 3,5% en Costa Rica para 2027 y 2028. La institución destacó que las condiciones económicas de la región han estado marcadas por el conflicto en Oriente Medio y la creciente incertidumbre mundial.
Crecimiento desigual
En el documento, el Banco Mundial señaló que el crecimiento mostró una evolución desigual en toda la región. El Salvador, Paraguay y Argentina destacan entre los países con mayores tasas de crecimiento.
El Salvador (4,5%) y Paraguay (4,7%) se benefician de mejores condiciones de seguridad y de políticas de austeridad fiscal, que favorecen una inversión privada robusta, explicó la entidad.
Argentina, con una estimación del 2,1%, “sigue una trayectoria similar y se proyecta que crezca durante tres años consecutivos, de 2025 a 2027, por primera vez en casi dos décadas, impulsada por el ajuste fiscal, las reformas tributarias y una economía más abierta”, añade el comunicado.
El país sudamericano registra, sin embargo, una desaceleración respecto al 4,5% registrado el año pasado. El Banco Mundial publica estas proyecciones una semana antes del inicio de su reunión bianual.
“América Latina y el Caribe tiene el potencial para alcanzar un crecimiento más sólido y ambicioso. Los países que han mantenido marcos macroeconómicos sólidos, han fortalecido sus instituciones y han impulsado reformas están demostrando que es posible lograr un crecimiento más fuerte”, afirmó Susana Cordeiro Guerra, vicepresidenta del BM para la región.
Las dos principales economías de la región, Brasil (2,1%) y México (1,4%), muestran una tendencia al estancamiento.
“Brasil y México están creciendo a un ritmo igual o inferior al promedio regional, limitados por las estrictas condiciones monetarias necesarias para mantener la desinflación, la incertidumbre en materia de políticas (económicas, ndlr) y el debilitamiento del impulso de la inversión pública”, explicó el BM.
Un ritmo de crecimiento insuficiente penaliza las oportunidades de la región de reducir la pobreza y la informalidad económica, añadió.
Además, “la intensificación de El Niño amenaza la actividad económica por múltiples vías, desde las sequías que afectan la generación hidroeléctrica y la agricultura hasta episodios de lluvias excesivas”.
El BM señaló la volatilidad de los precios de la energía como un factor de riesgo clave para la inflación. Es probable que los bancos centrales mantengan las tasas de interés más altas durante más tiempo para combatir los altos precios, añadió.
La guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán, iniciada a finales de febrero, ha sumido a Oriente Medio en la violencia y ha provocado que los precios mundiales de la energía se disparen.

