La Junta Directiva del Banco Central de Costa Rica (BCCR) se apartó, por mayoría, de la recomendación de su División Económica de disminuir la tasa de política monetaria (TPM) durante la quinta reunión de 2026, realizada el pasado 24 de setiembre.
“Recomendamos esta reducción de 25 puntos base (p. b.) en la TPM (desde el 3%), sin mérito de, como lo dije previamente, de que una ponderación diferente de los riesgos pueda sugerir que una pausa también sea razonable”, aseguró Alonso Alfaro, economista jefe de la entidad en la sesión.
El economista jefe del BCCR reconocioó que una pausa también podía considerarse razonable.
Esta es la segunda ocasión en lo que va de este año en que los directivos del emisor optan por no acoger la recomendación de la Administración. La votación quedó con cinco votos a favor de mantener la TPM en 3% y dos inclinados por reducirla, según el acta 6345-2026.
El órgano colegiado también se apartó de lo planteado en el informe técnico de la TPM durante la primera sesión de política monetaria de 2026, así como en las reuniones de diciembre de 2024 y junio de 2025.
La TPM permanecerá en el 3%, al menos hasta el próximo jueves 26 de noviembre. Ese día, la Junta Directiva del Banco Central celebrará la última reunión de política monetaria de 2026.
Riesgos externos prevalecen
El economista jefe del BCCR comentó que todavía prevalecen riesgos para la economía, en particular los vinculados a los choques externos, que podrían favorecer una posición de mayor prudencia.
Sin embargo, Alfaro enfatizó que, al tratarse mayoritariamente de choques de oferta, estos no responderían directamente a la política monetaria doméstica, aunque tienen el potencial de incrementar la inflación.
Para respaldar su recomendación de bajar la TPM, Alfaro manifestó que las expectativas de inflación se han mantenido por debajo de la meta del 3% durante un período prolongado, tanto en el corto como en el largo plazo.
“Es importante que el crecimiento de los precios se acerque a la meta que esta Junta Directiva determinó en el pasado y que el Banco Central comunique que se está llevando en esa dirección”, indicó Alfaro.
Cinco directivos abogaron por mantener TPM
Cinco directivos votaron a favor de mantener la TPM y otros dos se inclinaron por reducirla. Finalmente, la tasa se mantuvo en el 3%.
Róger Madrigal, presidente del BCCR, votó por mantener la tasa en su nivel actual. Durante su argumentación, señaló que el emisor mantiene una postura monetaria expansiva con el nivel vigente de la TPM.
“Todas estas consideraciones, sobre todo cuál es la postura de política monetaria, que es la decisión que tenemos que tomar, ya estamos en una posición expansiva. Y mi voto, mi razón es mantenernos en esa posición expansiva y mantenernos en esa posición expansiva no es ampliarla, sino mantenerse”, aseguró Madrigal.
El jerarca comentó que, ante un entorno inflacionario influido por el contexto internacional, consideró que “no es prudente” que el Banco Central amplíe estas presiones inflacionarias mediante una reducción de la TPM.
La directiva Silvia Charpentier respaldó la postura de Madrigal. “La diferencia fundamental está en el balance de riesgos, en este momento estoy dándole una ponderación más alta a estos riesgos externos”, agregó.
Marta Soto, directiva del emisor, justificó su voto a favor de mantener la TPM al señalar que las tensiones geopolíticas han impactado los precios de los combustibles y las materias primas, lo que presiona al alza la inflación.
“Esos aumentos en el precio, tanto del petróleo como de las materias primas, todavía no se han manifestado en los resultados de inflación del país, pero sí tendrán un impacto sobre el resultado de los precios. También, se espera un impacto negativo (...) el fenómeno de El Niño sobre la producción interna”, manifestó Soto.
La directora enfatizó que la ralentización de la actividad económica no responde a la política monetaria restrictiva.
Los directivos Max Soto y Jorge Guardia respaldaron mantener sin cambios la TPM por un panorama externo más deteriorado y a la espera nueva información.
Dos directivos apoyaron rebaja
Por el contrario, los directivos Rudolf Lücke y Juan Robalino se inclinaron por una reducción de 25 puntos base en la TPM, en línea con la recomendación de la División Económica del Banco Central.
Lücke aseguró que las condiciones internas que prevalecían meses atrás, cuando se tomó la decisión de bajar la tasa, se mantenían y que la inflación permanecía en terreno negativo. Al momento de la decisión, el indicador interanual de setiembre se ubicaba en -0,17%.
Por su parte, Robalino señaló que otorgaba mayor peso a la dinámica de los precios locales, en particular a la inflación subyacente y a las expectativas de inflación. “Los precios de las divisiones de consumo del IPC, que dependen menos de la situación externa, choques externos y tipo de cambio siguen también por debajo de la meta”, afirmó.