Las inversiones de las reservas monetarias internacionales del Banco Central de Costa Rica (BCCR) le generan millones en ganancias al ente emisor en los últimos años.
De acuerdo con cifras suministradas por el BCCR, los ingresos por intereses de la institución pasaron de ¢84.727 millones en 2022, año en que comenzó la apreciación del colón en un contexto de mayor abundancia de dólares, a ¢287.788 millones en 2025.
Este incremento permitió que 2025 fuera el primer año, desde al menos 2016, en que los ingresos por intereses del ente emisor superaron los gastos por ese concepto.
Lo anterior ocurre a pesar de que los ingresos por intereses también aumentaron debido, entre otros, a una mayor esterilización de colones asociada con la acumulación de dólares del ente emisor. Al comprar dólares, el Banco Central libera colones en la economía, pero para evitar un posible ascenso de la inflación adquiere ese exceso de colones mediante bonos de estabilización monetaria (BEM).
En los últimos años, el saldo de las reservas casi se triplicó desde los $7.426 millones registrados el 23 de setiembre del 2022 a los $20.258 millones contabilizados el mismo día del 2026.
En medio de este periodo de mayor abundancia de divisas, el emisor aprovechó para incrementar sus activos externos, fortalecer el blindaje financiero del país y disponer de más recursos para invertir.
Aporte de las reservas
Róger Madrigal, presidente del Banco Central, confirmó que la mayor parte de esos ingresos proviene de los instrumentos en los que están invertidas las reservas monetarias, como los bonos del Tesoro de Estados Unidos u otros gobiernos.
“El principal activo externo que tiene el Banco Central son las reservas internacionales, es prácticamente todo. La mayor parte de los intereses ganados corresponden a las reservas”, afirmó Madrigal.
Rodrigo Cubero, expresidente del Banco Central, atribuyó este desempeño en los ingresos por intereses del ente emisor a la acumulación de reservas, así como a un incremento en las tasas de interés que recibe la entidad por sus inversiones tras la pandemia.
“Eso ha generado más ingresos por cada millón de dólares invertido en reservas. Es un tema tanto de cantidad (un mayor saldo) como de precios (tasas). Ambas han aumentado de una forma importante”, afirmó Cubero.
El exjerarca señaló que los saldos de las reservas continuaron creciendo, incluso cuando las tasas del exterior volvieron a moderarse a la baja hacia finales del 2023, lo cual impulsó los ingresos por intereses.
Consultado sobre esta acumulación, Róger Madrigal afirmó que el exceso de divisas no es por políticas del emisor, sino que es un resultado de la economía. Añadió que, a nivel contable, la apreciación del colón le provoca pérdidas al Banco Central.
“El exceso de divisas no es por el Banco Central, sino es por la economía. Entonces, ha hecho que el Banco Central cuente con más reservas (...). Uno puede decir que la transformación económica de Costa Rica, de una economía más orientada al sector externo, ha llevado que el Banco tenga un mayor nivel de reservas que le genere más intereses”, manifestó el jerarca.
El Banco Central explicó por escrito que el costo financiero de mantener reservas ha sido históricamente superior a los ingresos que estas generan, pero que actualmente hay una situación distinta.
La institución señaló que en la actualidad el diferencial entre las tasas en colones y las del exterior se ha reducido. Además, añadió que el volumen de los activos externos del Banco Central es superior al de sus pasivos con costo.
Fuerte acumulación
El proceso de acumulación de reservas del BCCR se inició a mediados del 2022, pero se intensificó a partir del 2023.
Lo anterior ocurre en medio de una mayor abundancia de divisas en la economía nacional, que ha llevado el precio del dólar respecto al colón a mínimos históricos en el Mercado de Monedas Extranjeras (Monex).
Esta mayor disponibilidad de divisas ha sido aprovechada por el Banco Central para fortalecer el saldo de sus reservas mediante la compra de dólares. Dichas operaciones también generan demanda de divisas y, por esa vía, evitan una mayor apreciación del colón frente al dólar.
En el acumulado a agosto de este año, el monto ingresado por intereses asciende a ¢218.313 millones, mientras que el gasto por este rubro llegó a ¢173.429 millones, generando un resultado neto de ¢44.884 millones en lo que va del año.
En cuanto al gasto, Cubero explicó que los pagos por intereses se redujeron durante la pandemia de covid-19 debido a la baja en las tasas de interés, pero volvieron a aumentar conforme se elevó la tasa de política monetaria (TPM) tras la crisis sanitaria.
Ahora, las reducciones realizadas en la TPM han permitido que los egresos por el pago de intereses se estabilicen, a pesar de que aumenten el saldo colocado y las captaciones del BCCR, señaló Cubero.
En ese rubro se incluyen los pagos por los rendimientos de los bonos de estabilización monetaria (BEM), así como los intereses de los instrumentos de depósito del BCCR, cuyos costos están vinculados con el comportamiento de la TPM.
¿Puede voltearse el escenario favorable?
En la sesión 6638 de la Junta Directiva del BCCR, dos directivos externaron que el costo financiero de las reservas monetarias podría aumentar.
De acuerdo con el acta de la reunión, Max Soto manifestó que el emisor estaba pagando tasas “de 4,70% o hasta 5%” por los BEM y que la rentabilidad de las reservas ya se encontraba en 327 puntos básicos (3,27%). “Ahí tenemos un margen negativo que es importante tenerlo en cuenta”, señaló.
Por su parte, Juan Robalino comentó: “Antes no era tan problemático, pero conforme están cambiando estas cosas, nos aumentan los costos de tener las reservas”.
El Banco Central explicó que el costo de esterilizar la liquidez ha superado históricamente el rendimiento de las reservas, porque estas se invierten en activos muy seguros y líquidos, es decir, de bajo riesgo y con una rentabilidad relativamente baja. Sin embargo, enfatizó que la realidad actual es distinta.
“El costo de esterilizar depende de las tasas de interés en colones e históricamente ha sido superior. No obstante, en la actual coyuntura económica local e internacional, las tasas de interés en el exterior, aún en países con alto perfil crediticio, son superiores a las tasas de interés en colones en algunos plazos”, indicó el emisor.
Madrigal explicó que cuando el BCCR compra $1 tiene que emitir el monto equivalente en colones. Luego, tiene que decidir si se recoge esa liquidez de manera parcial o total.
Sin embargo, manifestó que estos recursos se esterilizan utilizando diferentes instrumentos que pagan tasas distintas, como el Mercado Integrado de Liquidez (MIL), y no solo a través de los BEM.
Además, el presidente del Central aseguró que, posiblemente, los recursos colocados en el extranjero tendrán mejores rendimientos ante el incremento de las tasas de referencia en el exterior, como las de la Reserva Federal (Fed).
“En la época en que el Banco Central tenía muy pocas reservas, tenía muchos pasivos y muy pocos activos. Pasivos que se tenían que esterilizar y no teníamos el MIL (...). Teníamos que pagar tasas muy altas para esterilizar esos colones; eso ha cambiado”, afirmó Madrigal.
El jerarca del BCCR aseguró que, bajo la metodología de cuenta monetaria, que permite identificar cuánto tiene que emitir o retirar la entidad en pérdidas o ganancias, probablemente tendrá un superávit.
No obstante, Madrigal enfatizó que, bajo el cálculo más ordinario de resultados, que incluye factores como las variaciones cambiarias, el Banco Central probablemente no cierre el año con un superávit.
Colaboró la periodista Mónica Cerdas.
