Salud

Viruela del mono: ¿cuánto podría ayudarnos la vacuna contra la viruela humana?

Al no haber vacuna específica contra la enfermedad se busca la protección de la que erradicó a su virus ‘primo hermano’, pero todavía hay más preguntas que respuestas

Los casos de viruela del mono o viruela símica continúan diseminándose por varios países del mundo y en algunos puntos se están dando ciertos niveles de transmisión comunitaria. Una de las soluciones que se discute para el combate de la enfermedad es si la vacuna contra la viruela humana, una enfermedad causada por un virus “primo hermano”, podría dar algún nivel de protección cruzada.

Se ha hablado de vacunar a contactos de quienes resultaron positivos, a trabajadores de la salud e incluso a hombres que han tenido sexo con varios hombres en las últimas semanas.

Sin embargo, el asunto no es tan sencillo como instaurar campañas de vacunación o inocular a las personas en mayor riesgo. El tema fue discutido esta semana por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y diversos científicos han hablado del tema desde diferentes conferencias e incluso en sus plataformas de redes sociales.

“Tiene muchos bemoles, más de los que nos imaginamos. La verdad es que no se sabe la eficacia de ninguna de estas vacunas contra la viruela del mono”, resumió Ira Longini, bioestadístico que asesora a la OMS, en un artículo de la revista Science.

La viruela humana se erradicó del mundo en 1980 y no se volvieron a dar casos. Esta es la única enfermedad que ha sido erradicada por vacunación.

“Con la erradicación, la vacuna de esta enfermedad se metió a congeladores y casi no volvimos a escuchar de ella. Se guardaron algunas existencias en caso de que en algún momento pudieran necesitarse, pero no hubo cambios en su composición desde 1980″, dijo el virólogo alemán Gerd Sutter a Science.

Desde entonces, la viruela del mono tomó terreno y se afincó en África, donde es endémica en varios países. Entre el 1.° de enero y el 1.° de junio de 2022, se han visto 44 casos confirmados, 1.401 sospechosos y 67 muertos en 7 naciones de dicho continente.

“En todos estos años, la ciencia dio la espalda a tratar de conseguir una vacuna específica contra la viruela símica. Le toman importancia ahora, cuando comienza a verse en países ricos donde antes no se veían casos o lo hacía de forma esporádica”, señaló la viróloga Angela Rasmussen en su perfil de Twitter.

Aunque no es el terreno ideal, esto también da una ventaja: llevamos años de conocer a esta viruela y, al ser frecuente en países africanos, hay muchas personas con el conocimiento que les da el tratar a diario con el virus.

“No es una enfermedad nueva. Tenemos información de la viruela del mono desde hace 50 años. Hay estudios realizados en los países endémicos, la mayoría en las décadas de 1970 y 1980, pero también hay información reciente”, evidenció en conferencia de prensa Rosamund Lewis, jefa técnica de viruela del mono de la OMS.

Una de las interrogantes que buscan resolverse es si las personas que se inocularon contra viruela humana en las campañas de décadas anteriores tienen algún nivel de protección cruzada. Sin embargo, no es tan sencillo de calcular, y, además, puede ser que hubiera menos personas que se vacunaran en esa época.

Al desaparecer los casos de este mal en 1980, este biológico dejó de aplicarse y son cada vez menos las personas vivas que alguna vez se colocaron este biológico.

En Costa Rica hay una particularidad mayor; la enfermedad se eliminó en 1933, pero se continuó vacunando incluso hasta 1959, lo cual quiere decir que la población nacida después de ese año no cuenta con dicha protección. Las personas más jóvenes que accedieron a este fármaco tienen 63 años.

Además, hay otras cosas que deben tomarse en cuenta, según la infectóloga pediatra y exministra de Salud, María Luisa Ávila. Por ejemplo, las campañas de vacunación no fueron universales, como la de covid-19, o masivas, como la de la influenza. Estas fueron muy puntuales.

“No quiere decir que si yo nací en esa época yo haya sido vacunada”, puntualizó. “La estrategia de erradicación de viruela fue que aparecía un caso y se vacunaba en anillo alrededor. Se vacunaba a los vecinos y a gente con contacto cercano. Así se fue conteniendo. Si usted no estuvo en contacto con un caso, es posible que nunca la hayan vacunado y no tuviera esa protección”, dijo.

Otro factor que cuenta es que la protección de la vacuna disminuye con el tiempo.

“La protección también depende de en qué momento se vacunaron. Por ejemplo, México vacunó muchos años después de que se vacunara en Costa Rica. Ahí hay gente relativamente joven que posiblemente sí la recibió. Aquí, en la gente que eventualmente fue vacunada hace más tiempo, las personas son mayores y los anticuerpos van decayendo con el tiempo. Si se enfrentan a un virus parecido, podría ser que quede algo de inmunidad celular que haga que el sistema inmune recuerde ese estímulo”, explicó Ávila.

A esto hay que añadirle que los virólogos que han estudiado directamente ambos patógenos indican que la protección cruzada podría ser robusta durante los primeros cinco años y, luego, decaer.

De acuerdo con el biólogo molecular y escritor de ciencia Kai Kupferschmit, es usual escuchar que la vacuna contra la viruela humana da un 85% de protección contra la viruela símica. Esta afirmación se basa en un estudio publicado en 1988 en el que participaron 1.420 contactos de personas con viruela del mono, 989 habían recibido la vacuna y 431 no. Sin embargo, al no ser un ensayo clínico, sino un estudio observacional, para saber la verdadera eficacia con los brotes actuales se requiere de un nuevo protocolo.

¿Dónde conseguirlas? Las existencias mundiales son finitas. No solo basta con abrir congeladores y ver cuántas vacunas hay disponibles, un dato que Lewis confiesa todavía no se tiene a nivel mundial.

También hay otras opciones, pues los laboratorios que tuvieron este producto tomaron de sus reservas para crear más con nuevas tecnologías y procesos de manufactura más rigurosos. La vacuna que hoy se aplicaría es la de la farmacéutica danesa Bavarian Nordic, única que tiene licencia en algunos países para aplicarse contra la viruela del mono. Esta empresa ya anunció que tiene pedidos de “varios países” para tener reservas contra la viruela símica.

Este biológico utiliza el virus atenuado para provocar una respuesta inmunitaria en las personas.

Esa es otra de las preguntas clave. Por lo visto hasta el momento, dadas las existencias de las vacunas y las características de la enfermedad, también se haría en anillo, a quienes tienen más riesgo de contagio.

“Vamos a crear un sistema de consulta y cooperación basado en equidad y necesidad. La OMS no recomienda una vacunación generalizada”, enfatizó Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS.

Lewis aseveró que la estrategia es la profilaxis postexposición, es decir, la vacunación de la persona que estuvo expuesta a otra que tiene o tuvo la enfermedad. La vacuna debe recibirse en los cuatro días posteriores a la exposición.

Un segundo grupo serían las personas que están en más riesgo de exposición, como los trabajadores de la salud.

Sylvie Briand, directora del Departamento de Enfermedades Pandémicas y Epidémicas de la OMS, es enfática en que debe “controlarse la necesidad”.

“No vamos a enviar lotes de miles de vacunas, sino enviar pequeñas cantidades a cada lugar y tratar de anticiparnos para impedir la propagación continua”, especificó.

Las últimas estadísticas de la OMS mencionan que, a este miércoles 8 de junio, había más de 1.000 casos confirmados en 29 países donde la enfermedad no es común. No se han dado fallecimientos.

Reportes elaborados por investigadores independientes hablan de que a este jueves 9 de junio, había 1.273 confirmados, dos probables y 37 sospechosos en 40 países. Argentina y México son los únicos países latinoamericanos con casos confirmados. Hay sospechosos en Brasil, Uruguay, Paraguay y Bolivia. En Costa Rica se descartó el caso sospechoso.

A esto se le une un cuestionamiento que se está viendo en algunos países, ¿puede una persona que ya tuvo viruela símica volverse a infectar? Lewis tiene sus dudas, porque se han visto reinfecciones en casos muy específicos.

“Hay mucho que desconocemos en este momento, especialmente en las nuevas circunstancias. Con respecto a la inmunidad de por vida para quienes adquieren una infección, por analogía con la viruela humana podríamos decir que hay inmunidad, pero hemos visto casos de trabajadores sanitarios que han tenido un segundo caso. No es algo 100% seguro, debemos investigarlo”, concluyó.

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