Salud

BA.5: ¿Cómo es la nueva versión de ómicron que circula en Costa Rica?

Inciensa detectó subvariante en infecciones que datan de mayo pasado: ¿cuáles diferencias tiene con las otras variantes en cuanto a transmisión, síntomas y anticuerpos?

La BA.5, una subvariante o sublinaje de la variante ómicron, del virus SARS-CoV-2, causante de la covid-19, está en Costa Rica. Esta variante se caracteriza por una mayor transmisibilidad del virus y, además, porque tiene una mayor habilidad para evadir los anticuerpos generados por una infección (o infecciones) previa y por las vacunas, aunque no está relacionada con un peor pronóstico.

Hasta el pasado 25 de junio, el Instituto Costarricense de Investigación y Enseñanza en Nutrición y Salud (Inciensa), ente encargado de coordinar el análisis genómico del SARS CoV-2, se había visto este sublinaje en muestras de 42 personas. Las primeras correspondían a individuos cuyos síntomas iniciaron a mediados de mayo.

Sin embargo, esta subvariante está presente en muchos más habitantes. En nuestro país se realizan análisis genómicos a cerca del 1% de las muestras, por lo que casi todas escapan del estudio. El análisis genómico consiste en escudriñar el virus gen por gen en busca de mutaciones que caractericen a una u otra variante o subvariante.

En el mundo, este sublinaje está presente en 83 países, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Junto con su “variante hermana”, la BA.4, ha motivado, en gran parte, las nuevas olas pandémicas en Europa y Estados Unidos. . La BA.4 había sido confirmada en Costa Rica en mayo pasado, hasta el momento este otro sublinaje se ha registrado en 73 países.

En Estados Unidos, por ejemplo, a estas variantes les tomó dos meses convertirse en las dominantes y dejar otros sublinajes considerados de altísima transmisión, como el BA.2.

¿Cómo es esta variante y por qué los ojos de científicos del mundo están sobre ella? La Nación revisó los documentos de la OMS, vio informaciones de otros países y conversó con el microbiólogo y especialista en bioinformática José Arturo Molina. Él es uno de los profesionales que, desde la Universidad de Costa Rica (UCR) apoya al Inciensa en el estudio del virus que circula en suelo tico. Así, se respondieron las preguntas más comunes que deja BA.5.

¿Cuáles son los cambios vistos en BA.5?

Mora explicó que las subvariantes son nuevas divisiones dentro de la misma ómicron. Conforme nos vamos defendiendo del virus, este busca quedarse entre nosotros y por esto muta. Los cambios que hagan al SARS-CoV-2 más transmisible o más “escabullidizo” a la protección de nuestras defensas (ya sea las generadas por una infección previa o por vacunas) más subsistirá, las que no tengan cambios con estas con estas características desaparecerán.

“El virus genera formas de ‘escaparse’. Es un proceso de selección en la cual las versiones del virus mutan y las que tienen más habilidad para transmitirse y para evadir los anticuerpos tienen más chance de quedarse circulando entre nosotros, las que son menos transmisibles y son fácilmente detectadas por nuestras defensas para atacarlas no tendrán tanta ‘esperanza de vida,’ por así decirlo”, expresó.

El virólogo argentino Humberto Debat dijo al proyecto Chequeado que tanto BA.5 como BA.4 presentan dos mutaciones llamadas L452R y F486V. Estas mutaciones están en un lugar clave: la proteína espiga (o spike, en inglés). Esta proteína es la “puerta de entrada” del virus al organismo humano.

Los cambios para evadir las defensas no son nuevos... y van a seguir.

Estos son los más reportados en la literatura mundial. No distan mucho de los ya vistos en otras variantes.

  • Tos
  • Mucosidad abundante
  • Congestión nasal
  • Dolor de garganta (se reporta más fuerte que con otras variantes)
  • Fatiga
  • Dolor de cabeza
  • Dolor muscular
  • Fiebre

Por otra parte, estos son síntomas que se reportaban más con variantes anteriores que no se ven con frecuencia en BA.5.

  • Pérdida o cambios en los sentidos del gusto y olfato
  • Dificultad para respirar
  • Síntomas digestivos, como náuseas, vómitos y diarrea

No hay evidencia científica como para pensar eso. De hecho, Molina precisó que más bien hay motivos para creer que los síntomas son tan leves como los vistos en ómicron.

“Podría estar asociado a que el virus se ha atenuado, o a que ahora hay mucha población con al menos dos vacunas y una cada vez mayor con tres o a una combinación de ambas”, precisó.

Sin embargo, el especialista recordó que desde que se iniciaron las olas relacionadas con ómicron, esta sí ha sido grave para algunos grupos específicos de personas, dentro de las que destacan quienes tienen problemas inmunitarios, adultos mayores y los no vacunados.

Sí. Es más común que personas incluso con su esquema completo y un segundo refuerzo se contagien. Sin embargo, la vacuna sigue protegiendo contra complicaciones, hospitalizaciones y fallecimientos.

“No es que la vacuna no sirva, ese no es el escenario, pero sí que se necesitan refuerzos y ojalá los próximos ya sean con versiones actualizadas de la vacuna”, puntualizó Molina.

Sí. Especialmente en quienes no están vacunados o no han completado su esquema. Para Molina, esto se debe a que la vacuna protege más que una infección natural en una persona no inoculada. En otras palabras, es más fácil para el virus escaparse de las defensas generadas por una infección que por una vacuna

“Las personas que se confían a la infección natural versus las vacunadas tienen más riesgo de sintomatología”, resumió.

El especialista explicó: “cuando nos vacunamos, la respuesta inmune es más controlada. Las vacunas nos ponen una fracción del virus (un antígeno, en este caso) en una cantidad mucho mayor de la que nos llegaría en una infección. Eso hace que nos rindan mucho más los anticuerpos y células de defensa que en el caso de que nos infectemos y no tengamos una sola dosis”.

Con este sublinaje es más difícil la prevención. Pero no imposible. Las medidas anteriores contra las otras variantes siguen funcionando, pero debemos ser más rigurosos.

“Sin que esto signifique volver al ‘quédate en casa’ y dejar toda actividad con otras personas, jamás”, aclaró el microbiólogo, “pero sí debemos manejar los riesgos, especialmente ahora, que no tenemos políticas públicas para evitar la propagación del virus y todo recae en nuestra responsabilidad individual para protegernos y proteger a quienes están a nuestro alrededor”.

Un repaso de las medidas de contención:

  • Buen lavado de manos
  • Esquema completo de vacunación
  • Preferir espacios abiertos
  • En caso de estar en espacios cerrados, abrir puertas y ventanas para mejorar la circulación de aire
  • Si debe estar en un espacio cerrado con poca ventilación permanecer allí el menor tiempo posible
  • Usar la mascarilla, especialmente en sitios cerrados o donde no pueda guardarse la distancia. El cubrebocas debe estar bien fijado, sin que tengan huecos o se mueva y debe cubrir por completo boca, nariz y mentón. Si está en sus posibilidades, prefiera las mascarillas N95 o KN95.
  • Si tiene síntomas respiratorios, evite salir de casa.
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