
Una nueva especie de rana de vidrio fue identificada en Ecuador y recibió el nombre de la campeona olímpica Neisi Dajomes. El hallazgo ocurrió en una zona que los científicos consideran un santuario de anfibios por su alta biodiversidad.
La especie fue descrita en un estudio publicado el 8 de abril en la revista PLOS One. El reconocimiento honra a la atleta ecuatoriana que ganó la medalla de oro en levantamiento de peso en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, en la categoría femenina de hasta 76 kg. Ella se convirtió en la primera mujer de su país en alcanzar ese logro.
Las ranas de vidrio pertenecen a un grupo de cerca de 12 géneros y 167 especies. Viven en árboles de bosques tropicales de América Central y del Sur. Su nombre se debe a la piel transparente en la parte inferior del cuerpo. Esta característica permite observar órganos internos como el corazón.
La nueva especie, llamada Nymphargus dajomesae sp., presenta una piel verde uniforme con textura granulada en la parte superior. En la zona inferior posee una membrana blanca que cubre órganos como el corazón, el esófago, el estómago y los riñones. Otras membranas internas son transparentes.
En Ecuador existen 21 especies del género Nymphargus. De ellas, once son endémicas. Sin embargo, la identificación de estas ranas resulta compleja por su alta similitud física. Además, la falta de muestreo en varias zonas limita el conocimiento sobre su distribución.
El primer ejemplar de esta especie apareció a pocos kilómetros de áreas agrícolas y de una zona minera. Investigadores detectaron que la actividad minera provocó una disminución en poblaciones de anfibios cercanas. A pesar de esto, aún no se define si la nueva especie enfrenta riesgo de extinción.
Las expediciones se desarrollaron entre 2017 y 2018 en la Reserva Natural El Quimi, una región montañosa en el sur de Ecuador. El equipo fue liderado por la científica Mylena Masache, de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador.
Uno de los investigadores, Diego Cisneros, de la Universidad San Francisco de Quito, señaló que el hallazgo destaca el papel de mujeres en la ciencia y la sociedad. Indicó que la especie simboliza el reconocimiento a quienes influyen en el futuro.
El equipo reportó que más del 85% de los anfibios observados en la zona eran desconocidos para la ciencia. Este dato evidencia el enorme potencial de la región, que los expertos describen como un “mundo perdido” de diversidad de anfibios.
Los científicos insisten en la necesidad de continuar los estudios en el sureste de Ecuador y en la frontera con Perú. También plantean mantener esfuerzos para identificar nuevas especies de fauna y flora en esta área.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
