
Un acuerdo de convivencia entre productores y ambientalistas abrió una nueva vía para proteger al chorlito ceniciento, una de las aves playeras migratorias más amenazadas del mundo. La especie tiene una población estimada de menos de 1.000 individuos y habita en lagunas de la estepa patagónica austral.
La iniciativa surgió en el sur de Argentina, donde la organización Ambiente Sur impulsó el Proyecto Pluvianellus. Este programa promueve compromisos voluntarios entre actores productivos, empresas, organismos públicos y organizaciones ambientales. El objetivo es armonizar la producción ganadera con la conservación de la biodiversidad.
El plan se ejecuta mediante convenios adaptados a cada campo. Incluye dos fases. La primera abarca diagnóstico y planificación. La segunda contempla acciones como protección de nidos, manejo del ganado y monitoreo de la especie. Más de diez establecimientos en Santa Cruz y Tierra del Fuego participan en esta estrategia.
Una de las medidas clave consiste en instalar protectores de nidos en las orillas de lagunas. Esta acción evita que el ganado pise los huevos. También se propone a los productores elaborar inventarios de aves en sus terrenos.
El chorlito ceniciento nidifica en zonas cercanas al agua. Muchos de estos sitios son campos privados con actividad productiva. El director ejecutivo de Ambiente Sur explicó que la propuesta busca una intervención mínima para permitir la convivencia entre fauna y ganadería.
En la estancia Carlota, ubicada a 90 km de Río Gallegos, el productor César Guatti se sumó al proyecto. En su propiedad se encuentra la laguna Potrok Aike, de origen volcánico, donde anida la especie. El productor consideró que esta iniciativa aporta valor al establecimiento y facilita el intercambio de conocimiento sobre la fauna local.
El sitio posee 600 hectáreas de superficie y una profundidad de 90 metros. Allí habitan diversas aves. El monitoreo permitió identificar especies y comprender mejor su comportamiento dentro del sistema productivo.
Los productores señalaron que la convivencia es viable si existe equilibrio entre fauna y actividad ganadera. También indicaron que los mercados internacionales valoran cada vez más las prácticas sostenibles.
El modelo toma como referencia experiencias aplicadas en Países Bajos. En esos casos se utilizaron estructuras similares para proteger aves en zonas ganaderas. Las jaulas permiten que los adultos incuben sin interferencias mientras el ganado circula cerca.
El chorlito ceniciento mide cerca de 18 cm y pesa entre 80 g y 90 g. Presenta plumaje gris ceniciento en la parte superior y blanco en el abdomen. Sus ojos son rojos y sus patas rosadas. Su capacidad de camuflaje dificulta su observación.
En el ámbito internacional, Argentina y Chile impulsaron una Acción Concertada para la conservación de la especie durante la COP15 de la Convención sobre Especies Migratorias. Esta iniciativa fortalece el trabajo binacional que ambas naciones desarrollan desde 2021.
El proyecto también involucra al Centro de Rehabilitación de Aves de Leñadura en Chile. Ambas organizaciones identificaron zonas críticas de reproducción y áreas clave para la supervivencia del ave.
En invierno, el estuario del río Gallegos y las lagunas de la estepa concentran cerca del 10% de la población mundial de esta especie.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
