Medio Ambiente

Área de Conservación de Guanacaste no abrirá sendero de Islas Murciélago por daños en ecosistema

Entre mayo y octubre del 2021, se permitió el acceso de 35 personas al día para ayudar con la reactivación económica del sector, pero la experiencia no fue positiva por el impacto ocasionado al ecosistema

El Área de Conservación de Guanacaste (ACG) anunció que no reabrirá el acceso al sendero de la Isla San José, ubicado en el archipiélago de las Islas Murciélago, debido a los daños ocasionados al ecosistema durante los meses que estuvo abierta al turismo, entre mayo y octubre del 2021.

De acuerdo con la ACG, este lugar no estaba abierto formalmente al uso turístico, puesto que no era el objetivo para el cuál se había destinado en un principio. Sin embargo, ante la petición de un grupo de tour operadores locales y con el fin de ayudar con la reactivación económica, se permitió el acceso de 35 personas al día de manera extraordinaria durante los meses que estuvo habilitada para ese fin.

Según Marco Bustos, de la Dirección de Áreas Silvestres Protegidas, la experiencia de esta apertura turística de la isla no fue positiva, debido al impacto ocasionado al ecosistema del lugar, declarado en 1999 como Patrimonio Natural de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).

“Nosotros como Área de Conservación hicimos algunos esfuerzos para mantener la visitación turística durante el tema de la pandemia. Nosotros flexibilizamos, de nuestra parte generamos diariamente la visita de 35 personas para que fueran a la isla, pero nos dimos cuenta de que todo este proceso no era más que un impacto negativo hacia algo que debe conservarse”, afirmó Bustos a La Nación.

Bustos destacó que entre las razones que pesaron para cerrar el acceso al lugar están la alteración de los ecosistemas debido a las embarcaciones que visitaban el sitio, así como una erosión del suelo y la compactación de la arena de la playa, la cual afecta el proceso de anidación de las tortugas verde y negra en la isla.

El funcionario también mencionó que el sitio no contaba con las condiciones necesarias de infraestructura que exige el ejercicio de la actividad turística, como servicios sanitarios o agua potable. “Una infraestructura en un sitio de estos cuesta mucho más, porque hay que acarrear al material hasta el lugar y utilizar los elementos necesarios para que no se dañen tan rápido. Entonces, son estas situaciones las que hacen que este sitio no tenga las características para poder hacer turismo, donde la gente necesita un servicio sanitario completo, agua potable y otros elementos”, aseguró Bustos.

Además, no tenían la cantidad de personal suficiente para la atención de los visitantes, que en ocasiones llegaba a exceder la cantidad diaria de 35 personas porque los operadores de tours vendían los espacios sin contar con la reserva necesaria para acceder al sendero.

El funcionario recalcó que decidieron priorizar la conservación del ecosistema, ya que la Isla San José cuenta con atractivos únicos de la región, como una pequeña playa con características muy particulares, que contiene formaciones de arena solidificadas, llamadas dunas, que estaban en riesgo de conservación por la visitación.

Esta playa también representa el sitio más importante en Centroamérica para la anidación de la tortuga verde, lo que la ubica como la tercera en importancia para la conservación de esta especie, después del Archipiélago de Galápagos y Michoacán, en México.

“Claramente la basura, las personas caminando, o la gente que se acuesta en las dunas fósiles con sus paños, o que se tira con bloqueador al agua afectan el ecosistema. Entonces empezamos analizar que esas 35 personas que entraban diariamente ya nos generaba un impacto que podía ser irreversible en la isla”, manifestó Bustos.

Bajo esas condiciones, la ACG decidió eliminar el proceso de flexibilización que permitía el ingreso de turistas al lugar. “No queremos perder la isla, ni los ecosistemas que están protegidos en este sitio. Al final, a lo que hemos llamado a nuestros operadores turísticos es a que puedan interpretar esto, o sea que esto lo puedan utilizar como parte de su criterio para mostrar a los visitantes para que puedan entender que esta isla es única Centroamérica”, afirmó el funcionario.

Bustos recalcó que el Área Marina del Parque Nacional Santa Rosa sigue abierta, por lo que los visitantes podrán continuar disfrutando de las aguas alrededor del archipiélago para hacer actividades como esnórquel, buceo, surf o paseos en bote.

Los turistas pueden realizar buceo en las playas de San Pedrillo, El Gran Susto, Los Arcos, Bajo Negro, Bajo Pochote. Practicar esnórquel en sitios como San Pedrito Norte, Bajo Pochote, Bajo MM, El Canal o isla Pelada. Mientras que los surfistas también pueden realizar esta actividad en las playas de Potrero Grande, Punta Varas y Naranjo.

El funcionario destacó que también hay recorridos en bote que permiten observar los paisajes, geología, mamíferos marinos y otros elementos que se pueden apreciar desde las embarcaciones, sin necesidad de pisar la tierra, como la formación rocosa de Peña Bruja (Conocida como Roca Bruja).

“Nosotros llamamos a que puedan venir a disfrutar de estos atractivos, donde las personas también pueden disfrutar. Al final, el área marina no se comprende de una banca que estaban en un punto alto (en alusión al sendero), sino que hay muchísimo más. Realmente entendemos que la gente buscaba ese detalle, pero no empezamos a analizar el impacto que esto provoca en este ecosistema único”, concluyó Bustos.

Luis Enrique Brenes

Luis Enrique Brenes

Bachiller en Comunicación Colectiva con énfasis en Periodismo de la Universidad de Costa Rica.

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