AFP . 8 mayo
La primera ministra de Escocia y líder del Partido Nacional Escocés (SNP), Nicola Sturgeon (izquierda), felicita a la candidata del SNP, Kaukab Stewart, después de que fue elegida MSP por Glasgow Kelvin en las elecciones parlamentarias escocesas, en Glasgow el 8 de mayo del 2021. Foto: AFP
La primera ministra de Escocia y líder del Partido Nacional Escocés (SNP), Nicola Sturgeon (izquierda), felicita a la candidata del SNP, Kaukab Stewart, después de que fue elegida MSP por Glasgow Kelvin en las elecciones parlamentarias escocesas, en Glasgow el 8 de mayo del 2021. Foto: AFP

Reino Unido. Los independentistas del Partido Nacional Escocés (SNP) ganaron las elecciones del parlamento local con 64 escaños, a un escaño de la mayoría absoluta, lo que les concede un cuarto mandato consecutivo, de acuerdo con los resultados este sábado.

Además, los Verdes, también a favor de una separación del Reino Unido, logran ocho escaños, lo que representa una mayoría en favor de la independencia.

En tanto, los conservadores, del primer ministro británico Boris Johnson, lograron la segunda posición con 31 diputados.

Los independentistas escoceses, de la popular primera ministra Nicola Sturgeon, reivindicaron una mayoría en el parlamento local en favor de la separación del Reino Unido, lo que según ellos obliga a Londres a aceptar el nuevo referendo de autodeterminación rechazado por Johnson.

Dos días después del superjueves” de elecciones locales en el Reino Unido, los resultados están llegando progresivamente. En Inglaterra son de momento positivos para los conservadores en el poder y, el primer ministro británico, superó holgadamente la prueba, arrebatando escaños en territorio tradicionalmente laborista, en especial un preciado bastión del noreste del país, Hartlepool.

Sturgeon advirtió este sábado al jefe del gobierno británico contra cualquier rechazo a autorizar un referendo de autodeterminación tras esta esperada victoria.

“No hay simplemente ninguna justificación democrática para que Boris Johnson, o quien sea, intente bloquear el derecho del pueblo escocés a elegir su propio futuro”, declaró Sturgeon en un discurso.

“Al parecer no hay duda de que habrá una mayoría proindependencia en este parlamento”, añadió la primera ministra escocesa, en alusión a los Verdes ecologistas, quienes son también partidarios de celebrar un referendo.

“Es la voluntad de este país” agregó Sturgeon, advirtiendo que cualquier iniciativa de los conservadores para impedir un nuevo referendo los colocaría “en oposición directa con la voluntad del pueblo y demostraría que Reino Unido no es una sociedad entre partes iguales”.

Johnson, quien debe autorizar este referendo, se opone firmemente, al considerar que tal consulta solo puede hacerse una vez por generación. En el del 2014, 55% de los electores escoceses votó por permanecer en el Reino Unido.

“Creo que un referendo en el contexto actual es irresponsable e imprudente”, dijo Johnson al diario Telegraph.

Pero los partidarios de un nuevo referendo señalan que el brexit, al cual se oponían un 62% de escoceses, cambió las cosas.

No obstante, Sturgeon juega la carta de la prudencia, comprometiéndose a organizar un referendo “a su debido tiempo”, una vez superada la crisis sanitaria.

El primer ministro británico, Boris Johnson, se opone a un referendo. Foto: AFP
El primer ministro británico, Boris Johnson, se opone a un referendo. Foto: AFP
Se mantiene avance conservador

En cambio, a nivel nacional, y pese a una serie de escándalos sobre vínculos cercanos entre poder e intereses privados, Johnson consiguió mantener el avance que los conservadores lograron en las legislativas del 2019, en el denominado “muro rojo” laborista, esas zonas del norte de Inglaterra afectadas por la desindustrialización y favorables al brexit.

Por su parte, el Partido Laborista está desconcertado tras la derrota de Hartlepool que dejó al líder del partido, Keir Starmer, “amargamente decepcionado”.

Starmer prometió hacer “todo lo posible” para recuperar la confianza de los votantes.

Los laboristas puede presumir de muy buenos resultados en Gales, donde mantienen el control del parlamento local, lo que les permite permanecer en el poder.

La laborista Joanne Anderson, de 47 años, fue elegida alcaldesa de Liverpool (norte de Inglaterra), convirtiéndose en la primera mujer negra elegida a la cabeza de una gran ciudad británica.

En Londres, el laborista Sadiq Khan, quien en 2016 fue el primer musulmán en gobernar una gran capital occidental, es dado como favorito para un segundo mandato frente al conservador Shaun Bailey, pero los resultados esperados este sábado se anuncian más ajustados de lo previsto.

Información actualizada a las 3:35 p. m. con resultados.