Política

G7 apunta a hacerle frente a la próxima pandemia en menos de 100 días

Las mayores economías del planeta se comprometieron a acelerar el desarrollo de vacunas, tratamientos y diagnósticos, así como a evitar que se repita la devastación de la covid-19

Los líderes del G7 debatieron el sábado, en el segundo día de su cumbre en Inglaterra, sobre grandes desafíos internacionales, encabezados por la prevención de futuras pandemias, la preocupación ante la influencia rusa y un plan de infraestructuras para rivalizar con China.

El primer viaje internacional del presidente estadounidense Joe Biden busca unir a sus aliados frente a los retos que plantean Pekín y Moscú, tanto en el plano económico como en el de las vacunas contra la covid-19.

La intensa gira europea de Biden comenzó con esta cumbre de las siete gran economías del mundo, durante tres días, en la ciudad costera de Carbis Bay.

Después de su reencuentro el viernes, tras casi dos años sin reunirse debido a la pandemia, los jefes de Estado y de Gobierno de Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y el Reino Unido se pusieron al trabajo.

En el plano sanitario, tras prometer el viernes donar mil millones de vacunas contra la covid-19 a otros países, los líderes buscaron la manera de evitar nuevas crisis.

En una “Declaración de Carbis Bay”, las “principales democracias del mundo se comprometerán a evitar que vuelva a producirse una pandemia mundial, para que la devastación causada por el covid-19 no se repita”, aseguró Johnson, quien calificó este acuerdo de “momento histórico”.

Entre sus compromisos, consignaron reducir el tiempo de desarrollo de vacunas, tratamientos y diagnósticos, con la esperanza de estar listos en menos de 100 días para hacer frente a una enfermedad repentina.

También reforzar la vigilancia sanitaria y reformar la Organización Mundial de la Salud (OMS) para hacerla más fuerte.

La declaración no se pronuncia, sin embargo, sobre la espinosa propuesta de suspender las patentes de vacunas para acelerar su producción, apoyada por Estados Unidos y Francia pero rechazada por Alemania.

“Esta declaración no resuelve los problemas fundamentales que impiden que las vacunas sean accesibles a la mayoría de la humanidad”, denunció la organización no gubernamental Oxfam.

Inversión en países de renta media y baja

El primer ministro británico, Boris Johnson, protagonizó una nueva riña con los europeos por su eterno desacuerdo en torno al Brexit. Johnson amenazó con suspender la aplicación del acuerdo en Irlanda del Norte si la Unión Europea no muestra flexibilidad, arrojando un jarro de agua fría sobre la pretendida unidad del G7.

Aún así, todos los líderes se mostraron en la misma sintonía en cuestiones de política internacional.

Por iniciativa de Biden, el G7 lanzó un plan mundial de infraestructuras que invertirá cientos de miles de millones de dólares en “países de renta baja y media”, el cual busca contrarrestar un proyecto chino denominado “nuevas rutas de la seda”, que consiste en grandes obras destinadas a reforzar su influencia internacional.

Aunque "los distintos socios del G7 tendrán orientaciones geográficas diferentes", el proyecto "tendrá un alcance global, desde América Latina y el Caribe hasta África y el Pacífico", aseguró la Casa Blanca.

Bautizado “Reconstruir el mundo mejor”, la iniciativa debe ayudar a esos países a recuperarse de la pandemia, con énfasis en el clima, la salud, el desarrollo digital y la lucha contra la desigualdad.

Sin embargo, la Casa Blanca aseguró que no quiere poner el foco en Pekín.

"No se trata de empujar a los países a elegir entre Estados Unidos y China. Se trata de proponer otra visión y otro enfoque", afirmó un alto responsable estadounidense.

En conferencia de prensa, los periodistas preguntaron si se puede considerar que Estados Unidos volvió a la escena internacional, tras los años aislacionistas de Donald Trump.

“Absolutamente”, respondió el presidente de Francia, Emmanuel Macron.

El G7 tiene previsto debatir formalmente el domingo sobre la lucha contra el cambio climático y la conservación de la biodiversidad, preparando el terreno para la conferencia de la ONU sobre el clima, la COP26, que se celebrará en noviembre en la ciudad escocesa de Glasgow.