Presentado por: Ministerio de Trabajo
Siete de cada diez trabajadores en Costa Rica aseguran que durante su jornada laboral no tienen tiempo suficiente ni siquiera para hacer pausas, mientras que seis de cada diez reconocen que, al terminar el día, continúan pensando en asuntos del trabajo. Los datos reflejan una realidad que durante años ha permanecido poco visible en los centros laborales: los riesgos psicosociales.
Frente a ese escenario, el país cuenta desde 2025 con una herramienta desarrollada específicamente para la realidad costarricense que busca ayudar a las empresas a identificar esos factores antes de que se traduzcan en incapacidades, rotación de personal, ausentismo o disminución de la productividad. Se trata del Método para Evaluar Factores Psicosociales en el Trabajo (MEPS-CSO), elaborado por el Consejo de Salud Ocupacional (CSO) y disponible de forma gratuita para todas las razones sociales inscritas en el Portal de Centros de Trabajo (PCT).
La necesidad de contar con este instrumento quedó evidenciada en la primera Encuesta Nacional de Factores Psicosociales en el Trabajo 2025, realizada por el Consejo de Salud Ocupacional, en la que participaron 22.118 personas trabajadoras de los sectores público y privado. El estudio reveló que el 74% considera que la carga de trabajo le impide realizar pausas durante la jornada, mientras que un 63% afirma que le cuesta desconectarse emocionalmente del trabajo una vez finalizado el horario laboral.

Una ventaja súper importante del método es que, por primera vez, Costa Rica dispone de una herramienta científica diseñada con base en las condiciones laborales del país.
— Gloriana Solano, Área de Formación, Divulgación y Promoción del Consejo de Salud Ocupacional.
“Antes se recurría a metodologías desarrolladas en otros países. El MEPS-CSO fue construido y validado con información nacional, por lo que permite evaluar factores psicosociales acordes con la realidad costarricense”, explicó Gloriana Solano.
Una radiografía del ambiente laboral
Los factores psicosociales corresponden a las condiciones en que se organiza y desarrolla el trabajo y a la interacción entre estas y las características de cada persona trabajadora. Cuando esas condiciones generan efectos negativos de forma sostenida y no son atendidas oportunamente, pueden convertirse en riesgos psicosociales que afectan la salud, el bienestar y el desempeño laboral.
El MEPS-CSO permite evaluar dimensiones como las exigencias del puesto, el control y la autonomía, las relaciones sociales y el liderazgo, la violencia en el trabajo y el reconocimiento que reciben las personas colaboradoras.

Más que una encuesta, el método constituye un proceso de evaluación. Las personas trabajadoras responden un cuestionario de 104 preguntas, cuya aplicación tarda alrededor de 25 minutos. Posteriormente, la empresa recibe un informe que identifica el nivel de riesgo presente en cada dimensión y ofrece recomendaciones para intervenir.
Uno de los aspectos que destaca el Consejo es la confidencialidad del proceso. Las respuestas son completamente anónimas y el sistema únicamente genera resultados consolidados, sin identificar quién respondió cada cuestionario.
“Lo que recibe la empresa es un informe con las características generales del centro de trabajo. Nunca se identifica quién respondió cada pregunta ni qué contestó cada trabajador”, indicó Solano.
El diagnóstico como punto de partida
El principal objetivo del método es ofrecer una fotografía del ambiente laboral para que las organizaciones puedan detectar oportunamente aquellos factores que podrían afectar la salud mental y física de sus colaboradores.

Desde el Consejo de Salud Ocupacional insisten en que la evaluación constituye el primer paso para prevenir los riesgos psicosociales.
La evaluación permite identificar qué está ocurriendo dentro del centro de trabajo y orientar acciones preventivas para construir ambientes laborales más saludables.
— Gloriana Solano, Área de Formación, Divulgación y Promoción del Consejo de Salud Ocupacional.
Además del diagnóstico, el sistema genera recomendaciones específicas para cada organización, las cuales sirven como base para elaborar planes de mejora y medir nuevamente los resultados aproximadamente cada dos años.
No basta con ofrecer beneficios
Según Solano, muchas empresas impulsan iniciativas de bienestar como gimnasios, actividades recreativas o sesiones de yoga. Aunque estas acciones pueden contribuir al bienestar de los colaboradores, no sustituyen las medidas dirigidas a eliminar las causas que generan los riesgos.
“La prioridad debe ser identificar qué está generando el riesgo y actuar sobre esa fuente. Si una persona regresa de una actividad de bienestar al mismo ambiente que le está causando estrés, el problema continúa presente”, señaló.
La encuesta también reveló que la mitad de las personas trabajadoras considera limitada su posibilidad de aportar ideas, participar en la solución de problemas o influir en decisiones relacionadas con su trabajo, una condición que puede aumentar el desgaste emocional cuando se mantiene en el tiempo.

En contraste, el estudio también identificó factores protectores. El 83% de los participantes percibe una buena unión entre los equipos de trabajo, el 77% destaca la colaboración entre compañeros y un 71% asegura recibir apoyo cuando enfrenta situaciones personales difíciles, elementos que pueden fortalecer la salud mental dentro de las organizaciones.
El impacto también llega a las empresas
La exposición prolongada a riesgos psicosociales puede generar estrés laboral crónico, fatiga física y mental, dificultades para concentrarse, problemas emocionales y una disminución del bienestar general.
Para las organizaciones, estas situaciones también se traducen en mayores incapacidades, ausentismo, rotación de personal, pérdida de productividad y costos asociados al reclutamiento y capacitación de nuevos colaboradores.
El Consejo recuerda además que los riesgos psicosociales no se limitan a la sobrecarga laboral. Situaciones como el acoso laboral, el acoso sexual, la discriminación o la violencia ejercida por usuarios, clientes o terceros también pueden deteriorar significativamente el ambiente de trabajo y afectar la salud de quienes las experimentan.
Gratuito y con recomendaciones incluidas
El Consejo de Salud Ocupacional recomienda aplicar el método en organizaciones con más de diez trabajadores, tanto para garantizar el anonimato de las respuestas como para obtener resultados representativos.

Además del diagnóstico, el sistema genera recomendaciones específicas para que cada organización pueda diseñar un plan de mejora y volver a aplicar la evaluación aproximadamente cada dos años, con el fin de medir los avances.
El MEPS-CSO está disponible de forma gratuita para todas las razones sociales inscritas en el Portal de Centros de Trabajo (PCT). Las organizaciones interesadas pueden solicitar más información escribiendo al correo notificacionescso@mtss.go.cr o comunicándose al teléfono 2101-0789.
Para
BRAND VOICE es la unidad de generación de ideas y contenidos de GRUPO NACIÓN para las marcas con distribución en sus plataformas digitales y redes sociales. Este contenido fue producido para un anunciante y publicado por Brand Voice.


