Osvaldo Calderón. 22 noviembre, 2019

¿Va de viaje fuera del país y tiene hambre? La primera parte de esa pregunta se responde con un sí o un no.

Ante la afirmación, cabe rescatar que un viajero que esté a punto de abandonar Costa Rica, podría llevarse un estómago lleno y un cuerpo complacido al comer donde pronto le detallaré.

Si no va de viaje, también puede darse la vuelta por Río Segundo y disfrutar de la buena comida, la música en vivo y el cálido ambiente que conlleva estar a 952 m s.n.m.

Una corvina exquisita, una lasaña de pollo llenadora y unos espagueti con frutos del mar fueron parte del recuerdo que significó haber visitado esta terraza.

Estaba en Llorente cuando Didier pasó por mí en carro para ir a comer a un restaurante en la ciudad de los mangos. Era viernes, 15 de noviembre, al mediodía y la comida italiana esperaba por nosotros mas no un avión.

Anteriormente, este colega me había recomendado un lugar donde vale la pena ir a postrear y del cual publiqué otro artículo de los famosos ‘cannoli’.

Y a “la Liga” no fuimos en vano. El viaje de unos 45 minutos estuvo fluido a excepción de la congestionada La Uruca.

A esta cabecera de provincia he ido poco y el agradable calor que percibía me hacía sentir como en la playa. El cielo encapotado enviaba señales del aguacero que iba a llegar más tarde.

Ni un kilómetro al norte del aeropuerto Juan Santamaría y allí nos bajamos: frente a la radial Francisco J. Orlich, en Mango Plaza, donde son muy gustadas las opciones gastronómicas.

Al ingresar, destacaba un aviso: el siguiente viernes —22 de noviembre— se estaría presentando el cantante y presentador de televisión Omar Cascante.

Nos recibía Ileana Alfaro, una empresaria que ha sacado adelante a Francesco Terraza Italiana y otras ofertas culinarias de alto nivel en la GAM.

Su carisma se percibe desde un avión. Didier me lo había advertido “Vieras qué buena persona que es ella”.

Una sonrisa constante y una conversación entretejida por su trajín diario —así como entretenida— se confabularon con la llegada de los platillos.

Primero una foccacia junto a su historia de luchas.

Acompañar este pan con chile de la casa y queso parmesano daban las primeras buenas señales de lo que se venía.

Contaba esta egresada de Artes de la UCR que siempre quiso tener una ferretería. Y fue un objetivo que cumplió y del cual aprendió mucho con respecto a dónde se debe poner un negocio y dónde no.

Su hijo tenía seis años cuando le expresaba sus intenciones de ser chef. Desde ese entonces, inició en ella el interés por la administración de las cocinas.

Una vez, para un trabajo escolar de su pequeño, les surgió la idea de emprender con una venta de prestiños. Luego, adquirió la franquicia de un reconocido restaurante hasta crear este concepto de comida italiana.

Llegaron los mencionados tres platillos del inicio de este texto por lo que Didier y yo nos sacrificamos al tener que dividir honores.

Me gustó muchísimo la forma y sabor de la corvina, pero los “frutti di mare” estaban sensacionales. Volvería para probarlos junto a una copa con vino.

El precio promedio de los platos fuertes en Francesco Terraza Italiana ronda los 8.000 colones.

FIN

En Instagram acostumbro subir fotos y videos relacionados con comida, árboles, animales, deportes y naturaleza. Algunas de ellas terminan convirtiéndose en publicaciones de este blog.

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