Alberto Barrantes C.. 12 junio

Los cuentos, las rondas de juegos, las rimas y los cantos que se construyen en las aulas de preescolar tienen un sentido: facilitar la transición de niñas y niños hacia primaria y dotarlos de herramientas fundamentales para su formación, a partir de habilidades sociales, de lenguaje y numéricas.

Sumar esfuerzos en favor de la educación para la primera infancia contrarresta el mito de que las aulas de preescolar son guarderías y sus docentes, niñeras. Quienes educan en esta primera etapa cumplen un rol fundamental en el proceso de enseñanza-aprendizaje y su motivación es crucial para conseguir los resultados deseados.

Katie Bacon, afirma en la última edición de la revista de la Facultad de Educación de la Universidad de Harvard que “al docente de preescolar se le debe ver como tal, y no como niñeras en una guardería. Quienes educan en Preescolar deben tener conocimientos sobre el desarrollo del cerebro y habilidades tales como la capacidad de enseñar jugando, así como de estimular el pensamiento complejo y la resolución de problemas durante los primeros años de formación”.

Desde el sistema educativo costarricense, hace falta mejorar la cobertura, revisar la formación docente de las maestras de preescolar, su actualización profesional, estimular más la lectura comentada en aulas y hogares, garantizar los materiales necesarios en los centros educativos y construir redes de apoyo con las familias que respalden a las maestras en esta etapa formativa.

Pese a que desde 2018, la educación preescolar es obligatoria sigue siendo un reto aumentar su cobertura.
Pese a que desde 2018, la educación preescolar es obligatoria sigue siendo un reto aumentar su cobertura.
Un paso articulado

En aras de atender estos desafíos que impone la educación en primera infancia en la región, hay que celebrar que, este martes, se llevó a cabo la primera reunión de la Red Iberoamericana de Primera Infancia, que pone en sintonía a los 23 países de Latinoamérica, junto con Andorra, España y Portugal para velar por una educación integral para niñas y niños desde los 0 hasta los 6 años, tomando en cuenta las redes con los hogares, su salud y la educación.

La Organización de Estados Iberoamericanos (OEI) para la Educación, la Ciencia y la Cultura coordina esta red, que realizará reuniones periódicas y que a finales del 2020, evaluará

los alcances en cobertura y mejoras puntuales en cada uno de los países.

Durante esta primera reunión, cuya sede fue en Bogotá, Colombia, se destacaron las bondades de los programas educativos colombianos de Cero a Siempre y Leer es mi Cuento, que pretenden combatir la desigualdad dotando a los menos favorecidos de herramientas, como incentivar el contacto con los libros desde la primera infancia e involucrar a sus familias.

En Costa Rica, el Plan Nacional de Desarrollo (2019-2022) detalla dentro de sus metas, ampliar la cobertura de la Educación Preescolar (declarada como obligatoria a partir del 2018). Sin embargo, paralelo a este esfuerzo de aumentar la cobertura se deben articular más herramientas que fortalezcan la experiencia educativa preescolar, con acercamientos a la lectura, al pensamiento crítico y al desarrollo de habilidades numéricas básicas, desde los primeros años de formación.

El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) señala que el cerebro de un niño de tres años es el doble de activo que el de un adulto,se estimula y logra generar conexiones a partir del juego. De ahí, que el juego como herramienta sea un asunto tan serio durante los primeros años de vida y la formación de un buen docente en esta etapa formativa sea determinante para garantizar el éxito de la niñez y para borrar el mito de que las aulas de preescolar son simples guarderías, para olvidarse de los niños por unas cuantas horas.

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