Fanny Tayver Marín. 24 marzo
Marco Ureña fue una pieza importante en el sonado triunfo de Alajuelense por 2-5 contra Saprissa en Tibás. Fotografía: Alonso Tenorio
Marco Ureña fue una pieza importante en el sonado triunfo de Alajuelense por 2-5 contra Saprissa en Tibás. Fotografía: Alonso Tenorio

Para empezar un nuevo capítulo como legionario, el delantero Marco Ureña sentía la necesidad de reconocer públicamente que cometió un error, que se equivocó y que no quería terminar mal lo que para él fue su segundo, pero no último paso por Liga Deportiva Alajuelense.

Mediante dos entregas, el cuadro rojinegro difundió una extensa entrevista con el futbolista, pero fue en la segunda parte donde el palmichaleño pronunció las palabras que tanto quería decirle al liguismo desde hacía días.

“Yo antes de mandarle un mensaje a la afición, de verdad que quiero ofrecerle disculpas por mi desliz, yo le llamo mi desliz, porque no fue solo con ustedes afición, sino también fue con mi familia, nunca había tenido un desliz así en mi vida", manifestó el atacante con el corazón en la mano, luego de lo que fue ese episodio en el festival de conciertos Picnic, al salir acompañado de un miembro de seguridad y dejando dudas sobre su estado.

Dicha situación acarreó inclusive una sanción por parte del club.

"A ustedes afición, de verdad que gracias por un año inolvidable en mi carrera, gracias por abrirme las puertas de esta institución que fue donde nací y que espero morir ahí también. Así que de verdad, disculpas de corazón, nunca lo hice con ninguna mala intención y menos de fallarles a ustedes”, citó.

"Siento que en la cancha nunca les fallé, siempre dí todo de mí y eso me deja tranquilo ahora en esta nueva experiencia ahora, que voy para un país diferente al de nosotros (Corea del Sur).

Dijo que es una cultura bastante diferente, pero que le permitirá desarrollarse como jugador.

“Así que gracias por todo, se me presenta la oportunidad en la que voy a crecer como persona, como ser humano y me va a servir mucho para el futuro, pero de verdad que quiero darles las gracias por ese apoyo tan lindo, por esas fuerzas que siempre me dieron y sobretodo en los momentos más difíciles, como cuando murió mi papá, que estuvieron ahí, toda esa afición que se unió, que siempre estuvo con mensajes positivos, que me apoyaron y valoraron. Uno siempre quiere estar en una institución como la Liga Deportiva Alajuelense, así que gracias y espero verlos pronto”, reseñó el delantero.

Cuando se refirió a momentos que lo marcaron en este último año, aseguró que fue aquel recibimiento al equipo por parte de la afición.

“Recuerdo como si fuera hoy, me bajaban las lágrimas, porque esas cosas siempre las extraña uno, cuando se está afuera, con las culturas frías y todo, se vive el fútbol y todo, pero no como acá. Y ese día se me vino tantos recuerdos a la mente, de cuando yo estaba acá en el país, del cual uno dice, ‘pucha, esto me lo da el fútbol y es mi vida’. Me bajaban las lágrimas y recuerdo que le puse un mensaje a mi esposa y le dije que le daba tantas gracias a Dios de que me tuviera otra vez en Costa Rica, porque me hace sentir otra vez ese jugador profesional del cual tanta gente espera tanto de uno”.

En ese momento, Bernald Alfaro no podía creer lo que veía entre tanta euforia rojinegra, inyectándole motivación al equipo.

“Bernald vuelve a ver para atrás y decía, ‘mire, se me están parando los pelos’ y cuando me ve llorando y me dice, 'yo guardándome las lágrimas y yo que soy un chiquillo que apenas estoy viviendo esto y usted que ya ha vivido todo está llorando y empezamos a llorar juntos. Fue demasiado lindo, porque son momentos que uno jamás los va a olvidar y de verdad que lo hacen sentir el jugador que usted siempre soñó ser”.

“Me sentí campeón”. En la primera parte de la entrevista, Ureña recordó que su regreso al fútbol tico fue por un motivo muy grande, que era su papá, don Danilo Ureña (q.d.D.g.).

“Le detectamos una enfermedad, cáncer gástrico y al final él quería que estuviéramos toda la familia unida. Yo ya había firmado en Chicago por tres años más y cuando él me pidió eso hice todo lo humanamente posible y por dicha en Estados Unidos me entendieron la situación y me dejaron libre”.

Con su libertad en mano, personalmente contactó a Fernando Ocampo y a Federico Calderón.

“Me aceptaron en mi club, en mi casa, en donde yo realmente quería estar y es bonito, de verdad que pasé acá un año inolvidable, en el cual conocí personas que me marcan en mi vida y que me hacen sentir muy contento, de que existen personas tan lindas, que me trataron tan bien en todo este año”.

También indicó que en la parte futbolística se sintió “contento de volver a la Liga, de volver a sentir el fútbol con la pasión que se vive acá en Costa Rica. Con mucha presión, con muchas cosas que está viviendo la institución, pero siempre con mucha responsabilidad y creo que lo disfruté bastante”.

“No tanto los primeros meses, porque fue cuando mi papá estaba muy afectado y yo tenía que estar muy enfocado en él y ahí tuve una lesión muscular por el estrés y por todo, que no me hizo partícipe en ese torneo. Me acuerdo que jugué como cinco partidos”.

Marco Ureña se reencontró con los goles en Alajuelense. Fotografía: Alonso Tenorio
Marco Ureña se reencontró con los goles en Alajuelense. Fotografía: Alonso Tenorio

Pasó el tiempo y tras la muerte de su papá, estuvo más concentrado en lo que era el fútbol.

“Hice un torneo bastante bueno, en el que quedé como uno de los delanteros goleadores del equipo y después llegamos a la final, que tenía mucho la Liga de no estar en la final y bueno… la historia todos la conocen, todo lo que vivimos como liguistas fue algo inolvidable para todos, doloroso al final, pero yo siempre les digo a los aficionados que nos quedemos con esos dos goles que uno los celebró y de la manera en que lo hicimos”.

Ureña habló de ese diciembre en el que Alajuelense estuvo muy cerca de ponerle fin a la sequía, pero que la ilusión de desmoronó en cuestión de tres minutos.

“A mí me bajaban las lágrimas con esos dos goles y como todos ellos me sentí campeón y eso nadie me lo va a robar, así que esos momentos vividos se irán conmigo en mi corazón hasta el día en que me muera”.

Elogios a Lleida. El futbolista aprovechó de paso para elogiar al gerente deportivo Agustín Lleida.

“La Liga hizo para mí la mejor contratación de la historia, en estos momentos, por lo que está pasando, para mí la mejor contratación que hizo la Liga fue Agustín Lleida, una persona que tiene demasiado conocimiento de lo que hace y sobre todo tiene muy claros sus valores, valores que necesitamos en esta institución, que alguien llegara a poner ese orden en la parte deportiva más que todo, porque los jugadores lo tenemos, pero no tenemos ese orden y no sabíamos a qué jugábamos muchas veces y ahora seis meses después de que él llegó todo ha cambiado en la Liga”, afirmó el mundialista de Brasil 2014 y Rusia 2018.

Expresó que los futbolistas de la Liga cuentan con todas las ventajas y que eso se valora mucho, como tener el Centro de Alto Rendimiento (CAR) en Turrúcares.

“Ahora sí se siente la Liga, no como antes que era la Primera División por un lado y las ligas menores por otro lado, unificar esas cosas realmente han marcado la diferencia y usted lo ve a corto plazo, el fútbol no miente. El fútbol cuando usted hace las cosas bien y trabaja a conciencia siempre da resultados”.

“Y mire, en seis meses con él llegamos a una gran final y vaya torneo que hicimos. Como le digo, para mí él fue la mejor contratación que hizo la institución, la verdad que muy acertado por parte de la directiva que llegara una persona con ese conocimiento y con las ganas de trabajar que él tiene, de verdad que uno como jugador se siente defendido, se siente acuerpado y sobretodo, valorado”.

Marco Ureña posa con su nueva camisa, la del Gwangju de Corea del Sur. Fotografía: Gwangju.
Marco Ureña posa con su nueva camisa, la del Gwangju de Corea del Sur. Fotografía: Gwangju.

Marco Ureña tiene varios días en Corea del Sur y el Gwangju lo presentó como su adquisición más reciente.