Fanny Tayver Marín. 19 febrero
Muchos aficionados extrañan ir al Morera Soto, ese estadio en el que han reído y han llorado. Ese escenario en el que realmente se sienten en su casa. Fotografía: Rándall Alpízar
Muchos aficionados extrañan ir al Morera Soto, ese estadio en el que han reído y han llorado. Ese escenario en el que realmente se sienten en su casa. Fotografía: Rándall Alpízar

La chispa de la ilusión se prendió entre muchos seguidores del fútbol apenas la Unafut dio a conocer que el miércoles sostuvo una reunión con personeros del Ministerio de Salud y que el jueves le entregó al Ministerio de Deportes el protocolo de regreso de aficionados a los estadios.

Falta la respuesta de las autoridades, pero el balompié ya dio ese primer paso para que las gradas dejen de estar vacías, como ocurre desde marzo pasado, cuando el fútbol empezó a jugarse sin público como una de las medidas para evitar el riesgo de contagios ante la presencia inminente de la covid-19 en el país.

Muchos ven al fútbol como una parte esencial de su vida, de su día a día. Otros lo catalogarán quizás como lo menos importante de lo importante y para otro grupo significa trabajo, en relación a personeros de seguridad, de limpieza, acomodadores, quienes tienen puestos de comida en el estadio, los parqueos, el guachimán y hasta el revendedor, por citar algunos.

Ya han pasado 11 meses desde que usted ni yo podemos ingresar al estadio.

En mi caso, al trabajar en prensa escrita no tengo acceso a presenciar partidos, ni a estar en las conferencias post juego, o en zona mixta.

Por protocolo, solo se permite el ingreso de un periodista de la televisora oficial y uno por cada radio con derechos. Luego se hizo un ajuste y se autorizó a que también pudiera ingresar un fotógrafo de Grupo Nación y uno de Diario Extra; pero nada más.

Ya perdí la cuenta de las veces que por redes sociales o por correo electrónico muchos de ustedes me han preguntado cuándo se volverá al estadio, pero de la incertidumbre, se pasa a la expectativa de qué dirán las autoridades, porque la Unafut espera que ese retorno paulatino del público sea a partir de mediados de marzo.

En el caso de Alajuelense, eso entusiasma no solo a los aficionados, sino también al mismo equipo.

“Yo creo que es algo motivante, hemos estado una etapa en la cual yo creo que el fútbol no es lo mismo, sin la presencia del aficionado, el apoyo. Ojalá se pueda dar y volver a retomar como se vivía el fútbol realmente, con esa parte que es sumamente importante, que es la afición”, expresó el asistente Geiner Segura.

Para esta publicación en el Blog Actualidad Rojinegra, quise conocer qué piensa el liguismo de la posibilidad de regresar al estadio. Y estos son algunos de las respuestas recibidas en Twitter ante este posteo:

— Sebastián Chinchilla: “La expectativa va a ser enorme, sea cual sea el aforo va a ser abarrotado y todos expectantes a volver a estar en la Catedral”.

— Xiomara Alfaro: “Creo que todo liguista que va partido a partido anhela ese día, yo siento que me pego mi llorada sentada en el balcón”.

— Francinni: “Ni siquiera puedo describirlo, solo lo imagino y se me ponen los ojos llorosos”.

— Andrés Ureña: “Ojalá solo lleguen los que iban siempre desde antes de la pandemia. Y no los que cuando se podía ir preferían otras cosas. Y ahora son los que más añoran ese regreso. A los que siempre uno se topaba ya nos volveremos a ver”.

— José Cordero: “Sería todo un ritual como siempre. Las ansias y la emoción desde que uno se levanta, escuchar pura música manuda. La previa en Liga Bar, el pastelillo de ‘poio’ o de papa. Las lágrimas de estar frente a la entrada de oeste y el júbilo de cantar nuevamente un gol desde la popular”.

— Esteban Valverde: “De felicidad, porque para mí es una tradición desde niño ir al Morera. Ese día iré al mismo lugar donde dejo el carro y entraré con mi carnet de socio. Aplaudiré el equipo y disfrutaré el juego. Por supuesto, espero ganemos”.

— Laura Campos: “Irán hasta los liguistas que nunca iban al estadio porque podían ir cuando quisieran. Esta realidad sé que los va hacer cambiar de opinión e ir al estadio siempre que la Liga sea casa. Por ejemplo, yo voy a ir más seguido y gritar hasta quedarme ronca”.

— Karol Rojas: “Va a ser muy diferente, fijo una experiencia distinta, pero será una alegría inmensa cuando vuelva al estadio, algo increíble”.

— Simmons: “Depende del momento. Creo que de acá a tres meses próximos serán momentos de incertidumbre entre aficionados, porque vas a ver al que equipo que enamora, que apasiona, pero al mismo tiempo estás pensando que cuántos de los que te rodean pueden estar enfermos y que te puede traer problemas serios de salud al corto plazo. Pero en el mediado plazo, un respiro poder ir al estadio y disfrutar con el mejor equipo de este país y muy seguro con muchos menos casos a los actuales, regresando así a una normalidad progresiva”.

— Aless: “Yo me voy a sentir con mucha ilusión, pero con miedo también, la verdad. Estar completamente rodeado de gente de nuevo va a ser tan extraño. Y después, ¿en el estadio, estará la 12? ¿Cómo serán los cantos? Pero el momento de gritar finalmente ‘Liga Campeón’, otra vez; inolvidable”.

— Johan Guerra: “Mientras camino me bajarán las lágrimas de felicidad”.

— José Arístides: “Emocionante, deseo ese día para ir con mi esposa, y mis tres hijos, todos de rojinegros, felices de poder ver el primer partido post pandemia”.

— Rándall Castillo: “Pues yo trabajo en la casa, creo que estaría todo el día con la camisa, y me iría horas antes, si dejan entrar claro, para aprovechar ese momento, yo diría llegar dos horas antes del juego”.

— Emanuel Mora: “Algo así como cuando fui por primera vez al estadio, el mismo sentimiento de ilusión y alegría”.

— John Alfaro: “Yo lo único que quiero es poder llevar a Joseph al estadio... Si verlo ahí ya me llenaba de felicidad; ahora después de todo esto va ser mejor”.

Joseph Alfaro es un fiebre rojinegro que espera con ansias el momento de que su papá, John Alfaro, lo lleve de nuevo al estadio. Fotografía: Cortesía John Alfaro
Joseph Alfaro es un fiebre rojinegro que espera con ansias el momento de que su papá, John Alfaro, lo lleve de nuevo al estadio. Fotografía: Cortesía John Alfaro

— Juanjo Delgado: “Un proceso lento, hay lugares que no son numerados. Pagaría un 50% más por una localidad central en gradería, desde ese lugar”.

— Rafael Palomo: “Estaré dispuesto a asistir y apoyar a la Liga”.

— Martín Raabe: “Yo soy de esos que prefiere ir al estadio que al cine. ¡Ya es más de un año que no voy! ¡Nunca había pasado tanto tiempo! Y nadie se hubiera imaginado el porqué, desde el 25 de enero de 2020 cuando quedamos 1-1 con Cartago (gracias a TDMás por esa entrada por cierto). Desde el día anterior preparo la mudada y el día del partido hasta desayuno diferente, no dejaría de pensar en ello todo el día, desde la pena de no haber podido recibir a Álvaro Saborío con la rojinegra hasta la alegría de poder acompañar al equipo una vez mas”.

— William: “Dos horas antes hay que ir a calle ancha, entrar a El Manudito, tomarse un par de birras, entrar al estadio con paciencia, ver la cancha, ir al área de comidas a saludar a los conocidos... Luego sentarse y disfrutar como cuando quedamos campeones”.

— Bryan: “¡Con solo pensarlo se me eriza la piel! Ya me imagino a los que vayan de primeros, ahí hasta llorando por llegar a ver al equipo campeón. Fijo algún tipo de celebración de todo... ¡Qué ansiedad!”.

— Chris: “El corazón late fuerte... Solamente agradeces a Dios por una nueva oportunidad de respirar la pasión que desborda Liga Deportiva Alajuelense”.

— Óscar Rodríguez: “Será emocionante, misterioso, lleno de adrenalina y principalmente con muchas ganas de celebrar en vivo con un grito de gol”.

— Gean Arce: “Cuando me sienten en mi asiento exclamaré: ¡Por fin... Hogar... Dulce hogar”.

Esos comentarios reflejan la ilusión, pero también algunas dudas y es normal, porque aún no sabemos cuáles son las reglas del juego que se establecerán en ese protocolo más allá de las disposiciones básicas como la toma de temperatura, uso de mascarilla, lavado de manos y guardar la distancia.

A finales de noviembre, el presidente rojinegro, Fernando Ocampo, nos había adelantado que Alajuelense diseñó su propuesta para aislar a aficionados en burbujas, con cómo se segmentará el estadio para que no haya aglomeraciones.

También indicó que para cuando llegara el momento de volver, la prioridad la tendrán los socios por su fidelidad, porque la gran mayoría de los que renovaron sin poder ir al estadio fue más por identidad y por amor a los colores, que por esperar recibir una retribución por este tiempo sin ocupar su silla.

Muchos anhelan ese momento en el que puedan regresar al Morera Soto. Fotografía: Rafael Pacheco
Muchos anhelan ese momento en el que puedan regresar al Morera Soto. Fotografía: Rafael Pacheco

Como dueños del equipo, esos socios siempre buscan lo mejor para la Liga y sé que a algunos les preocupa que el regreso de aficionados signifique que el club tenga que incurrir en gastos.

Según el gerente general de los manudos, Rodolfo Víquez, ese punto es muy interesante, porque el equipo debe invertir en equipo que mida la temperatura, en el personal que debe atender el juego, los insumos de demarcación de graderías, baños y suplementación de alcohol en gel.

“Al verlo desde esa perspectiva, es un gasto adicional que los clubes no tenían en su presupuesto. Va a depender de lo que decida el Ministerio de Salud, porque si permiten el 50% de la gente, uno puede decir tengo 5.000 socios. Si se hacen 5.000 socios nuevos es dinero que va a entrar para poder cubrir esos gastos y quedarme un poco de remanente para la manutención del club, vale la pena”, citó Víquez.

Mientras se obtiene respuesta de las autoridades, la Unafut le hace un llamado a los aficionados para que respeten el protocolo actual, no se aglomeren, ni se acerquen a los hoteles de concentración de los clubes.

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