Hay quienes consideran que, dentro de tres años, los robots humanoides serán tan comunes como lo son hoy los teléfonos inteligentes. Y los vehículos autónomos y los carros voladores ya no son ciencia ficción
No hay duda de que una herramienta de este tipo en manos de personas sin escrúpulos representa un riesgo considerable
En un lugar donde solo circulen vehículos autónomos, ningún vehículo haría estupideces por sí solo, ni ingeriría alcohol, ni revisaría el teléfono, ni se enfurecería porque un idiota decidió detenerse en cualquier lado
El sistema vial es un excelente ejemplo de cómo se pierde competitividad al negarse a aprender y adoptar nuevas tecnologías. La inseguridad ciudadana es otro ejemplo
Está claro que existe un gran abanico de posibilidades de cómo utilizar la tecnología. La pregunta obvia es ¿a quién le corresponde echar a andar estas cosas en el Estado? Y la otra pregunta es: ¿cuándo empezaremos a ver cambios importantes?
Nadie duda de que la tecnología es una poderosa herramienta para la solución de los principales problemas del país. ¿Cómo la usaría cada candidato en los ámbitos de salud, seguridad, movilidad, educación y productividad agrícola?