
En agosto del año pasado, la más reciente película de la francotunecina Kaouther Ben Hania, La voz de Hind Rajab, fue aplaudida por 23 minutos seguidos en el Festival de Venecia. Terminó llevándose el León de Plata, segundo premio del decano de los festivales de cine.
Inmediatamente comenzó el escándalo, algo a lo que ya está acostumbrada la directora, una de las más prominentes del mundo árabe (en Costa Rica se han visto cintas suyas como El hombre que vendió su piel y Four Daughters).
Ahora, la película se verá en Costa Rica como parte del Festival de Cine Europeo del Cine Magaly, en una función de 6:35 p. m. el viernes 5 de junio. La película es una coproducción de Túnez, Francia, Reino Unido, Italia, Arabia Saudí y Chipre, y fue nominada a un Óscar, un Globo de Oro y el Bafta.
Entre sus productores se encuentran Brad Pitt y Joaquin Phoenix.
Drama cinematográfico
¿Por qué ha sido controversial la cinta? Por un lado, desde el estreno en el Lido ya había atraído controversia por su tema y su tratamiento. La voz de Hind Rajab recrea las largas horas vividas el 29 de enero de 2024 en Gaza, cuando los trabajadores de un centro médico trataron de salvar a una pequeña de cinco años, refugiada en un auto junto a seis familiares.

El auto en el que huía de Gaza la pequeña Hind Rajab había sido bombardeado por fuerzas israelíes, de acuerdo con investigaciones de The Washington Post, Sky News y la plataforma de investigación Forensic Architecture.
Sus tíos y tres primos murieron en un primer golpe; el sobreviviente murió en un segundo ataque. La llamada de auxilio se difundió rápidamente. “Quédese conmigo, no me deje”, se escucha decir a la niña, entrecortada por el sonido de disparos y bombas.
Con autorización de la madre, Kaouther Ben Hania utiliza esas grabaciones reales para estructurar su película de ficción, que entrelaza las historias de la Media Luna Roja y los palestinos que permanecen en Gaza.
Israel asedia el enclave desde 2023, cuando el grupo militante Hamás atacó su territorio, dejando 1.200 muertos y llevándose centenas de rehenes. Al menos 72.000 palestinos han muerto en los bombardeos posteriores y la mayoría de casas e infraestructura en Gaza han sido destruidas.
Precisamente por el delicado contexto, el viaje de la película por el mundo no ha sido sencillo. En marzo, su distribuidor indio reveló que la cinta había sido prohibida por las autoridades para que “las relaciones de India con Israel no se vean afectadas”. En los países donde se ha mostrado ha atraído protesta y aplausos, pero también discusiones interesantes sobre la ética del uso de la voz de Hind Rajab.
La historia es difícil para la madre pese a su autorización. “Ella no puede ver la película. No quiere hacerlo. Ni siquiera puede escuchar la grabación. Es demasiado doloroso para ella”, contó la directora a Filmmaker Magazine tras su función en el festival de Doha. El hermano de la madre sí la vio y le contó cómo se veía.
“Me da mucho valor. Es como el funeral de mi hija, pero a gran escala, así que para mí es muy importante”, dijo la mujer a Ben Hania.

